The Beatles - Rubber Soul

Enviado por Dieguitoacdc el Mar, 29/08/2017 - 16:17
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1. Drive My Car
2. Norwegian Wood (This Bird Has Flown)
3. You Won't See Me
4. Nowhere Man
5. Think For Yourself
6. The Word
7. Michelle
8. What Goes On
9. Girl
10. I'm Looking Through You
11. In My Life
12. Wait
13. If I Needed Someone
14. Run For Your Life

Corría el año 1965. Por aquellos tiempos, cualquier mortal con dos oídos y una radio que no conociera a los Beatles era “un bicho raro”. Y es que el cuarteto de Liverpool ya se había consolidado como un fenómeno de masas, como una banda de moda que cautivaba con su música y su sonido, con cuatro jóvenes que revolucionarían por los siglos de los siglos la música. Como el Rey Midas, todo lo que los Beatles publicaban no tardaba de transformarse en un éxito (todos los discos que habían lanzado hasta la fecha habían alcanzado el primer puesto en las listas británicas).

Si uno se para a escuchar cronológicamente los discos comprendidos entre “Please Please Me” (1963) y “Help!” (1965) puede percibir una evolución del sonido de la banda, en favor de composiciones cada vez más elaboradas, aunque sin perder la esencia Beatle.

Cuando Paul, John, Ringo y George decidieron entrar en el estudio pocas semanas después de publicar “Help!”, todos fueron conscientes de que, en los tres años de fama mundial que llevaban a sus espaldas, habían acumulado mucha experiencia y técnica, por lo que el siguiente disco debería mostrar a una banda más madura y valiente. Lennon afirmó tiempo después que en aquel momento de su carrera “nos estábamos volviendo mejores, técnica y musicalmente, eso era todo. Por fin fuimos capaces de dominar el estudio. Al principio, hacíamos lo que se nos decía: ni siquiera sabíamos cómo subir el bajo. Aprendimos las técnicas en Rubber Soul. Fuimos más precisos sobre cómo grabar un disco. Y lo controlamos todo, hasta la portada”.

A la hora de elegir el momento de mayor riqueza y variedad compositiva por parte de los Beatles la crítica suele hablar siempre de “Revolver” y, un peldaño por encima, del “Sgt. Pepper”. Cierto es que ambos discos muestran el lado más progresivo del cuarteto, pero no se debe olvidar jamás la riqueza musical y compositiva de “Rubber Soul”, disco que analizo en esta reseña, y la influencia de este sobre los dos álbumes que nombré anteriormente. De hecho, me atrevería a decir que de no ser por el “soul de caucho” jamás habríamos disfrutado del “revólver” y del “sargento pimienta” y su “club de los corazones rotos”.

La portada de “Rubber Soul” es uno de los primeros detalles que mostraban a una banda diferente. Las corbatas y los trajes habían cedido su lugar a una ropa más callejera, los peinados no estaban tan cuidados como antes, el logo de la banda no aparecía por ningún lado y la llamativa tipografía título del disco (siempre me ha recordado al que años después usaría Black Sabbath para su “Master Of Reality”), que parece más propia de una banda de Rock Progresivo que de los Beatles, fueron algunos de los primeros indicios de que algo había cambiado.

“Drive My Car” abre el disco con una buena fusión de soul y Rock británico. Compuesta principalmente por Paul, aunque el Riff principal es de George y parte de la letra de Lennon, es un tema en el que brillan fundamentalmente las voces conjuntas de Paul y John, aunque los arreglos de piano, también cosa de McCartney, y la contundente percusión de Ringo, también merecen ser resaltados. Una letra cargada de doble sentido, mezclando el mundo automovilístico con claros guiños al sexo (como hizo Megadeth con “The Mechanix”), mostraba a una banda que, pese a su evolución, no había olvidado de cómo llamar la atención y grabar grandes temas que quedarían para la historia

Con influencias llamativas del folk americano y de Bob Dylan, una fuente de inspiración para tantos artistas de la época, Lennon compuso “Norwegian Wood”, una canción muy elegante y dulce, capaz de transportarte a paraísos desconocidos para el ojo humano. La aportación del sitar por parte de George Harrison, según cuentan muchos medios especializados, fue la primera aparición de este instrumento en un disco de Rock. Es una canción poco conocida pero que a mí siempre me logra enganchar. La letra, pese a la dulzura del sonido, cuenta la historia de un hombre que conoce a una joven, quien le invita a pasar la noche en su casa de madera. Cuando el protagonista despierta se encuentra con que la chica se ha marchado y el opta por prender la casa en señal de venganza (esta última idea se le ocurrió a Paul).

“You Won’t See Me” tiene un sabor más popero, pero del de calidad. Esta composición de Paul, también encargado de cantar, también cuenta con unos coros sublimes de John y George. En “Nowhere Man”, creada por Lennon, destacan las armonías vocales, pausadas y muy elaboradas, así como el pequeño intermedio de guitarra muy relajante.

“Think For Yourself” no presenta nada nuevo en el sonido de los Beatles, exceptuando la distorsión, o “fuzz”, del bajo de Paul. Esta es una de las dos composiciones de Harrison que pueden escucharse en todo el LP. Disfrutable canción, todo sea dicho.

