Bodom After Midnight - Paint The Sky With Blood (EP)

Enviado por Jens Mickelsson el Jue, 22/07/2021 - 05:26
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El 2020 fue un año que a nadie, en general, traerá muy buenos recuerdos. Ni el sujeto más pesimista y derrotista habría sido capaz de pronosticar que un jodido virus que vino del otro lado del mundo pondría bajo siete llaves a la población del planeta entero. La pandemia sacó quizás lo mejor y lo peor de nosotros, los seres humanos, pero entrar en tal materia no es el objetivo de ésta crónica. Hablemos de música, que para mencionar desgracias y hechos funestos que acojonan hasta al más valiente basta y sobra con los medios “informativos”. Y ahí lo dejo.

Empezó el 2021, y algo de esperanza se veía en el horizonte después de un 2020 con sabor a tiempo desperdiciado cuando, apenas cuatro días después de iniciarse el mes de enero, una funesta e impensada noticia sacudió el mundo metálico: a los 41 años de edad había fallecido Markku Uula Aleksi Laiho, más conocido como ALEXI LAIHO, alma máter y cerebro de CHILDREN OF BODOM. La fecha exacta de su muerte fue el 29 de diciembre de 2020, pero la información recién llegó con el nuevo año. Bonita forma de iniciarlo, ¿no? Reflexiones aparte, es bien sabido que el gran talento de Alexi como músico y compositor sólo era comparable a sus desmanes de rockstar, sobre todo en lo relacionado con el consumo de alcohol, pero de cualquier manera su muerte nos dejó a muchos pisándonos la mandíbula, más aún a sabiendas de que el hombre traía un nuevo proyecto bajo el brazo tras la disolución de CoB: BODOM AFTER MIDNIGHT, nombre extraído del segundo trallazo del clásico “Follow The Reaper” del 2000.

BODOM AFTER MIDNIGHT (BaM, para abreviar) buscaba continuar el legado que CoB dejaba tras más de 20 años (con sus altas y bajas, claro está) de carrera, y como tal lo veía el mismo Alexi, acompañado de Daniel Freyberg en la rítmica, Mitja Toivonen en las cuatro cuerdas y Waltteri Vayrynen tras los parches (últimamente éste tío anda metido en todo, parece tener el don de la ubicuidad). Sin duda, el 2020 vería el renacer del Wildchild, con material grabado por lanzar y fechas en festivales en donde el chico salvaje de Espoo pondría a funcionar a la reencarnación de sus Bodom. Pero la vida nadie la tiene comprada, y el futuro, por supuesto, nadie lo predice. Apenas arrancaba el tren, cargado de riff veloces, melodías sangrientas y furia “bodomesca”, y el buen Alexi se bajó en la primera estación. Triste destino el suyo, y claro, el de BaM.

Alexi Laiho es como aquel padre que murió antes de ver nacer a su hijo, y “Paint The Sky With Blood” es ésa criatura que nació huérfana y condenada a la soledad desde su concepción. Pero tal desgracia no exime a éste trabajo póstumo de rebosar calidad por sus cuatro costados, algo nada atípico viniendo del sujeto que apenas a los 17 años reventó la escena con su virtuosismo y talento. Son casi quince minutos que valen su precio. Cháchara a un lado, y a sumergirnos (por última vez) en el lago Bodom.

Lo primero, la portada, el paisaje tétrico coloreado de un rojo salvaje y violento, tal como era Alexi subido sobre el escenario. Simple, pero efectiva, en perfecta consonancia con el apartado sonoro. Ya estamos listos para probar el último bocadillo del menú made by Wildchild. Venga.

El tema título que abre el EP posee toda la esencia machacante, riffera y melódica de los Bodom de sus mejores épocas. Más de dos décadas haciendo música no pasaron en vano, y Alexi ya no era una fiera adolescente y descontrolada, sino un tigre adulto, endurecido, pero todavía feroz y salvaje. Aún tenía la suficiente rabia dentro del cuerpo: “We'll kick you in the face and take your self respect.” Bueno, la patada la recibimos acabándose el 2020, y sí que nos dolió bastante, joder. Es cierto que Daniel Freyberg no es Alexander Kuoppala ni Roope Latvala, pero como hacha junto al Wildchild nadie pondrá en tela de juicio el talento que desborda el tío. Incluso tiene su momento a la hora de los solos. Y si hablamos de la base rítmica, Toivonen y el “hombre de las mil bandas” Vayrynen suenan como si llevaran tocando décadas juntos. Solidez y fuerza. “Paint The Sky With Blood” podría haber funcionado perfectamente en un álbum de estudio completo. Un puntazo total.

A los CoB siempre se les desprendió la influencia neoclásica (sobre todo en sus inicios) y un cierto aroma punk en su música, algo que se convirtió en un sello muy particular de sus obras. Un trallazo como “Payback’s A Bitch” lo confirma, con ése inicio tan partecuellos que nos devuelve por momentos a los CoB de fines de los 90’s. El teclado, ausente en el tema previo, aquí recobra protagonismo cargando con el peso de la melodía, mientras Laiho y Freyberg le sacan fuego a sus seis cuerdas. Y el buen Alexi, mucho más cabreado que en el primer track, casi nos escupe un reto a los oídos: “Fuck me, hit me till I'm fried // I can take it on the chin and I'll take it in stride.” Poniendo la cara sin miedo para recibir la última hostia de power-melodeath, salpicado de furia al más puro estilo Bodom. De cojones.

¿Podría haber intuido Alexi (en sueños, quizá) que se avecinaba su final? No es algo que a priori se pueda saber, pero, en mi opinión, considero que no pudo cerrar mejor su carrera (y también su vida) que haciendo una versión del inmortal (sí señores) “Where Dead Angels Lie”, de los titanes suecos DISSECTION. Children Of Bodom siempre fueron adeptos a realizar versiones de otros artistas (con mayor o menor fortuna, ciertamente) y ésta pertenece a las mejores. Manteniendo la atmósfera densa, oscura y tétrica del original, pero adaptándolo a su estilo con una producción pulida y moderna, BaM consigue una versión muy digna y que hace justicia al trabajo de Jon Nodtveidt (R.I.P.) y los suyos. Un himno del metal extremo que cierra el EP de forma parsimoniosa y solemne, y que pone punto final, en forma de epitafio, a la brevísima carrera de Bodom After Midnight en el mundo del Metal.

Alexi Laiho fundó, junto a tres talentosos colegas, Children Of Bodom, y fue su líder durante más de dos décadas. Dos décadas en las que, pese a los altibajos, se constituyeron como referentes de gran número de músicos más jóvenes alrededor del orbe. El chico salvaje de Espoo vivió agitadamente, derrochó talento en su arte y se fue muy pronto de éste mundo. Deja tras de sí un legado musical muy grande e indiscutible, algo que está al alcance de unos pocos en el intrincado y difícil mundo de la música.

Cinco cuernos (10/10) para Bodom After Midnight y su breve pero intenso “Paint The Sky With Blood”. El canto del cisne en el Lago Bodom, después de la media noche, es para Alexi Laiho. Partió, seguramente, a buscar ése cielo coloreado de sangre. Descanse en paz.

Alexi Laiho: Guitarra y voz principal
Daniel Freyberg: Guitarra y coros
Mitja Toivonen: Bajo y coros
Waltteri Väyrynen: Batería

Músicos adicionales:

Vili Itäpelto: Teclados

Sello
Napalm Records