Azrael - Código infinito

Enviado por Alexrock el Jue, 13/11/2014 - 18:36
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1. Al Amanacer
2. Castigo
3. Más Allá del Cielo
4. 1001 Caminos
5. Xolotlán
6. La Última Frontera
7. Paraíso Perdido
8. Ocaso en San Carlos
9. Temet Nosce
10. Nada Eterno
11. Bipolar
12. Sueño Febril
13. Bajo las Sombras

Azrael, el ángel de la muerte para musulmanes y judíos (al final nadie es demasiado distinto de nadie) es, además, una formación granadina de heavy metal melódico que se formó allá por el año 1991 y que todos deberíais conocer de un modo u otro, dada su longeva trayectoria no exenta de diversos discos de buena calidad.

A veces hablamos de bandas de heavy metal que son eternos segundones (feo adjetivo, coño!, mejor actores secundarios tan importantes como los principales), o que nunca tuvieron la fortuna para figurar en la primera fila, siendo que esa situación se nos antoja un tanto injusta... se me vienen a la cabeza nombres como Anvil, Flotsam and Jetsam, Virgin Steel... grandes bandas cuya repercusión mediática no fue la que de su calidad y buen hacer se podría esperar.

Pues eso es lo que desde mi punto de vista le ocurre a Azrael. La banda de Granada lleva en escena la friolera de 23 años, debutando con una maqueta en 1993 denominada "Azrael ´93", aunque no fue hasta tres años más tarde cuando editaron su primer larga duración, "Nada por nadie", en el que ya se decantaban por un heavy metal "speedico" muy en la honda de los Helloween del "Walls of Jericho". A dicho debut le siguieron un año más tarde "Futuro" y posteriormente, con el nuevo milenio "Mafia", teniendo el reconocimiento merecido, llegando a tocar en el Machina Rock de su año de edición.

Al año siguiente la banda edita un nuevo larga duración, "Dimensión IV", que volvió a ser de lo mejorcito de aquel año, aunque de forma increíble e insospechada, la banda decidió tomarse un respiro, el cual duró seis largos años, rompiendo su silencio en 2007 con "Libre" y tres años más tarde, y ya con Marc Riera al micro sacaron a la luz "Metal arena". La entrada de Marc riera dota al grupo de una impronta un tanto más melódica, siendo que ya en ese disco se acercan a sonidos más armoniosos, los cuales, por otro lado, copan las listas de ventas en lo tocante al metal y sus variantes, eso sí, sin abandonar el heavy metal que tanto les ha caracterizado.

Este 2014 que poco a poco se va difuminando ha visto el surgimiento de su nuevo vástago, séptimo de la banda, "Código Infinito" que sigue la senda trazada en "Metal Arena", configurándose como un disco de heavy metal melódico con alguna cosa interesante y varios temas de mucha calidad.

"Al amanecer" da inicio al trabajo de forma impactante, rauda, con Marc cantando muy bien, aunque enseguida nos encontramos con retazos de esa melodía de la que antes hablábamos, con estribillos pegadizos y cambios de ritmo que sitúan al tema en la frontera del power más tradicional. "Castigo", por su parte es más lenta en su desarrollo, más heavy, dejando notar mayor influencia del teclado de Javier Saavedra.

"Más allá del cielo" es un medio tiempo que va creciendo poco a poco, recordando en ocasiones a Warcry en el tratamiento de las melodías. "1.001 caminos", casi thrashica en su inicio, con una batería cruda, es uno de los temas más salvajes del disco, alejado un tanto de los cánones del resto de tema, lo que hace ganar al disco en riqueza sónica.

Mucho más pomposa se nos presenta "La última frontera" después de un interludio de guitarra llamado ""Xolotlán", pomposidad que nace de los teclados de Javier Saavedra y del logrado estribillo que será coreado hasta el infinito en sus conciertos, seguro. La balada del disco lleva por título "Paraíso perdido" que bueno... cumple su función de balada al uso, no está mal, guitarras "desenchufadas", y todos los clichés que se suelen pedir a este tipo de temas.

Una guitarra española se erige como protagonista del tema más bello del disco, desde mi punto de vista, "Ocaso en San Carlos", apenas dos minutos de virtuosismo a las seis cuerdas, en una instrumental que sirve para abrir la última parte del disco. "Temet Nosce" es otro tema instrumental en el que todos los miembros del combo se lucen a los mandos de sus respectivos instrumentos, configurando un tema power muy currado y de mucha calidad, poniendo sobre la mesa todas las virtudes con las que Azrael se han mantenido en la brecha tantos años. A continuación "Nada eterno" que sigue la senda trazada por sus antecesoras, aunque ese deje "poweriano" transmite un tanto más de "buenrollismo" para llevarnos hasta "Bipolar", mas heavy que el resto, con bases más pesadas, algún armónico y todo un poco más "groovie".

Llegamos al final del álbum con "Sueño febril", interludio a piano que sirve de presentación al tema que cierra el disco, "Bajo las sombras", otra vez heavy metal anclado en bases compactas, aunque con desarrollos de guitarra cercanos al speed que despiden de forma honrosa el disco.

Nos encontramos, sin duda ante un buen disco de heavy metal melódico sin más aspiración que hacernos pasar un rato entretenido escuchando esa música que tanto nos gusta... ojo!!, pretensión nada desdeñable... sin embargo creo que le falta un poco más de empaque, de fuerza... además el problema tal vez lo encontramos en las comparativas con otros discos editados en este año con fuerza descomunal como el de Guadaña, el de Lords of Black, Santelmo, Sacramento o Ángel Rubin que dentro del estilo han dejado el listón muy alto, principalmente los dos primeros citados.
Tres cuernitos raspaditos para Azrael.

Marc Riera: Voz
Mario Gutiérrez: Guitarra
Enrique Rosales: Guitarra
J. M. Salas: Bajo
Manuel Arquellada "Maolo": Batería
Javi Saavedra: Teclado

Sello
Horus