Burzum - Det som Engang var

Enviado por MeFuMo el Mar, 16/12/2008 - 17:28
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1. Den onde kysten
2. Key to the Gate
3. En ring til å herske
4. Lost Wisdom
5. Han som reiste
6. Når himmelen klarner
7. Snu mikrokosmos tegn
8. Svarte troner

Más "terrenal", pero igualmente profundo, oscuro y evocador, el segundo largo oficial de Burzum "Det som Engang var" (Lo que una vez fue) nos muestra a un Varg Vikerness que se seguía alejando de los convencionalismos del Black Metal más bruto para introducir todos los mimbres de una visión personal que darían lugar a lo que se ha llamado "Black Atmosférico".

De nuevo interpretando todos los instrumentos, con todas sus limitaciones como instrumentista, su maestría con los sintetizadores y su aterrador registro vocal, además de una producción efectiva aunque algo pobre, Vikerness da un paso adelante en su propuesta musical que ya se redondeará en su siguiente largo.

Utilizando por primera vez rigidamente la estructura de trance por la cual cada álbum estaría estudiado como un viaje para provocar en el oyente cierta sensación de evasión mental, Vikerness descerraja su particular y aterradora visión del cosmos. Pese a que este disco contiene algunos riffs realmente metálicos y ritmos y estructuras clásicas, así como su primer "Burzum" contiene también partes atmosféricas y ambientales, es este trabajo la primera muestra del nivel de abstracción al que el Conde era capaz de llegar a través de cuatro instrumentos mal grabados, sin caer aún del todo en ese atormentado e hipnótico minimalismo que clavó sus garras en "Hvis Lyset Tar Oss" y le acompañó desde entonces en toda su carrera, o lo que tenga este hombre.

Grabado en 1992, y sacando en aquel momento varios cuerpos de ventaja a la escena noruega, la portada nos presenta curiosamente una especie de collage con la representación de lo que algunos toman como la Puerta Negra de Mordor, pero que es más bien un plagio de la portada del famoso módulo de D&D 1ª edición "The Temple of Elemental Evil".

"Den Onde Kysten" (La costa de la maldad) entra como un tiro en el cerebro con su inicio ultrasaturado y su bella melodía, apenas intuída entre los siseantes efectos del sintetizador, que suben y bajan de intensidad manteniendo un constante y apenas perceptible zumbido en una canción totalmente atmosférica que abre el disco como un cuchillo.

Una vez cortado en lonchas, "Key to the Gate", un clásico del repertorio burzumiano, machaca los restos con su riff anárquico y los salvajes gritos de Varg Vikerness, que se adornará con un lúgubre arpegio para darle un tono agónico y desesperado al tema. La interpretación vocal es escalofriante y de nuevo marcará un referente para multitud de bandas recientes (como Gris o los mismísimos Drudkh). Un tema metálico e inquietante a partes iguales con un bello solo de guitarra por su pura simplicidad que acaba con un riff puramente heavy metal que sitúa perfectamente el álbum en su contexto temporal.

"En Ring Til As Herske" (Un anillo para dominarlos), de influencias más que evidentes, baja la intensidad tras el guantazo sónico del segundo tema. Con un riff nuevamente metálico a la vieja escuela la voz y los sintetizadores se mezclan entre sí para crear la atmósfera hasta que emerge de nuevo la torturada voz del noruego. El tema presenta ya los primeros signos de minimalismo y es denso y agónico, alternando partes con y sin sección rítmica y un gran trabajo vocal.

"Lost Wisdom" es quizá la canción que más se parece a sus primeras demos y álbum, pero enlenteciendo el ritmo hasta asemejarse a una marcha solemne. Con una efectiva carga emocional la línea vocal vuelve a clavar el riff que se va desarrollando poco a poco hasta alcanzar tonos épicos y muy oscuros, que incluso recuerdan algunos fragmentos del "afterpunk" más psicótico.

"Han Som Reiste" (Aquel que Vaga) pone sobre la mesa lo que sería el futuro de la banda. Una canción atmosférica interpretada completamente con sintetizador sobre dos acordes y cierto componente épico que se alza como una especie de oda a la naturaleza escandinava y pone al oyente en disposición de escalar el tramo final del disco, calmando y preparando su mente, según la intención de Vikerness.

"Naar Himmelen Klarner" (Cuando el cielo se despeja) insiste en lo instrumental, pero desde otro enfoque. La hiriente línea de la guitarra desbroza un arpegio frío y de estructura puramente Black. El bajo crea un tapiz junto a las guitarras y el tema es evocador y con cierta belleza angustiosa.

Se alcanza ya el final del disco con "Snu Mikrokosmos Tegn" (La respuesta del microcosmos). Un tema macabro que recupera algunas líneas clásicas en la línea de su anterior trabajo. De nuevo incide más el minimalismo y los riffs largos y eternos, mientras Vikerness vuelve a estremecernos con su trabajo vocal. Pese a ese conceptualismo y duración es quizá el tema más audible del disco, con efectos de sintetizador que refuerzan la línea principal y ayudan a crear la atmósfera para el tema.

Cierra el trabajo, de forma casi industrial, "Svarte Troner" (Los tronos negros). Una cancion que lejos de intentar apaciguar al oyente, como en sucesivos trabajos del grupo, lo sume en cierto estado de inquietud y angustia. La voz susurra imperceptiblemente mientras los sintetizadores trazan capa sobre capa en un tema ambiental extraño que con un inquietante zumbido da final al disco.

Un disco con belleza, horror, que evoca los bosques nórdicos y la opresión del cosmos en el fluir de las cosas. Un trabajo que abrió una puerta por la que se coló un vendaval y que pese a la pobreza del sonido no deja de tener vigencia. Vikerness en plena forma pergeñando este trabajo denso y estudiado con diecinueve añitos de edad. Y dentro una colección de canciones esperando a que cada cual las sienta e interprete. Cinco cuen-nos.

Varg Vikerness (Count Grishnack) - Voz, guitarra, bajo, batería, sintetizadores.

Sello
Cymophane