Barren Earth - The Devil's Resolve

Enviado por Betrayer el Vie, 30/11/2012 - 00:38
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Desde hace años la cantera finlandesa parece que ha decidido especializarse en bandas de Death Metal Melódico, alguna magia especial tendrán sus frías tierras para engendrar excelentes bandas del género año tras año. Solo con mencionar unos cuantos nombres uno ya se echa a temblar; Amorphis, Children of Bodom, Eternal Tears of Sorrow, Norther, Kalmah, Wintersun, Ensiferum, la lista es larga y rebosante de talento.

La banda que hoy nos concierne pretende subir más aun el listón de calidad de dicha lista, Barren Earth entra en la escena con una formación de lujo, dos ex-Amorphis, Kasper Martenson en los teclados y Olli-Pekka Laine al bajo, Marko Tarvonen ex-October Falls a la batería, el genio de las seis cuerdas Sami Yli-Sirniö actual guitarrista de Kreator y uno de los grandes culpables de que los germanos ocupen el trono del thrash metal desde principios de nuevo siglo. Acompañando en las guitarras otro finlandés Janne Perttilä y a las voces el gran descubrimiento Mikko Kotamäki, conocido sobre todo por su trabajo en Swallow the Sun, y que a sus veintisiete años se ha convertido en una de los mejores vocalistas del género, siendo capaz de combinar voces guturales y voces limpias con una facilidad asombrosa.

La apuesta de juntar varios músicos experimentados y de calidad les salió redonda, hay que tener en cuenta que no siempre una súper formación es sinónimo de gran disco. Recuerdo como aluciné cuando me dijeron que había un grupo donde tocaban Schuldiner, Petrozza y Lombardo, un lineup de película, prácticamente un sueño hecho realidad. La banda en cuestión se llamaba Voodoocult y el sueño se convirtió en pesadilla cuando me descargué sus dos trabajos y le di al play, menuda bazofia de Thrash Punk infumable.

Barren Earth ya sorprendieron gratamente a la parroquia metálica con el disco debut “Curse of the Red River” en 2010, donde encontrábamos un elaborado Death Melódico que rozaba por momentos el Doom, amenizado con toques progresivos, algo de folk y pinceladas de rock setentero. El trabajo recibió una excelente acogida tanto por la prensa especializada como por los nuevos fans. Su segundo larga durada “The Devil’s Resolve” confirma que su excelente debut no fue fruto de la casualidad, e incluso consigue superar a su antecesor gracias a una mejor producción y a unas melodías aún más adictivas y pegadizas si cabe.

Estos finlandeses lo bordan, tienen las ideas muy claras y su ejecución es impoluta. Muchas formaciones han tardado años en “aprender” a conjugar de forma correcta ritmos poderosos con pasajes melódicos, voces guturales con melodiosas voces limpias, y ellos parece que lleven haciéndolo toda la vida. Valga recordar que los padres pioneros Opeth tuvieron que sudar tinta, e ir puliendo su estilo disco a disco hasta dar con el equilibrio definitivo. Precisamente la influencia de los genios suecos está muy presente a lo largo del plástico, y esto combinado con los teclados y atmósferas de los primeros Amorphis, dan como resultado un plato muy apetitoso para degustar.

La portada también merece su momento de atención, dibujada por Paul Romano conocido sobre todo por su trabajo con Mastodon y Trivium. En ella aparecen dos cabezas gigantes observando el paso del tiempo en un gran reloj de arena, portada oscura y misteriosa, fiel reflejo de las letras y filosofía del grupo.

Entramos en faena con “Passing of the Crimson Shadows” toda una declaración de intenciones, inicio progresivo al que seguirán variados riffs todos ellos envueltos en una preponderante melodía, mención aparte merece el espectacular break out que contiene un pasaje de sutileza extrema, donde las notas de teclado de Kasper Martenson parece que le estén resbalando literalmente de los dedos y dan paso a un bestial ataque por parte de la desgarradora voz de Miko Kotamäki, secundada por un denso y abrasivo riff.

Cambio de rumbo con “The Rains Begin” que arranca con un riff altamente adictivo y pegadizo, de los que no te vas a quitar de la sesera en meses. Tema muy melódico, con pequeñas dosis de folk y una parte progresiva con sabor a rock setentero de muchos quilates. En una línea similar se mueve otro corte completísimo “At It Is Written”, donde vuelven a brillar los elementos folk, inicio con gaita y otra melodía “atrapa cerebros”, el estribillo ni te cuento, vas a estar cantando el “Reign, Reign” a todas horas, palabra.

“The Dead Exiles” se inmiscuye en territorios más oscuros, con unos tenebrosos pasajes iniciales donde la voz de Kotamäki nos recuerda a uno de los grandes del género, el maestro Fernando Ribeiro de Moonspell, el resto del tema es pura magia, un poderoso riff al que seguirán unos juegos de voces espléndidos en los estribillos, fabuloso.

En los dos siguientes temas “Oriental Pyre” y “White Fields” la influencia de Opeth se hace más que evidente, mucho progresivo y mucho ritmo entrecortado. Facturados a las mil maravillas, consiguiendo con tanto contraste unas tensiones dramáticas al alcance de pocos.

Cierre con “Where All Stories End” un tema más relajado, guitarras estiradas y pianos analgésicos después de tanto movimiento sonoro. Aún así conforme pasan los segundos el tema se calienta, y no falta la brillante parte progresiva de rigor. Si os habéis hecho con la edición limitada podréis disfrutar de dos temas más “Martyrs of Devotion” (con un riff inicial que recuerda al “I Will Survive” de Donna Summer, y no estoy loco) y “World In Haze” tema bálsamo total, para cerrar con cierto regusto a nostalgia esta gran obra.

El mega proyecto finlandés sigue su andadura con tan buen pie como la inició, una música agradable y pegadiza, con multitud de detalles y sin fisura alguna, llena de sutileza y buen gusto. Si Barren Earth son capaces de fichar por una discográfica que apueste fuerte por ellos, pueden estar en lo más alto en un breve espacio de tiempo, de momento nosotros seguiremos disfrutando con las dos joyitas que ya tienen en su haber.

Especialmente recomendado para todos los que os llevasteis una tremenda decepción con el Heritage de Opeth (entre los que me incluyo), y para los que añoréis las oscuras atmósferas y los elementos folk de los primeros Amorphis.

Cuatro cuernos muy altos para esta maravilla del Metal Melódico.

Mikko Kotamäki: Voces
Kasper Mårtenson: Teclados
Janne Perttilä: Guitarra
Sami Yli-Sirniö: Guitarra
Marko Tarvonen: Batería
Olli-Pekka Laine: Bajo

Sello
Peaceville Records