Blind Guardian - Live

Enviado por Hawkmoon el Lun, 07/05/2012 - 23:44
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Disco 1
1. War of Wrath
2. Into the Storm
3. Welcome to Dying
4. Nightfall
5. The Script For My Requiem
6. Harvest of Sorrow
7. The Soulforged
8. Valhalla
9. Majesty
10. Mordred's Song
11. Born in a Mourning Hall

Disco 2

1. Under the Ice
2. Bright Eyes
3. Punishment Divine
4. The Bard's Song - In the Forest
5. Imaginations From the Other Side
6. Lost in the Twilight Hall
7. A Past and Future Secret
8. Time Stands Still (At the Iron Hill)
9. Journey Through the Dark
10. Lord of the Rings
11. Mirror Mirror

2003. Se cumplen diez años desde que Blind Guardian, los bardos ciegos más enrolladetes de la movida metálica, la banda que consiguió ponerse a la cabeza del género (a nivel europeo) a finales de los noventa, sobretodo gracias al éxito abrumador de discos como "Imaginations From The Other Side" o "Nightfall In Middle-Earth", lanzó el mítico directo "Tokyo Tales", todo un despliegue de fuerza, poder, velocidad, magia y tesón, amén de un cuidado sonidazo orgánico. La leyenda de la banda creció sobremanera trás la edición de su tremenda demostración ante las audiencias niponas. No era para menos. Señor directo, releches. Un directo esencial en tu colección, chaval.

Y, claro, llega el momento de hacer balance, de darse cuenta de lo grande que se ha hecho la banda desde entonces, de mirar hacia atrás y sentirse orgulloso del legado power-speedico-folkclórico, de los shows abismales, de celebrar, y ésta vez con un directo bien largo, algo que demuestre lo brillante de la artillería teutona, algo que deje claro que el catálogo de Hansi y sus coleguitas es tan compacto, sólido e hímnico, como el de otras formaciones maestras. Que Blind Guardian, y sobretodo a ojos de sus fans (que se contaban por miles en el momento), eran considerados unos grandes, vaya. Y lo eran, joder. Amos del cotarro. La cabeza visible del reino clásico alemán (por encima ya de titanes en onda Helloween, Gamma Ray o Running Wild). Y una de las formaciones, a nivel universal, más respetadas.

Después de mucho girar, después de mucho teloneo, de mucha carretera y horas de ensayo, los muchachos, aquellos flipados por Testament, Rage, Helloween, Queen, Metallica o Maiden, zas, lo habían conseguido. Habían llegado a la cumbre. "Live" es la crónica de su coronación.

Grabado entre el 2002 y el 2003, era en la que se presentaba "A Night At The Opera", el disco que dividió a los fans, el trabajo con en el que por vez primera se empezaban a oir duras críticas (tanto desde la prensa como desde el seguidor), y con fragmentos de varios shows (Berlín, Barcelona, Hamburgo, Valencia, Moscú, Düsseldorf, Tokio, San Sebastián, Munich o Madrid, entre otros), "Live" viene a dejar constancia de una cosa: Blind Guardian podrán, con la edición de su último trabajo, haber rebajado bastante su nivel de intensidad, de destreza decibélica y garra, de furia speedica. Pero llevan años, bastantes, pariendo un material incontestable, bravo y épico a partes iguales, nacido para vivir en directo. Y nos vamos a dar cuenta ahora mismito. "Live" llega en el mejor momento. Justo cuando se pone en entredicho la potencia, la validez de la premisa Guardian, ala, los cabrones se sacan un directete bien sudoroso y entregado. Tipo listo, Hansi. Callando bocotas. ¿Quién dice que Blind Guardian ya no suenan acojonantes?

Enfúndate tu camisetita del "Follow the Blind", desempolva tus jeans más apretados y ponte tu anillo único (que de único no tiene nada, pues todo friki tiene ya el suyo). Hoy vamos a flipar en la jodida Tierra Media, tio. Vamos a vivir aventurejas. Mataremos trolls, lucharemos contra hechiceros de lo más cabrón, bañaremos nuestro acero en sangre y, claro, acabaremos en una taberna (a lo Poney Pisador, desde luego), dónde acabaremos borrachos perdidos. Y, más importante, rodeados de bellezas libidinosas (guarronas, vaya). Una gran noche. La típica noche de un guerrero.

La portada del invento, que como casi siempre es obra del genial Andreas Marschall (Rage, Kreator, In Flames, Grave Digger...), ya nos llama bastante. Tiene su misterio, su toque. Callejón oscuro, con un sosías de Gimli y otro de Elric de Melniboné (o el Elfo Oscuro) a punto de pegarse una buena taja. Y escuchando Blind Guardian. Hidromiel (servida en pintas), buena compañía y Heavy Metal mega-épico. Quiero ya mi ración de aventuras tolkiniano-metaleras. No aguanto más.

