Bulldozer - The Day of Wrath

Enviado por Mendoza M. el Jue, 12/04/2018 - 03:41
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1. The Exorcism
2. Cut-Throat
3. Insurrection of the Living Damned
4. Fallen Angel
5. The Great Deceiver
6. Mad Man
7. Whisky Time
8. Welcome Death
9. Endless Funeral

Italia, un completo medioevo metálico en la primera mitad de los 80's, vio emerger desde las catacumbas de Lombardía a Bulldozer, un trío de pioneros profanos que ayudaron a impulsar una escena que tuvo muy poco que decir ante los anglosajones o alemanes, pero escena al fin.

Formados en 1980 bajo el nombre de Barracuda, el line-up conformado para entonces por Dario Carra, Erminio Galli y Andy Panigada se disolvió debido al servicio militar. No sería hasta 1983 cuando Panigada reformaría la banda con el nombre de Bulldozer, introduciendo a Alberto Contini para que tomase las riendas del micrófono. Arropados por el eterno manto de Motörhead, Hellhammer, Mercyful Fate y Venom, los italianos no tardaron en desatar su frenética propuesta tras fichar para Roadrunner en 1985, compañía que vio como todos se llenaban los bolsillos con los clones del mítico trío de Newcastle, y no quisieron ser la excepción. 2000 copias autoeditadas del Single primigenio "Fallen Angel" (1984) bastaron para sentar precedente de lo que el vocalista y bajista, Alberto Contini (mejor conocido como AC Wild) y sus secuaces llevaban a cabo. Un año después, labrado a puñetazo y cuchillo, un ruidoso engendro, exorcizado y de rimbombante mensaje llamado "The Day of Wrath" abrió con carácter y limitada frescura la discografía de Bulldozer.

Aunque el hedor de Venom es temiblemente palpable en cada minuto de los más de cuarenta que comprenden "The Day of Wrath", obviar e ignorar semejante obra, tributo a lo obsceno y a la contundencia decibélica, sólo por ser deudora irrefutable e innegable de un puñado de bandas míticas, es cometer un error garrafal. Temas de sólida coraza yacen reunidos dentro de las paredes amuralladas de una producción terrible, pero adecuada tanto para la época, banda y género. Exquisiteces de menú como "Cut Throat", "Insurrection of the Living Damned" y la Motörheadiana "Fallen Angel" se dan cita para abarrotar cada instante de grabación con la hambrienta ansía que conlleva crear algo capaz de transmitir un mensaje.

Los italianos pudieron dotar de vida a un ser deforme, de imperturbable y molesta presencia que segrega fluidos vomitivos al compás de un "The Great Deceiver", la absurda "Whisky Time" o la magnífica "Mad Man". Sin ninguna duda estamos ante un disco que accede al torrente sanguíneo sin mayores dificultades. A la primera arremetida. Black/Thrash/Speed de pura calaña lombarda. La mayoría de los temas son generalmente directos. Una patrulla de buldóceres que marchan tenazmente a una velocidad uniforme a través de férreos y carcomidos pasajes, luciendo cierta jerarquía en el proceso.

Bajándole a las revoluciones Speedicas, a paso lento pero seguro, se aproxima un "Welcome Death" simplemente delicioso. El beat acompasado de Don Andras marca la pauta a seguir para que un Andy Panigada, en su mejor interpretación a las seis cuerdas dentro del disco, desenvuelva a placer una telaraña maquiavélica de riffs despedidos del mismo averno donde Michael Denner y Hank Sherman reinan eternamente entre las cenizas que aún desprende "Melissa". El emotivo solo al final del tema se alarga, se estira y rueda montaña abajo hasta desembocar en una planicie donde "Endless Funeral" y su ritmo atormentador, cual outro que parece no tener final aparente, le abre bruscamente la puerta de salida a "The Day of Wrath" y muestra la ruta a seguir para continuar desenterrando lo que grabó Bulldozer en la segunda mitad de los 80's, donde reluce un más pulcro "The Final Separation" (1986) y el adorado "XI" (1987).

El adorable hedor que emana toda producción de pura estirpe Old School como ésta logra que "The Day of Wrath" se gane por derecho propio el no ser subestimado como un álbum clónico y falta de inventiva. En gran parte lo es, no cabe duda, pero es mucho más que eso. Esto es un mórbido artefacto de Metal confeccionado en 1985. Una producción repleta de sentimiento y entusiasmo por parte de una banda legendaria que es capaz de despertar más que simple interés o curiosidad.

AC Wild: Voz, bajo
Andy Panigada: Guitarra
Don Andras: Batería

Sello
Roadrunner