Blackberry Smoke - The Whippoorwill

Enviado por Phil Patton el Sáb, 07/02/2015 - 18:20
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1. Six Ways to Sunday
2. Pretty Little Lie
3. Eeverybody Knows She's Mine
4. One Horse Town
5. Ain't Much Left of Me
6. The Whippoorwill
7. Lucky Seven
8. Leave a Scar
9. Crimson Moon
10. Ain't Got the Blues
11. Sleeping Dogs
12. Shakin' Hands with the Holy Ghost
13. Up the Road

Para todos los amantes del rock de raíces, del southern y del country rock aquí os traigo a los Blackberry Smoke. Banda proveniente de Georgia y que a base de esfuerzo y mucha paciencia han logrado posicionarse en lo más alto del panorama sureño de Estados Unidos. Después de dos trabajos más que solventes, Bad Luck Ain’t No Crime y Little Piece of Dixie, sacan a la luz el que es su mejor álbum hasta la fecha, donde han logrado consolidar su sonido y alcanzar el reconocimiento que sin duda se merecen. Y es que aunque en el viejo continente aún son unos desconocidos, en su país natal lo están petando a base de bien.

No es complicado adivinar las influencias de estos rednecks: los imperiosos Lynyrd Skynyrd son referencia básica así como también los primeros Black Crowes y los Georgia Satellite. Así que si por un casual eres amante de una de estas bandas, tu deber moral es parar atención a esta reseña y escuchar este The Whippoorwill, trabajo que no tiene nada de original pero que posee una de las cualidades que más se echan en falta en el panorama musical actual: CANCIONES, así en mayúsculas. Puede sonar a chorrada magna, pero creedme que no es nada fácil descubrir a grupos actuales que tengan el talento y la magia de crear grandes temas, esos que poseen el poder de la atemporalidad y que ya en la primera nota intuyes su estatus de himno. No ofrecen nada nuevo, repito, pero su disfrute es máximo.

Si bien en sus dos anteriores trabajos las raíces sureñas y la música country estaban revestidas de una capa de Hard Rock, en The Whippoorwill hay una apuesta más clara por profundizar en esas raíces de la música tradicional americana. Esto provoca que en muchos aspectos prescindan de la caña y de los riffs más potentes que tenían temas como 'Restless' o 'Freeborn Man' pero que en cambio, ganen en matices, buenas melodías y sobretodo unas composiciones excelentes.

'Six Ways to Sunday' ya es toda una declaración de principios, y a la que alza el vuelo con ese piano tan Honky Tonk la sensación de estar conduciendo en mitad del desierto de Arizona bajo un sol abrasador es plena. A partir de aquí ya no hay marcha atrás, The Whippoorwill es un trayecto sin retorno por el sur de los Estados Unidos. Los sureños siempre han sido, para bien y para mal, gente de otra pasta y la escucha de este disco es la banda sonora perfecta para adentrarse en su cultura. Temas como 'Pretty Little Lie' o 'Everybody Knows She’s Mine' (ésta especialmente animada y con grandes cambios de ritmo) harán las delicias de cualquier amante del estilo. Los de Georgia no son precisamente virtuosos con sus instrumentos, pero lo compensan de sobras con su actitud y el sentimiento que transmiten.

La gran sorpresa viene con 'One Horse Town', canción en una onda muy country , cantada con un sentimiento apabullante por parte de Charlie Starr, un crack el tío. Como ya hemos apuntado, a lo largo del disco se hace referencia a diferentes aspectos de la vida, como el amor, la familia o el dinero, pero todo pasado por el filtro de la cultura sureña. De esta manera, en 'One Horse Town' se hace referencia a la mentalidad cerrada y retrógrada que impera en los pueblos de la américa profunda así como de las ansias de libertad que predican los jóvenes de esas zonas. Hermosa canción, insisto.

'Ain’t Much Left of Me', dedicada al divorcio, sigue la misma tónica, con un cierto aroma a los Black Crowes, es un tema ideal para ser tocado en directo, con unas armonías de voz exquisitas y un final para enmarcar. El tema homónimo se reposa en un tempo más lento permitiendo deleitarnos por las delicadas melodías que tejen las guitarras y el piano. La sección intermedia, con un bello solo de guitarra es simplemente mágico.'Lucky Seven', 'Leave a Scar' y 'Crimson Moon' recuperan la caña de los anteriores discos y aceleran el álbum, volviendo al Hard Rock para dotarlo de más dinamismo. Aquí es donde podemos gozar de grandes riffs de guitarra, buenos cambios de ritmo y un teclado al más puro estilo Deep Purple.

Recuperamos el country más puro con 'Ain’t Got the Blues'. En un formato totalmente acústico y con cierto tufo añejo, es el claro ejemplo del rumbo que están tomando los Blackberry Smoke. Prescindiendo en gran medida del Hard Rock sureño con el que empezaron y ahondando más en sus raíces. Ya para el final, y como epitafio, la balada 'Up the Road' (cuyo título es una clara declaración de principios) nos ofrece un buen cierre cargado de épica sureña con un solo al más puro estilo 'Free Bird' (salvando las distancias) y una excelente labor del piano.

Blackberry Smoke consiguen pasar de ser futura promesa del southern a ser una realidad con un trabajo la mar de disfrutable y sin puntos flojos. Veremos si con su siguiente Holding All the Roses, que saldrá en breves, logran consolidar su estatus y ya de paso conseguimos que ganen más fama a nivel europeo, porque de momento parece que solo pueden gozar de su directo los yanquis. Cuatro cuernos bien altos.

Charlie Starr: Voz, guitarra
Richard Turner: Bajo
Paul Jackson: Guitarra
Brandon Still: Teclado
Brit Turner: Batería

Sello
Southern Ground