Blind Fury - Out of Reach

Enviado por Witchfyre el Mar, 27/07/2021 - 02:08
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1. Do it Loud (5:03)
2. Out of Reach (06:30)
3. Evil Eyes (06:01)
4. Contact Rock and Roll (03:54)
5. Living on the Edge (05:25)
6. Dynamo (There Is a Place...) (03:11)
7. Back Inside (05:36)
8. Dance of the Crimson Lady part 1 (07:24)

Álbum completo: Youtube

¿Blind Fury? ¿Qué? ¿Otra banda perdida de la NWOBHM que desapareció sin dejar rastro tras un solitario álbum? Esta vez no, pollos, estos tíos son Satan, en realidad. La coña está en averiguar cómo narices esta peña acabó luciendo tal rótulo en la cubierta, que tiene su miga, inaugurando esa no tan sana costumbre de cambiar de identidad como una serpiente de piel. Algo que, personalmente, creo que no ha hecho ningún favor a su carrera, con lo buenos que son estos tíos...

En 1982, Angel Witch (¿qué tendrán que ver ellos?) se separan por segunda vez y varios de sus miembros, Kevin Heybourne incluido, montan Blind Fury junto al vocalista Lou Taylor, que venía de una breve estancia en los propios Satan. Tras una solitaria demo que acaba saliendo en 1984, Heybourne, Gordelier y Hogg deciden reformar Angel Witch dejando tirado al pobre Lou sin otra opción que la de solicitar su reingreso en Satan. En estas, que los chavales llevaban un tiempo a vueltas con dejar atrás el nombre de Satan para evitar la asociación con Venom y otras bandas del primigenio black metal. Así, acabaron aceptando la sugerencia de Lou de editar su segundo álbum bajo el novel letrero de Blind Fury, sepultando a la banda como una de tantas que aparecieron a mediados de los 80 (esa portadita tampoco debió ayudar). Pero no es así, señores. Porque estos no son simple y llanamente unos aspirantes a estrellas de tres al cuarto, son los putos Satan y así voy a considerar yo extraoficialmente a Out of Reach, como el segundo álbum de tal institución metálica.

¡Y vaya álbum, la madre que los parió! Si has pasado de él simplemente por lo que reza en la portada, has cometido un error morrocotudo. Esto es justamente lo que pretende el Screamin' n' Bleedin' de Angel Witch y no termina de conseguir, trasladar el sonido de la banda a los años 80 y hacerlo asimilable a lo que empezaba a llegar del otro lado del charco, sin perder un ápice de integridad y energía. Y, sobre todo, con unos temas que parten la pana.

Para empezar, el colega Lou tiene una voz de puta madre. Nada que envidiar a Brian Ross, le recuerda mucho, aportando un carácter operístico muy similar al de Russ North de Cloven Hoof. El tío se despacha un trabajo imperial en todo este Out of Reach, con sus momentitos de sentir el liquidillo bajando desde el ojal hasta los tobillos. Ojito a esos 38 segundos que siguen al minuto 1:23 en el tema título... telita. Por cierto, temazo que suena a los propios Satan llevados al terreno de unos Queensrÿche... ¡pero que nivelón tiene esta peña! Graeme English y Sean Taylor hacen algo más que limitarse a cumplir, toda la sección central de Evil Eyes es de órdago con sus aires “proggies", pero es que lo de Russ Tippins y Steve Ramsey ya es la hostia. Estos tíos deben ser la pareja guitarrera más infravalorada de la historia. Yo ya hace tiempo que les hice un hueco ahí junto a los Tipton/Downing, Murray/Smith, Denner/Shermann, Hoffmann/Frank... tú deberías hacer lo mismo.

La inicial Do it Loud es un auténtico pepinazo y Contact Rock n’ Roll puede no parecer más que el típico heavy metal de mediados de los 80, pero ambas están de puta madre y tienen un toque sofisticado que los eleva por encima de la media. La producción de Steve James (Tigertailz, Rogue Male...) es típicamente ochentera, mucho reverbera esa caja, y mejora ligeramente lo que encontrábamos en Court in the Act, sin ser tampoco algo espectacular. Encontramos por ahí como ingeniero también a un tal Roy Rowland que se haría poco después un nombre junto a Sabbat, Kreator, Lääz Rockit, Testament y los propios Satan y Pariah. Apartado simplemente correcto, pero más que suficiente para centrarse en lo que de verdad interesa.

Le damos la vuelta al plástico y emerge una Living on the Edge que parece directamente sacada de Court in the Act con su ritmo acelerado y esos incombustibles desafíos guitarreros entre Ramsey y Tippins. Lou Taylor no tiene ni que molestarse en imitar a Brian Ross ya que suena prácticamente igual. Genial sección acústica central antes de los solos y ni siquiera me parece de lo mejor del álbum, pero es que no hay ni una mala. Dynamo (There Is a Place), dedicada al celebre club holandés, y Back Inside, seguramente la menos buena, mantienen calentito el colchón hasta la llegada del otro punto fuerte del álbum, la épica Dance of the Crimson Lady part 1. Nunca hubo una parte 2, por desgracia, con sus más de 7 minutos se erige como un monumento al heavy metal de los 80, guiños a Somewhere in Time y Rage for Order mediante... y ni siquiera se habían publicado todavía. ¡Manda huevos! Dime que no son buenos... esta gente está a otro nivel. Era de recibo que un discazo como este terminara a la altura de las circunstancias y Satan, perdón, Blind Fury, no defraudan con otra de las mejores y, sin duda, la de mayores proporciones. Composición variada, perfectamente hilvanada y acabando con las espadas en alto, como debe ser. Después del primero, el tema más importante de un álbum es aquel con el que cierras, es tu obligación evitar que sea otro LP el que se cuele en el reproductor y Out of Reach invita a la repetición compulsiva. ¡Qué gozada! ¡Qué grande es el puto HEAVY METAL!

Salió Out of Reach y las cosas volvieron a su sitio, temporalmente, al menos. Los muchachos reformaron Satan y Lou encontró cobijo brevemente en Persian Risk para acabar desapareciendo poco después. Hoy se limita a hacer versiones de Dio y Black Sabbath junto a su banda tributo, aunque daba para mucho más el colega. La historia de Satan, o Pariah, o incluso Skyclad, sí que se estiró mucho más, pero eso es tema para otro día (que pronto llegará). Out of Reach está muy cerquita de alzarse con los cinco cuernos y lo dejo en torno a un 8,75. Es uno de los mejores álbumes que dio la NWOBHM en sus últimos estertores antes de que el ciclón estadounidense le pasase por encima. Un discazo, sin lugar a dudas.

- Lou Taylor: voces
- Steve Ramsey: guitarras
- Russ Tippins: guitarras
- Graeme English: bajo
- Sean Taylor: batería

Sello
Roadrunner Records