Burzum - Hliðskjálf

Enviado por MeFuMo el Sáb, 11/04/2009 - 19:25
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1. Tuistos Herz
2. Der Tod Wuotans
3. Ansuzgardaraiwô
4. Die Liebe Nerþus'
5. Frijôs Einsames Trauern
6. Einfühlungsvermögen
7. Frijôs Goldene Tränen
8. Der Weinende Hadnur

Tras su encarcelamiento en 1993, Varg Vikerness ha lanzado dos álbumes bajo el nombre de Burzum. Dirigiendo toda su atención hacia la cultura escandinava y con su demostrada maestría para crear ambientes y jugar con los sonidos a su antojo, el evocador e infravalorado "Dauði Baldrs" supuso un radical cambio de estilo de "Filosofem" para adentrarse en el frío mundo del minimalismo ambiental.

El problema fue que la grabación de ese álbum de cambio fue realizada con el teclado midi más evidente de la historia de la música, lo cual descolocó a la mayoría de la gente. "Hliðskjálf" hace uso de sonidos de teclado digitalizados que le dan una cierta variedad sónica al conjunto (pese a su evidente artificialidad) que juega muy a su favor.

Claro que poco más se consigue grabando en una cárcel. Este no es un disco de metal, ni al uso ni al no uso, pero sí que es la expresión íntima de la parte más profunda de Burzum.

Totalmente instrumental, el disco expresa distintas emociones entroncadas con el modo de vida nórdico clásico. Acompañando a los títulos de las canciones, Vikerness se centra en dramatizar los grandes hechos de pérdida de los dioses nórdicos como en dibujar las pequeñas acciones y rituales presentes en la esencia cotidiana de los pueblos escandinavos y su relación con su lisérgica cosmología.

Así, un texto que acompaña el disco explica brevemente los temas. El llanto de un hombre por matar a su hermano, el majestruoso poder de un dios que ya ha sido olvidado, la tristeza de la espera por los que regresan de la guerra, la humana nostalgia de una diosa. Pequeñas cosas que tejen un reflejo cosmológico en un todo, representando esa parte humana que tienen los dioses en la mitología nórdica.

Las canciones se suceden entre fríos efectos de teclado, fluyen desde esa mezcla de pomposidad y desgarro que es el inicio de "Tuistos Herz" y la solemnidad de "Der Tod Wuotans" (la brutal y épica muerte de Odín en las fauces de Fenrir) y su final poético e hipnótico.

El disco se oscurece con "Ansuzgardaraiwô", de nuevo fría como el hielo en su parte inicial y con un acorde desquiciante de teclado destruyendo la canción en una suerte de trance siseante bastante agresivo. Aparece la parte más delicada del disco con cíclicas y sencillas melodías de aire folk en "Die Liebe Nerþus'" o se ataca directamente el minimalismo más evocador representando el primer lamento de la diosa Freya con "Frijôs Einsames Trauern".

De nuevo cambia la dirección del disco, mucho más oscura e hiriente, en "Einfühlungsvermögen", para relatarnos la mutilación de Tyr al atar al lobo Fenrir y más hirientes aún son los hipnóticos sonidos del segundo lamento de Freya en "Frijôs Goldene Tränen", un pequeño collage de brillantes punzadas auditivas.

Con la reinterpretación de "The Crying Orc", de su ya lejano EP "Aske", como "Der Weinende Hadnur" (el sollozante Hadnur, un demonio) Vikerness ofrece un final pausado y casi de hadas a un disco sensible y emocional, de escucha nada fácil y que requiere entregarse a él para poder ser apreciado. Una obra nebulosa que nos presenta la interpretación personal de una cosmología concreta y sus implicaciones humanas y divinas. Y todo desde su celda. Cuatro cuernos para este disco que recupera el mejor Burzum ambiental y que, sobre el papel, quizá sea su último trabajo.

Varg Vikerness - Teclado

Sello
Misanthropy Records