Bloodshot Dawn - Demons

Enviado por Betrayer el Mié, 31/12/2014 - 18:39
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Segundo trabajo de los británicos Bloodshot Dawn, joven formación que apuesta por un Death Metal Técnico/Melódico de alto octanaje. Ahí los tenemos, intentando colarse en ese particular grupo que forman bandas como Arsis, The Absence, Man Must Die, Allegaeon, Revocation, Sylosis o Scar Symmetry, por mencionar algunas. Bandas todas ellas obsesionadas en demostrarnos que se puede ser rápido, técnico y salvaje, sin tener que renunciar por ello a la siempre vital melodía. ¿Qué más quieres colega? Te dan de ostias mientras te susurran palabras bonitas al oído. ¿Un poco sado? Puede que sí, pero nadie dijo que los metalheads seamos demasiado normales.

Coñas a parte, había muchas ganas de catar esta nueva entrega, pues su anterior trabajo de 2012 con título homónimo, nos dejó un muy buen sabor de boca. Y la verdad es que este “Demons” cumple las expectativas de forma holgada, incluso algo más diría yo, ya que hay varios detalles en positivo que lo convierten en un disco más completo que el mencionado “Bloodshot Dawn”.

Comenzamos con la producción, y decir antes que nada que pese al nivelazo demostrado por estos chavales, siguen sin discográfica, así que el disco vuelve a ser auto producido. Pese a dicho inconveniente, hay que remarcar que la calidad del sonido es más que respetable, e incluso hay una mejora respecto a su debut, y es que en esta ocasión las guitarras destacan por encima del resto de instrumentos. Todo un acierto, ya que sin desmerecer ni un ápice la enorme labor de la base rítmica a cargo de Janne Jaloma (batería) y Anthony Ridout (bajo), el trabajo de los dos hachas es sin duda el principal aliciente del disco. El guitarrista/vocalista Josh McMorran y el guitarrista Ben Ellis, se perfilan como dos putas máquina de crear riffs, a la vez que se pasan todo el plástico enzarzados en una trepidante batalla de solos y punteos, a ver quien es capaz de superar al otro.

Si las guitarras son su principal virtud, quizás la voz venía siendo, si no el talón de Aquiles, sí el elemento de menos calidad de los ingleses. Tampoco hay mucho que reprochar, pues tocar la guitarra a ese nivel y a la vez cantar bien, es una ardua tarea. Pero aun así se nota una importante mejoría en la voz de McMorran, a la vez que los apoyos en los coros de Ridout y Ellis enriquecen el conjunto. Apareciendo incluso de vez en cuando algún registro algo más estridente a medio camino entre el shriek y el pig squeal.

Otro de los aspectos en los que la banda ha madurado para bien es en la composición global de los temas. Y no lo digo por las estructuras y la calidad en sí, pues en su debut ya eran de un nivel altísimo, si no que han conseguido fabricar cortes igual de poderosos y dotarlos de un feeling melódico aún más acusado. Hablando en argot, en dos pasadas de disco ya tienes la mitad de riffs y solos clavados en tu sesera, mientras que el anterior trabajo precisaba de más escuchas para “aprendérselo” del todo.

Bloodshot Dawn son una de esas bandas que miran hacia delante. Las influencias de antaño siempre estarán ahí y se les valora como pioneros, pero si haces metal técnico a día de hoy es normal que te fijes en formaciones más recientes. En sus vídeos podemos ver camisetas de gente como Fleshgod Apocalypse, Decapitated o Dark Tranquillity. Y la cosa no queda ahí, en el pepinazo “Human Void” cuentan con la colaboración en las voces de la bestia parda Schvenko De Caluwé (vocalista de Aborted), que le viene que ni pintado a un tema con momentos brutales. Al igual que en “The Image Faded”, donde la cosa ya pasa a mayores y rizando el rizo son cuatro los guitarristas de renombre que participan. Tenemos a Christopher Amott, ex Arch Enemy y hermano de Michael Amott. Andy James, virtuoso guitarrista también británico del cual os recomiendo fervientemente su disco de 2011. Per Nilsson, guitarrista de Scar Symmetry y actualmente también en las filas de The Absence. Y por último el finlandés Teemu Mäntysaari, guitarrista de Wintersun. Un cuarteto de auténtico lujo que lejos de limitarse a prestar su nombre para el libreto del disco, se pone manos a la obra y factura un corte espectacular. Plagado de buen riffeo y grandes solos, como era de esperar, pero trazando el camino con gran maestría, haciendo que los más de siete minutos de duración del tema no sean un disbaratado monólogo guitarrero sin sentido, si no un auténtico placer para los melómanos.

El resto de temas no se quedan atrás, y los mires por donde los mires todos cunden de igual manera. “Smoke and Mirrors” es un tema ideal para comenzar un disco, con esas primeras guitarras que hielan el alma para luego asaltarte a todo trapo. Aunque a todo trapo es como comienza “Consequence Complex”, para los que siguen pensando que tralla no cas con melodía, menudo riffeo melódico a tres mil por hora. Si hay un riffeo ganador que me tiene loco en todo el disco esa es la tremebunda escala que domina “Unified”, por no deciros todo lo que ocurre a partir del minuto 4:40 cuando McMorran deja de cantar, impás de bajo incluido. En “Inadequacy” aparece una voz muy thrasher que sinceramente no he tenido narices de averiguar a quien pertenece, por momentos nos recuerda a Zetro Souza pero no aparece en las notas adicionales, así que supongo que debe de ser de Ellis o Ridout. Como cierre tenemos el tema que da título al disco “Demons”, que se mueve en una onda algo más melódica que el resto de cortes, encontrando en el muchas similitudes con Soilwork, quizás sea demasiado pedir, pero ya puestos a buscar colaboradores creo que un cameo del maestro Björn “Speed” Strid aquí no hubiese estado nada mal.

Y hasta aquí la pasmosa historia de una banda que pese a demostrar un nivel que ya quisieran para sí miles de bandas que “sí” tienen discográfica, sigue publicando sus discos de forma independiente pues no hay discográfica que se haga con sus servicios. Y llegados a este punto uno se pregunta si nos hemos vuelto locos o qué coño pasa. Día tras días tenemos que tragarnos las súper promociones de dinosaurios que llevan un cuarto de siglo sin sacar nada en condiciones, o la típica banda con cantante buenorra y música mierdosa, y en cambio a estos tíos nadie les hace caso… En fin, yo ya os los he presentado, ahora os toca a vosotros prestarles un poquito de atención, pues os aseguro que bien se la merecen. Cuatro cuernazos mega altos, un 9/10, y feliz 2015.

PD: El vídeo del primer tema "Smoke and Mirros" comienza sin las guitarras introductorias tan afiladas que comento en la reseña, pero en el disco sí que están.

Josh McMorran: Voz, guitarra
Janne Jaloma: Batería
Ben Ellis: Guitarra
Anthony Ridout: Bajo

Sello
Independiente