Bloodiest - Bloodiest

Enviado por GeorgeOrwell el Mar, 24/01/2017 - 13:58
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1. Mesmerize
2. The Widow
3. Condition
4. Broken Teeth
5. Mind Overlaps
6. He is Disease
7. Separation
8. Suffer

A: ¿Me buscabas?.
B: Sí, hace mucho que te busco.
A: Pues no sé si ha valido la pena encontrarme.
B: Creo firmemente que, lo que quiero recomendarte, puede producirte cierta adicción.
A: Lo siento, ya no confío en extraños.

Nos vemos rodeados de nuevos artistas de diferentes ámbitos, salen como debajo de la tierra para mostrarnos que su propuesta es digna de ser reconocida. Nos invaden con productos nuevos que tienden a estar vacíos en contenido y su consumo no se puede alargar demasiado, pues parece ser que el arte tampoco escapa de la obsolescencia programada. Hay mucha niebla alrededor que impide ver con claridad pero, a veces, surgen productos de calidad. Como es el caso de Bloodiest

Cinco años después de su debut Descent, los de Chicago volvieron más sanguinarios y reflexivos. Fue en Enero del 2016 cuando lanzaron su LP homónimo, amparados por Relapse Records y producido por Sanford Parker. Un disco que, en cierto modo, puede resultar extraño para algunos pero si se tiene un poco de curiosidad hallarán momentos de gran belleza.

Esta formación proporciona un sonido inteligente que da varios giros a su discurso y te obliga a reflexionar en lo más profundo de tu ser. Es un trabajo perverso y absorbente, muy al estilo de Swans o Amenra pero con una diferencia importante: Bloodiest produce adicción.

Son músicos que han pasado por otras bandas como Russian Circles, Corrections House o Yakuza. Su discurso transcurre en la repetición incansable de una sencilla frase que, poco a poco, la transforman en algo tremendamente mayúsculo. Con un sonido envolvente que te sumerge a ese mundo hostil que crea la banda, todo está hecho a conciencia para llegar a convertirse en un producto de escucha ciertamente compulsiva.

Es un disco, a su manera, minimalista. Repleto de pequeños detalles y casi inapreciables, donde las canciones se transforman en momentos muy intensos que acaban sustentando la calidad que derrocha este apreciable objeto. Hay momentos brillantes y de gran lucidez alrededor de los ocho cortes que conforman el disco.

Estos tipos pueden golpear muy fuerte a medios tiempos, dejando al oyente en estado de trance en repetidas ocasiones. Son músicos inclinados a lanzarse entre varios géneros musicales y sin prejuicios, utilizando elementos de todo tipo para experimentar con éxito. Eso sí, la obra debe saborearse completamente de principio a fin, sin saltos de ningún tipo.

Es importante aclarar que no hay nadie en la agrupación que destaque por encima del resto, el engranaje es suficientemente creíble como para no tener la necesidad de aferrarse a alguien. Incluso la voz de Bruce Lamont parece un elemento más del conjunto, a ratos permaneciendo en segundo plano. Lamont se fusiona y multiplica como si de un monje gregoriano se tratara y todo se mezcla con lo siniestro, creando texturas desagradablemente atractivas que conseguirán atrapar a los más curiosos y atrevidos aventureros.

Así que hazte con unos buenos auriculares y permanece atento. No cabe duda que estamos frente a un trabajo experimental que, aunque se mueve por terrenos ya explorados por otros, resulta indudablemente interesante. Desde el llamamiento a la gitana en Mesmerize, que abre el álbum de un modo formidable, hasta el pretencioso cierre Suffer.

Es que suena el inicio de Mind Overlaps y tengo ciertas esperanzas que aparezca Nick Cave susurrándome al oído, pero no. Es en la atormentada He Is Desease cuando visualizo a Death Grips, pero no se dejan ver del todo. De nuevo, en la desmesurada y enorme Broken Teeth podría manifestarse… pero me doy cuenta que ya es tarde. Hay tantos momentos de triunfo irrefutable a lo largo del viaje que hasta pierdo la cuenta de todos los instantes en The Widow o Separation.

Cuántos acérrimos darán un paso al frente mostrando su reacción ante un trabajo que, aunque no es impecable ni perfecto, resulta maravilloso.

Un detalle más, la edición en vinilo es dolorosamente preciosa.

Bruce Lamont: Voz
Cayce Key: Batería
Tony Lazzara: Guitarra
Eric Chaleff: Guitarra
Colin Dekuiper: Bajo
Nandini Khaund: Teclados

Sello
Relapse Records