Beatrìk - Requiem of December

Enviado por Witchfyre el Sáb, 15/05/2021 - 17:14
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1. My Funeral to Come (10:30)
2. Requiem of December (07:21)
3. Eternal Rest (05:24)
4. The Last Wandering (08:08)
5. Apollonia's December, 7th 1647 (07:48)
6. Returning After a Death (08:40)

Álbum completo: YouTube

¿No habéis oído hablar nunca de Beatrìk? Sinceramente, no me extraña. Si de bandas de black metal de los 2000's hablamos, entre los más olvidados podríamos contar a estos bravos tiroleses cuyo breve legado parece haber caído en el más insondable de los abismos. Tanto, que hasta la única edición que se ha hecho de este, su segundo álbum, en vinilo, se puede encontrar por un precio más que asequible en el mercado de segunda mano (atención, coleccionistas, porque esta es una pieza realmente interesante por un montante ridículo). Es más, este Requiem of December no ha sido nunca sujeto de una reedición en sus 16 años de vida, cosa que realmente no comprendo a tenor de la calidad que atesora, aunque supongo que no hay nadie demandándola en realidad.

Sin embargo, no os dejéis engañar por la espesa niebla que envuelve esta invernal propuesta, no se me ocurrirían muchos trabajos mejores para acompañar una lluviosa tarde de diciembre (o de mayo, puesto que por aquí el invierno se resiste a marcharse) de esas en las que la carga sobre tus hombros se hace insoportable y te sientes la persona más desdichada en caminar nunca sobre la faz de la tierra. ¿Quién iba a querer escuchar música para deprimirse? Nadie en su sano juicio, supongo, pero si ya notas esa insoportable pesadumbre sobre los ojos, Beatrìk son la banda sonora perfecta de acompañamiento para tu miseria.

Seguramente no fui verdaderamente consciente de la enorme influencia de Katatonia hasta años después de su aparición. Cosa lógica, por otra parte. En el fondo no llegué a comprender en su día el impacto que supuso Dance of December Souls y tampoco llegué a calibrar la verdadera influencia de su más popular Brave Murder Day hasta tiempo más tarde. Con los años, fui trazando de forma mucho más directa esa relación y encontrando hijos del sonido noventero de Katatonia por todas partes y un lugar donde parece que plantaron sus raíces con particular fuerza fue en aquella Italia de principios del nuevo milenio. Quizás motivados por la procedencia transalpina de alguno de sus trabajos más celebrados a finales de los 90 (Avantgarde Music, de Milán, ¿recordáis?), dos fueron los herederos directos de su sonido que nacieron en la zona prácticamente al mismo tiempo, aquellos Forgotten Tomb con los que me detuve hace bien poco y estos Beatrik un poquito más al norte (The Northern Silence).

Habiendo escuchado (y disfrutado) antes, tanto el debut de Beatrìk, como del de Tenebrae in Perpetuum, la otra aventura del amigo Frozen Glare Smara (allí Atratus), esta edición de Requiem of December me daba muy buena espina y más con el refrendo de Roberto Mammarella detrás… no era el catálogo de Avantgarde en aquellos tiempos algo para tomar a la ligera. Pocos instantes de My Funeral to Come no hicieron más que confirmar mis expectativas. El crecimiento respecto al debut era considerable. Unas campanas de iglesia y un celestial órgano dan comienzo a esta desesperada elegía, con un sonido más definido y potente que en Journey through the End of Life y que sirve de vehículo para el despliegue de riffs pesados de influencia doom, una sencilla pero efectiva percusión y esos lamentos de fuerte acento mediterráneo. Lejos del característico alarido del black depresivo, la voz rota y desgarrada de Frozen Glare Smara muestra dejes propios del sur de Europa, con una pronunciación de lo más particular que, lejos de restar, le confiere mucho carácter a su forma de cantar. Habrá al que no le guste, pero yo lo encuentro ciertamente carismático.

La constante de estos seis temas, como no podía ser de otra forma en el estilo, es la pesadez, el desgarro y el sufrimiento. Temas largos, elaborados, con hipnóticos arpegios interminables, refinados pasajes acústicos, sonidos ambientales, con ese recurrente órgano “de iglesia" y la precisa percusión de Vidharr, único colaborador conocido de un Frozen Glare Smara que también se hace cargo de la producción con resultados realmente notables. Requiem of December es un trabajo bello, oscuro, desolador, deprimente… pero, en ocasiones, también colérico y visceral, al que no le faltan frecuentes arranques de violencia, como resistiéndose a abandonar su espíritu blackmetalero. Ambas facetas consiguen transmitir una sensación de amargura difícilmente soportable, aunque igualmente embaucadora. Esta es una de esas extrañas ocasiones en las que te encuentras realmente a gusto revolcándote en tu propia desgracia, cual cerdo en el lodo. Curiosa sensación, ¿verdad?

A tal efecto, mentiría si no confesase que The Last Wandering es la que más disfruto dentro de esta media docena. Un corte completísimo con 8 minutos apasionantes que van, desde su inspiradora melodía inicial, a impetuosos acelerones (a ver, que nadie se espere a unos Marduk ahora de repente), incluyendo algunos de los pasajes más conmovedores de todo el álbum. Perfectamente construido con sus secciones bien definidas y una sensación de ciclo completo con el órgano y las campanas que vuelven a aparecer en su cierre. Se me hace una representación fidedigna de lo que dispensan Beatrìk a lo largo de estos 47 minutos en los que resulta complicado encontrar flaquezas y la que recomendaría tantear en caso de que se quiera hacer una incursión rápida en su música. Si tiempo es lo que tenéis, poned Requiem of December y relajaos para prestarle la atención que merece.

Respecto a Beatrìk, nada más, salió Requiem of December y un año después desaparecieron para caer por siempre en el olvido. Si te gusta el black y el doom metal a partes iguales, no dudes en probar con este estupendo trabajo, pocas bandas han conseguido aglutinar ambos géneros con tanto acierto. Además, considero bastante “refrescante" encontrarme una banda de black depresivo con otro enfoque al habitual y que no se dedica exclusivamente a fusilar los estilismos definidos por Burzum tiempo atrás. Un 8,5 por mi parte y cuatro cuernos sólidos como témpanos de hielo.

- Frozen Glare Smara: voces, guitarras, bajo, órgano
- Vidharr: batería

Sello
Avantgarde Music