"War of Wrath", la intro al show, intro que también iniciaba su movida 98 (el "Nightfall"), nos lleva, como era de suponer, ante "Into the Storm", temita ideal para abrir un show de los bardos (por mucho que opine que los mendas no tienen tema mejor que el jodido "Banish From Sanctuary" para romper el hielo con la parroquia). Entrega de la banda, entrega del público, buen sonido, actitud. Todo suena en su lugar, perfectos, pulcros, pero sin olvidar jamás su poso martilleante, su onda cabalgadora (deudora de sus tiempos de máximo fanatismo por cierta doncella británica).

Segundo temita y ya nos cae, en mi modesta opinión, una de sus mejores creaciones: "Welcome to Dying". La garganta de Hansi arde, las guitarras de Marcus y André iluminan el sendero y la batería de Thomen, el musicazo que la banda no debería de haber perdido jamás, arrasa con su nivelón acostumbrado. Cuerdas en tensión, coros que se te graban en el alma y velocidad.

"Nightfall" (que baja algo el ritmo del show. Debería estar más adelantada), "The Script for My Requiem" (otra de mis debilidades blindguardianescas), "Harvest of Sorrow" (mejor que en disco) y "The Soulforged", más que bien orquestada, calientan motores, y de puta madre, para que la vacilona "Valhalla", por siempre himno-icono de la banda, haga de las suyas. Y vaya si hace de las suyas. Máximo follón. Audiencia y banda a una, lanzadísimos, coreando como si la vida les fuese en ello, saltándose las barreras entre músico y seguidor. Todos son carne de Valhalla, guerreros que se dirigen al reposo eterno, a beber como cosacos y a follar valquírias hasta el jodido fín de todo.

"Majesty", la composición que nos recuerda que no todo empezó con "Somewhere Far Beyond", nos pone, y bien, las pilitas. Speed huraño, naturaleza Thrash-Heavy. Tributito, y mega-cañero, que les sale ideal. Hansi ha hecho bien en dejar las cuatro cuerdas de lado. Desde que dejó de aporrear su bajo, joder, su voz ha ganado enteros. Incluso en vivo, dónde nunca fue precisamente un Bruce Dickinson o un Ronnie James Dio.

Cerramos el primer disco, nene. Sí, tio, así de rápido. "Mordred's Song" y "Born in a Mourning Hall", que nos logran emocionar (cosa que negaremos, tranqui), siguen apostando por la conjunción entre virtud, sonido acojonante y entrega de primera. Blind Guardian están sudando sangre, hermano. Puro y duro Metal. Para que luego vayan diciendo que se amariconan...

Disco 2. La armadura de batalla ya tiene trozos de todo. Pedazos de troll, sangre de elfo, ojos de hobbit. Estamos que damos asquito. Pero nos la suda. Seguimos batallando. Blind Guardian están que lo tiran y no me pienso perder la movida. Plantémosle cara a todo lo que nos venga.

"Under the Ice" (más tralla), "Bright Eyes" (que logra transmitir la misma magia progresivota de la historia producida por el flamante Flemming Rasmussen), "Punishment Divine" (una que no luce bien), "The Bard's Song - In the Forest" (momentazo mechero), "Imaginations from the Other Side" (uno de los tres mejores momentos del show), "Lost in the Twilight Hall", "A Past and Future Secret" (de nuevo con el mechero) y "Time Stands Still (At the Iron Hill)" (con un trabajo genial, como en todo el disco, de Marcus y André). Demasiado para el cuerpo, compadre. La armadura ya no solamente está hecha una porqueria. Ya se nos cae. A pedazos. En pelotas y en pleno campo de batalla. Y seguimos. Que se note que somos metaleros.

"Journey Through the Dark", "Lord of the Rings" y "Mirror Mirror" cierran el disco. Hemos vivido a Blind Guardian a través de varios shows, en todos (o en casi todos) con alto nivelón. Pero lo de ahora va a ser la polla. Una trilogía final impecable. La pureza cañera de "Journey...", la emotividad oscura de "Lord of the Rings" y el himno (y desde su nacimiento) de "Mirror Mirror". Matadores. Cerrando a lo grande.

Un gran directo, sin duda. Suculento platazo, power-épico y saltarín, para los seguidores de la banda (de todas las eras).

Una buena demostración del poder de Blind Guardian en directo. A mí, a nivel particular, ya no me la ponen dura a rabiar desde los tiempos de "Imaginations...". Pero ahora mismo, joder, se me queda pequeño el calzón. Será por algo. Quién tuvo, retuvo.

4 cuernos (medios) para "Live". Un digno continuador al mega-molón "Tokyo Tales".

Y una digna despedida al gran Thomas "Thomen" Stauch.

Hansi Kürsch: Voz
André Olbrich: Guitarra y voces
Marcus Siepen: Guitarra y voces
Thomas "Thomen" Stauch: Batería

Músicos invitados:

Oliver Holzwarth: Bajo y voces
Michael Schüren: Teclado

Sello
Virgin / Century Media