Blazon Stone - No Sign Of Glory

Enviado por MetalPriest el Jue, 01/10/2015 - 02:16
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1. Declaration of War (intro)
2. Fire the Cannons

3. A Traitor Among Us
4. No Return from Hell
5. Bloody Gold
6. Fight or be Dead
7. Beasts of War
8. Stranded and Exiled
9. No Sign of Glory

Hay grupos que dejan marca en la gente. Creces escuchándolos... maduras leyendo sobre ellos y te formas en la música practicando con su obra. Parece mentira que la devoción de una persona llegue hasta tal punto, pero es así. Sucede todos los días y a miles de personas. Cada uno tiene sus grupos en su altar, y Ced indudablemente tiene a Running Wild entre los más sagrados (si no el que más), y no sin razón.

El compositor de Mortyr, Rocka Rollas, Breitenhold, Lector y Cloven Altar (próximamente) ha sacado su segundo disco de Blazon Stone, banda dedicada exclusivamente al sonido Running Wild. Esto sí que es tener el sonido de una banda bien dentro de la patata... porque esos momentos Rock 'n Rolferos que habían en algunos discos de Rocka Rollas entraban dentro de la normalidad; en los parámetros de un buen grupo de Heavy/Power como este. Pero la fundación de Blazon Stone dejó las cartas ya sobre la mesa. Y bien claras. Blazon Stone son un claro grupo homenaje a Running Wild.

En esta ocasión, el rubiales de Ced se centra más en la temática bélica de la época que en los propios piratas, detalle que hasta la portada revela sin mucho apuro. Y es que de piratería ya veníamos sobrados desde el Return to Port Royal del 2013. El cambio que en mi opinión sí que jugó un papel más en contra que a favor (cuestión subjetiva), es el reemplazo de Erik Nordkvist por Georgi Peychev. Que oye, igual Erik quería centrarse en sus Assaultery y pasó de Ced y Blazon Stone forzándolo a buscarse a un sustituto... o ve tú a saber. Habría que rebuscar en entrevistas para desentrañar la verdad pero ¿qué más da? Los hechos son los hechos, y lo importante es que Georgi, a pesar de ser un reemplazo digno y bastante Rolfero, carece de la fuerza y carisma de Erik.

Al igual que "El Regreso a Port Royal", el "Sin Señales de Gloria" arranca con una intro evocadora que sabe respetar el sonido de los alemanes, una buena antesala a Fire the Cannons, que posiblemente el mejor track del álbum. La velocidad corre a raudales, Blazon Stone cabalgan, vuelan, batallean… y no parecen estar dispuestos a detenerse, como bien atestiguaA Traitor Among Us también. Otro gran momento de Cederik y cía. En estos instantes parece que No Sign Of Glory va a ser un éxito rotundo, pero ahí llega No Return from Hell, que a pesar de sus buenas maneras acaba por revelarse como una pieza bastante prescindible dentro del disco. No es ninguna pérdida de tiempo ni tampoco un mal tema pero… le falta fluidez.

Bloody Gold remonta bastante bien, sabiendo recrearse y regresando al ruedo. Tal vez los estribillos fallan un poco por la voz de Georgy… pero vamos: que esto vuelve a la normalidad. Llegados a Fight or be Dead, se va notando un poco más la falta de magia, e insisto en aclarar que instrumentalmente no hay fisuras en este trabajo… Blazon Stone suenan fluidos, melódicos y ordenados, pero no. No hacen volar la imaginación como antes. Nos fallan un poco, y de un modo de lo más abstracto ¿Cómo se solucionan problemas de esta índole? Ni flores. Beasts of War viene después, con las cabalgadas de guitarras y coros piratescos, pero poco cambia la tesitura. Al sonar Stranded and Exiled, nos venimos un poco más arriba, pero sus puentes se vuelven a desinflar. Por ahí reluce alguna buena melodía y tal… una pena que no estén acompañadas lo bastante bien. Por último, No Sign Of Glory llega a nosotros, con intención de levantar el disco en sus últimos minutos de vida ¿lo consigue? Yo creo que sí. Sigue sin ser la panacea pero ahora sí que hablamos de unos Blazon Stone evocadores.

Como decía, poco cambia de una canción a otra, pero si te fijas, en unas pocas se nota un tenue resplandor de magia que en las otras no se encuentra. Piezas como Fire the Cannons, A Traitor Among Us o la final y homónima No Sign Of Glory. Esas sí que valen la pena de verdad. Las demás no pasan del ok, sirven bien para las sanas sacudidas de cabeza, brindan fugaces momentos de recreo, te pegan temporalmente algún estribillo Runningwildiano pero nada más. Buen álbum de todas todas… más suerte para la próxima, Ced. Y tómatelo con calma. Que sacarse tres discos en un solo día es contraproducente.

Tres cómodos cuernos y un 6,0. El buen rato está asegurado, sin embargo las promesas de perdurar se diluyen con el paso de los días y las escuchas.

Ced: guitarras, bajo y batería.
Jan: teclados.
Georgi Peychev: voz.

Sello
StormSpell Records