Berri Txarrak - Payola

Enviado por Millinomilesaway el Sáb, 14/11/2009 - 09:15
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Payola es un mexicanismo que deriva de “Pay For All”, y se refiere a la acción ilegal de pagar a una emisora de radio o televisión por parte de un artista (musical generalmente) para que sus canciones sean las más radiadas. Y, por increíble y triste que sea, es una acción bastante llevada a cabo en la actualidad en EEUU, aunque seguro que Europa y demás partes del planeta no se libran de ensuciarse las manos de tan ruin manera.

Con éste título en el sexto trabajo de estudio de los navarros Berri Txarrak, lo que pretenden es denunciar dicha práctica y reivindicar el poder de la música auténtica, surgida del corazón (como la suya) y no de las carteras de una discográfica ni de los laboratorios de hits que fabrican tantas estrellas artificiales hoy en día. A la vez, pretenden dar a entender que en el mundo actual, prácticamente cualquier situación se puede resolver a golpe de talonario, sea moralmente aceptable o no.

Así pues, y de acuerdo con el espíritu del disco, humilde y sencillo, Berri Txarrak liaron el petate y se largaron a Chicago a grabar con Steve Albini, productor, entre otros discos legendarios, del In Utero de Nirvana. Grabado en analógico y en directo prácticamente de una toma, es un disco que suena totalmente natural y orgánico, alejado completamente de trucos y efectismos innecesarios. La batería, por ejemplo, está grabada con una caja de 1929 y un kit de batería de los años 50, que le da un sonido especial. Teniendo en cuenta que son un trío, las guitarras suenan hirientes y muy potentes, y el bajo es penetrante en todo momento.

A lo largo de su historia, el grupo ha seguido una evolución muy coherente consigo mismo y con sus influencias, y así es cómo tras el Metal más tradicional de su primer disco (1997), muy a lo Su Ta Gar, pasan al Metal Moderno de Ikasten (1999), el Hardcore de Eskuak/Ukabilak (2001) y Libre (2003), y las tornas más alternativas y rockeras del exitoso Jaio.Musika.Hil (2005). Ahora, tras 4 años de tensa espera y una infinidad de conciertos por todo el mundo, nos llega Payola, que ahonda en el Punk acelerado y sucio de los 80 por un lado, y en el Stoner y Rock más clásico por el otro.

Del primer tipo tenemos canciones como la inicial ‘Folklore’ o la siguiente ‘Gure Dekadentziaren Onenean (Lo Mejor De Nuestra Decadencia), ambas totalmente aceleradas, con riffs muy sencillos y las características melodías vocales de Gorka que, increíblemente, siempre encajan. También tenemos la atronadora ‘Achtung!!!’, que supura rabia por los cuatro costados.

Pero, para mí, y siendo todas las canciones del álbum realmente espectaculares, lo mejor son los cortes donde demuestran influencias setenteras que antes no habían enseñado nunca, como en la redonda ‘Dortoken Mendean’ (En el siglo de las tortugas), de más de 5 minutos de duración, que contiene un riff totalmente Black Sabbath, que seguro que los fans del grupo de Birmingham sabrán apreciar.

‘Payola’, que da nombre al trabajo, es quizá la más Stoner, con un riff muy pegadizo que se te queda en la cabeza a la primera y un estribillo de los que enganchan, realmente es un temazo. Aunque el punto álgido del disco lo encontramos en la última, Jainko Ateoa (Dios Ateo), que habla de cómo la gente suele endiosar a los grupos y los propios músicos se lo acaban creyendo y se olvidan de que son personas normales como cualquier otra y se vuelven prepotentes y desagradables. Musicalmente es absolutamente brillante, con unos deliciosos punteos muy etéreos y un riff muy sutil e imaginativo. Supera nuevamente los 5 minutos de duración, y desde ya se convierte en la mejor del disco casi, al menos para mí.

Otra ganadora es ‘Etorkizuneko Aurrekari Guztiak’ (Todos los antecedentes del porvenir), en la que volvemos a encontrar riffs áridos y mucha melodía vocal, así como varios cambios de ritmo y algunos punteos muy bonitos que le dan complejidad a la canción.

Por último, destacar el single ‘Maravillas’, que no es que esté cantado en castellano, está en Euskera como todas. Habla de una niña navarra llamada Maravillas Lamberto, del pueblo de Larraga, que con 14 años fue una de las incontables víctimas de la Guerra Civil aquí en Navarra.La historia es la siguiente. Dos miembros de la Guardia Civil, así como uno de Falange y un Requeté fueron a casa de Maravillas al inicio de la Guerra a detener a su padre, a lo que la niña pidió que le dejaran acompañar a su padre a las dependencias policiales. Le dejaron. Una vez allí, el padre fue encarcelado, y la niña violada repetidas veces por los miembros de la “autoridad”, tras lo cual ambos, ella y su padre, fueron asesinados y sus restos echados a los perros. A día de hoy la búsqueda de los restos sigue sin llevarse con total éxito. Por eso es absolutamente irrelevante el aspecto musical de la canción, que no es de lo mejor para mí, pero supera a absolutamente todas las demás en emotividad y emoción. Dejadme decir que aquí en Navarra el caso de Maravillas resulta hoy en día todavía demasiado sangrante y vergonzoso, y por eso yo, como tantas otras personas, apenas pudimos evitar que se nos erizase el vello y se nos pusieran los ojos llorosos al recordarnos la canción ese asqueroso hecho que todos hemos de intentar que jamás se repita.

Dicho esto, no queda sino recomendar a la gente que se escuche lo que considero uno de los mejores discos de los últimos 10 años, y por eso le voy a plantar una notaza de la que le creo merecedor.

P.D: Os dejo el videoclip oficial de Maravillas subtitulado al Castellano, para que podáis leer la letra. Está en los enlaces de arriba.

Gorka Urbizu: Voz y Guitarras
David González: Bajo y coros
Aitor Goikoetxea: Batería y coros

Sello
Roadrunner