Black Sabbath - Live at Last

Enviado por Garfunkel el Jue, 21/08/2014 - 18:20
11

1. Tomorrow's Dream
2. Sweet Leaf
3. Killing Yourself to Live
4. Cornucopia
5. Snowblind
6. Children of the Grave
7. War Pigs
8. Wicked World
9. Paranoid

Henry Rollins dijo una vez que, en este mundo tan absurdo, sólo puedes confiar en tí mismo y en los seis primeros discos de Black Sabbath. Aunque podríamos añadir Heaven & Hell y Mob Rules a la ecuación, ello no resta certeza a una afirmación tan categórica como ésta. Nadie en su sano juicio se atrevería a poner en entredicho a unos discos que, hoy por hoy, son como nuestros Diez Mandamientos. Pero nunca editaron ningún directo de sus legendarios conciertos, como aquel California Jam del '74, donde participaron junto a bandas del calibre de Eagles, Deep Purple o Black Oak Arkansas. Tuvimos que esperar hasta la década de los ochenta para poder empezar a disfrutar de algo de material oficial de Black Sabbath en directo. Live at Last fue el primer disco en directo con material de los Sabs que los fans tuvimos la suerte de catar, seguido posteriormente del Speak of the Devil de Ozzy Osbourne, y que a su vez, forzó a los Black Sabbath de entonces a publicar el Live Evil en una acertada maniobra empresarial.

En este sentido, Live at Last no es ningún desconocido para los aficionados e historiadores de la banda. Su existencia se conoce desde los ochenta, momento en que fue publicado por vez primera como una maniobra comercial de su antiguo mánager, Patrick Meehan, quien poseía los derechos sobre las grabaciones. Nada nuevo bajo el viejo sol: una banda que no tiene control sobre sus propias grabaciones y debe ceder, impertérrita, ante las estratagemas y caprichos de cualquier discográfica o representante legal. Lo cierto y verdad es que Live at Last llegó a ser, en un determinado momento, un posible álbum en directo, pero finalmente fue archivado permanentemente ante la insatisfacción de todos los miembros del grupo con el resultado.

Las grabaciones pertenecen a los días del 11 y 16 de marzo de 1973, en el Manchester Free Trade Hall y en el famoso Rainbow londinense, respectivamente. Cronológicamente, podemos situarlo en medio de la gira de promoción del futuro lanzamiento de Sabbath Bloody Sabbath. Presenta un setlist similar al del mentado California Jam, aunque con el suficiente atractivo como para emocionar a cualquier aficionado a la banda. La aparición de 'Killing Yourself to Live' es uno de los momentos álgidos de la actuación, adelantándose a su versión de estudio; además, por otro lado, contamos con una sólida interpretación de la oscura y desquiciada 'Cornucopia', una de las piezas más complejas y significativas de su experimental cuarto disco.

El resto es puro Black Sabbath, con todas las virtudes que podemos imaginar. Heavy metal sin excepción ni aderezo, a excepción, claro está, de la espectacular 'Wicked World' que, lejos de ceñirse a la original, se transforma pronto en un impresionante medleyde clásicos como 'Into the Void', 'Supernaut' y el estándar 'Sometimes I'm Happy, Sometimes I'm Blue', donde la musicalidad alcanza un momento de éxtasis. Especialmente para Iommi, quien despliega uno de sus impresionantes solos, excepcionalmente largo y colorido, tal y como podemos escucharlo en 'Wheels of Confusion' o en el cover 'Warning' del legendario Aynsley Dunbar.

Ya en el segundo milenio éste concierto se vería reeditado, ya de forma oficial, bajo el título de Past Lives, que incluiría también el segundo concierto con un set-list similar. Sobra decir que ningún seguidor de Black Sabbath debería perderse esta actuación en vivo de los Sabs originales. No alcanza la perfección absoluta, pero es un indispensable en la colección de tu estantería, querido lector, para acompañar las eventuales escuchas del Vol.4. En contraposición con los impredecibles espectáculos de los grandes del rock progresivo del momento, los Sabs ofrecen un concierto sólido y directo, sin demasiadas concesiones, que posteriormente sería imitado por los chicos de la NWOBHM, hartos de tanta intelectualidad y fantasía.

¡Cómo me encanta escuchar al Ozzy chalado que grita 'Cocaine!' al final de cada verso de 'Snowblind'!

Ozzy Osbourne: Voz
Tony Iommi: Guitarra
Geezer Butler: Bajo
Bill Ward: Batería

Sello
ENMS