Autograph - Sign in Please

Enviado por Witchfyre el Mar, 07/04/2020 - 02:36
Autograph

01. Send Her to Me (3:54)
02. Turn Up the Radio (4:58)
03. Nighteen & Non-Stop (4:15)
04. Cloud 10 (3:33)
05. Deep End (4:14)
06. My Girlfriend's Boyfriend Isn't Me (3:31)
07. Thrill of Love (3:56)
08. Friday (4:10)
09. In the Night (3:53)
10. All I'm Gonna Take (5:41)

Cuando Steve “Plunk" Plunkett se puso a buscar músicos para su nuevo proyecto en solitario era ya un curtido veterano de la escena californiana con alguna grabación de bastante peso y ahí está el segundo álbum de Silver Condor, con colaboraciones de Neal Schon o Rick Derringer incluidas, para demostrarlo. Quiso la fortuna que uno de estos músicos, el batería Keni Richards, amigo de la infancia de David Lee Roth, tuviese la brillante idea de pasarle esas primeras grabaciones a Diamond Dave y el lío ya estaba hecho. En pocas semanas se encontraban abriendo la gira del multimillonario 1984 sin siquiera haber editado nada y, como era de esperar, el contrato con una multinacional no tardó en llegar. Con semejante mecenazgo...

En menos de tres meses los cinco de Pasadena estaban estampado su firma junto a RCA y camino de los estudios Record Plant en Los Ángeles para certificar su álbum de debut con todo un Neil Kernon recién salido de grabar con unos ya legendarios Kansas. Era 1984, el momento perfecto, en la ciudad perfecta y, seguramente, con la música perfecta... ¿Qué se podía torcer para ellos? Seguramente ni la propia banda lo sabe a día de hoy y más cuando su primer single pronto entró en el top 40 del Billboard y acabó aupando a Sign in Please a convertirse en disco de oro menos de un año después de su edición. Single que, por cierto, sigue siendo todo un hit de los 80 y, curiosamente, estuvo a punto de no entrar en el álbum, como tantos otros clásicos de la época. Turn Up the Radio fue, además, mi primera exposición a la música de la banda por medio de la impresionante BSO de aquel divertidísimo Grand Theft Auto: Vice City al que me pasé buena parte de 2003 jugando con bandas como Anthrax, Judas Priest, Tesla, Ozzy Osbourne, Iron Maiden, Megadeth, Quiet Riot, Twisted Sister, Alcatrazz, el propio David Lee Roth... de fondo. Por esa misma razón ese tema y el álbum estarán siempre vinculados a unos años muy especiales de mi vida, mi época universitaria, sobre la que, huelga decir, no daré detalles.

Es muy posible que esto que os cuento me impida juzgar a Sign in Please en su justa medida, pero es que ahora mismo estoy escuchando la final All I’m Gonna Take (tema escogido para la secuela de Vice City, por cierto) y me están entrando escalofríos al recordar aquellos años. Bien sabéis todos los que amáis la música que es muy difícil luchar contra esa sensación. Cuando un tema te produce eso, se convierte en algo muy poderoso y, en buena medida, el criterio objetivo se ve enturbiado. Es curioso porque, ahora que mi vida se encuentra en un punto completamente diferente (y más aún en estos tiempos de enclaustramiento forzoso), es ponerme este álbum y sentir unas irrefrenables ganas de salir de marcha. A eso es a lo que te anima Sign in Please, a llamar a unos colegas, beber unas copas y salir a lucir palmito por el Sunset Strip, aunque en mi caso eran las calles de Santiago de Compostela, casi lo mismo jajaja.

Bueno, perdonad mi digresión porque lo que se acaba de apoderar de mí es el insondable peso de la nostalgia, a ver si me recompongo y sigo con un poco de coherencia. Decía, Sign in Please es un álbum de su momento y de su lugar. Veamos, esto es glam metal, hair metal, hard rock americano, o como demonios queráis llamarlo, en el sentido más estricto del término. No busquéis otra cosa. Canciones muy coreables, estribillos facilones, esponjosos colchones de teclados, estratosféricos solos de guitarra y canciones sobre nenas, fiestas, rock ‘n' roll, más fiestas, música a todo volumen, descapotables y otra vez fiestas. Realmente yo tampoco me explico muy bien porque no llegaron a capitalizar mejor su éxito inicial, pero lo cierto es que con cada álbum se fueron desvaneciendo en una escena que cada vez les parecía más propicia. Conforme avanzaban los años 80 y los excesos se iban exacerbando y todo se tornaba más artificial, Autograph, que encajaban en esa filosofía como anillo al dedo, se diluían y quizás ahí estaba su mayor problema. De todos aquellos que aparecieron junto a ellos, los más grandes, los Mötley Crüe, W.A.S.P., Dokken, Quiet Riot (aunque estos últimos pronto se desinflaron también)... todos tenían algo que los hacia especiales, un punto de chicos malos, un aura de canallas que les daba un aire de peligrosidad que Autograph no tenían. Aquí todo está cuidado a la perfección. La producción de Neil Kernon es impresionante, de lo mejor que te puedes encontrar en 1984, los solos de Steve Lynch (casi tan bueno como George, aunque nada tiene que ver el uno con el otro) impresionantes y variados, cada tema concebido para romper las listas de éxitos... pero falta algo de garra, algo de actitud que termine por agarrarte de los huevos y decir: “sí, llevamos el pelo cardado y mallas, pero aún podemos partirte la cara, gilipollas”.

Quizás la presencia de un Steven Isham a los teclados (el tercer Steve de la banda jajaja) los hiciese apoyarse demasiado en ese instrumento, o quizás esa influencia tan reciente de un exitazo como 1984 fuese una losa demasiado pesada que sacarse de encima. El caso es que yo echo de menos un poquito de fuerza que hubiese sacudido un el álbum y sacarlo de esa impresión general tan “radio friendly” que le resta enteros al ponerlo en la balanza con los Shout at the Devil, Tooth and Nail, Stay Hungry, Out of the Cellar, Great White, Metal Health, Ready to Strike... que pusieron el mundo patas arriba en aquel momento.

En conclusión, esta es la música ideal para conducir un descapotable por Ocean Drive camino de Malibú mientras sientes el cálido aire del Pacífico en tu cara, para sentarte en una terraza de Venice Beach con una Budweiser bien fría mientras ves pasar guapas jovencitas con sus minúsculos bikinis. Pero, si piensas que nada es comparable a cabalgar por la extensa estepa con halcones en tu puño y el viento en tu cabello, definitivamente, Autograph no son para ti, pasa de ellos. Si has escogido la opción A, te los recomiendo con cuatro cuernos justos que podrían haber sido un poco más si los chicos de "Plunk" hubiesen avivado un poquito más las brasas. Firma aquí, por favor.

8/10

- Steve "Plunk" Plunkett: voces y guitarra
- Steve Lynch: guitarra
- Randy Rand: bajo y voces
- Steven Isham: teclados y voces
- Keni Richards: batería

Sello
RCA