Me encanta “The Word”, uno de los temas más trabajados del disco. Esta composición conjunta de John y Paul tiene claras influencias psicodélicas en el Rock que se desarrolla en sus casi 3 minutos de duración. Buenos Riffs y punteos, unos versos repetitivos pero extremadamente pegadizos, buenos arreglos de piano y una letra que habla de amor desde un punto de vista casi religioso, algo novedoso y atractivo.

Cerramos la cara A con la clásica “Michelle” (¡qué preciosidad!), una balada acústica de temática romántica. McCartney canta especialmente bien esta canción, sacando su lado más dulce y bonachón. Cuenta la leyenda que Paul y Lennon querían parodiar con esta canción algunas composiciones románticas francesas, y hay que reconocerles que tiene cierto sabor europeo. Algo que se sabe a ciencia cierta es que solamente un mes después de publicarse el álbum, comenzaron a lanzarse versiones grabadas por otros artistas de diferentes países que obtuvieron gran fama, como fue el caso de The Overlanders.

“What Goes On”, compuesta en su mayoría por Lennon, aunque también recibió serios retoques por parte de Paul y Ringo, es la única de todo el LP por este último. El batería hace una buena labor cantando este curioso tema más orientado hacia la música Country. Podría ser la canción más floja de todo el conjunto, pero no deja de sonar aceptable.

Siempre he sido gran admirador de las voces de Paul y John, por lo que “Girl” siempre es para mí sinónimo de disfrute. Lennon toma el rol de cantante principal, mientras que Paul y Ringo hacen unos cómicos coros en los que continuamente repiten la palabra “tit” (teta). Otro aspecto llamativo que ha generado división de opiniones es la respiración de John en muchos momentos de la canción. ¿Simula una calada de un porro? ¿es un suspiro de amor?...se aceptan opiniones y/o más propuestas.

Con “I’m Looking Through You” el cuarteto vuelve a fusionar el Rock y el Country de una manera muy acertada. Paul, compositor de este tema, se luce con el micrófono, cuajando una actuación soberbia. Buena actuación de la que pueden rescatarse también los punteos de guitarra que aparecen durante diferentes momentos del tema.

“In My Life” es otro clásico de los Beatles. Esta pequeña joyita fue compuesta por Lennon y McCartney, quienes cantarán de manera muy sentida la elaborada letra de esta canción. El solo de piano barroco fue grabado por George Martin, histórico mánager de la banda.

Aunque fue descartada de “Help” por diversos motivos, “Wait” no desentona con lo que puede escucharse en “Rubber Soul”. Una canción acelerada, rockera y disfrutable, que nos anticipa la llegada de “If I Needed Someone”, la segunda composición de George Harrison. Esta nueva entrega mantiene el sonido característico de los de Liverpool y del Rock Británico. No descubre nada nuevo, pero garantiza dos minutos y medio de buen nivel musical.

La encargada de cerrar el disco es la reconocida “Run For Your Life”, otra imprescindible de la dinastía “beatleliana”. Rock americano pegadizo y bailable. Curiosamente Lennon, compositor de la canción, quedó descontento con esta canción. Los punteos de guitarra son de lo más apreciable de este último corte de “Rubber Soul”.

Podría decirse que esta fue la verdadera primera gran obra. “Rubber Soul”, además del esperado éxito que tuvo (repitió número 1 por varios países y vendió más de 3 millones de copias en poco tiempo ), dio inicio a la etapa madura, y más brillante, de esta entrañable banda. Pronto vendrían, entre otros, “Revolver”, “Sgt. Pepper”, mis endiosados “White Album” y “Abbie Road”, además del gran final que fue “Let It Be”.

En un primer momento no sabía si ponerle el 10 a este discazo, puesto que “Abbey Road” y el “White Album” ocupan un puesto preferente en mi corazón de cuero, pero si no lo hago creo que sería injusto y hasta una profanación para una banda que hizo del Rock un sinónimo de cultura, además de influir en todo lo que vendría después. Máxima puntuación para “Rubber Soul”, por su calidad y por su trascendencia.

Drive My Car

My Michelle

Norwegian Wood

John Lennon: voz solista, armonía vocal, segunda voz en «Michelle»; guitarra rítmica acústica, guitarra rítmica, guitarra acústica en «Girl», órgano en «Think for Yourself».

Paul McCartney: voz solista, segunda voz, armonía vocal; bajo (regular, y con efecto fuzz en «Think for Yourself»); piano; guitarras acústica y solista en «Michelle», guitarra rítmica acústica en «I'm Looking Through You».

George Harrison: voz solista, segunda voz, armonía vocal; guitarra solista; guitarra solista acústica en «Girl»; sitar en «Norwegian Wood (This Bird Has Flown)».

Ringo Starr: voz solista en «What Goes On»; batería, charles en «You Won't See Me», pandereta, cencerro en «Drive My Car», crótalos en «Norwegian Wood (This Bird Has Flown)»; maracas; campanillas en «In My Life»; órgano en «I'm Looking Through You».

*Otros*

Mal Evans: órgano Hammond en «You Won't See Me».

George Martin: armonio en «The Word» e «If I Needed Someone», piano eléctrico en «In My Life».

Sello
Parlophone Records