Astral Doors - Worship or Die

Enviado por Marcapasos el Dom, 28/04/2019 - 22:00
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1. Night of the Hunter (04:42)
2. This Must Be Paradise (04:04)
3. Worship or Die (03:18)
4. Concrete Heart (03:57)
5. Marathon (06:39)
6. Desperado (04:45)
7. Ride the Clouds (04:00)
8. Light at the End of the Tunnel (05:53)
9. St Petersburg (04:56)
10. Triumph & Superiority (04:10)
11. Let the Fire Burn (03:57)
12. Forgive Me Father (05:00)

Si los suecos Astral Doors tienen una virtud, esa es sin duda la de hacer entrar al oído su música muy fácilmente y con mano experta. La garganta de Nils Patrik Johansson, tan reminiscente de Dio, tras más de 15 años de carrera aún se alza como un pilar fundamental del espíritu de la formación, y el conjunto de sus músicos, con su notoria influencia de leyendas como Rainbow o los Black Sabbath ochenteros, siguen siendo a su vez fundamentales, enarbolando esa conexión entre lo clásico y el Power Metal tan identificable.

¿Su talón de Aquiles? Seguramente el abuso del piloto automático. Y es que, desde el impulso que supusieron los primeros discos hasta los más recientes su popularidad entre el público y la comunidad de metaleros ha sufrido sus altibajos. Tras la publicación de excelentes LP’s como su debut Of the Son and the Father (2003) Evil is Forever (2005) –su mejor trabajo, en opinión de un servidor– y Astralism (2006), el asunto se ha desinflado lo suyo con álbumes de la índole de New Revelation (2007) o Jerusalem (2011). Sí, sonar suenan bien, y cumplen más que suficiente; pero… el impacto no es igual que en las primeras arremetidas. La chistera de Astral Doors, simple y básicamente, no sorprende como hiciera otrora.

Sea como sea, y contra viento y marea, la banda persiste y continúa ofreciendo nueva música regularmente, entregando a sus seguidores lo que mejor saben hacer. Prueba de ello es su nuevo lanzamiento, Worship or Die, sucesor del notable Black Eyed Children de 2017. Portada rojo sangre (que tampoco está para tirar cohetes, para qué mentir) es una grata invitación a la novena obra de Astral Doors que, todo sea dicho, musicalmente va sobre raíles desde que el primer entrante, Night of the Hunter, pone todas las cartas sobre la mesa: excelentes guitarras, sonido y producción, Johansson impecable como siempre y con esa conjunción tan jugosa de Heavy y Power Metal que, sin ser ninguna novedad, todavía logra resultar toda una delicia para el paladar.

Ahora bien, es en canciones como This Must Be Paradise donde más se ven argumentadas las afirmaciones de la banda sobre que este sería el disco más melódico desde New Revelation, aspecto más que palpable en sus veloces riffs y su enérgico estribillo. Asimismo, la fluctuación del track list marca en la pista homónima, Worship or Die, un tema mucho más cercano al Heavy Metal puro y duro, rudo como el mismísimo acero y pesado como marcan los cánones. Geniales Joachim Nordlund y Mats Gesar, muy puestos a la labor tras las seis cuerdas, dándole siempre color y movimiento a la música en solos y ritmos.
Por supuesto, los teclados de Jocke Roberg sigue desempeñando un papel importante en el larga duración, sobre todo en canciones como Concrete Heart o Desperado, en los que su función ejerce golpes de gracia bastante interesantes, aunque aún más destacable me ha parecido Let the Fire Burn, al que se le ha otorgado un toque de AOR que ha sabido compaginarse estupendamente con el estilo marcado del grupo.

Por su parte, Marathon es sin duda uno de los temas más sólidos del compacto. Con mucho pose progresivo, baterías poderosas, teclados onda Deep Purple/Rainbow y la suave caricia de melodía que llega con el estribillo, estamos ante uno de los pesos pesados en cuanto a nivel compositivo.

Abriendo la segunda mitad del recorrido, nos topamos con una Ride the Clouds que, aun con sus teclados y guitarras machacones, sus momentos de impacto y un Johansson que se deja la piel en cada verso cantado, es una pieza poco sorprendente y que recicla bastante de lo escuchado anteriormente. Un poco de relleno que, pese a todo, no hace ningún mal.
Mucho mejor resultado lo cosechan tracks como Light at the End of the Tunnel, el cual resuena con distintiva personalidad (que siempre es de agradecer), con muy buen enfoque lírico y cierta belleza emotiva que recorre cada nota riffera y línea vocal. Tampoco se quedan atrás St. Petersburg (con tono épico y batallador, es la canción que más recordará a formaciones de su misma quinta como Sabaton o Civil War) y Triumph and Serenity (trallazo de corte clásico y power-metalero, directo, peleón, de fantástico crescendo en los puentes y mucha cercanía con el panteón germano del género).

El álbum brinda su desenlace con otro buen tanto, la acertadísima Forgive Me Father. De la mano de guitarras acústicas y eléctricas, Johansson en su actuación más cercana y cálida y un ambiente totalmente triste y melancólicamente melódico y hermoso, tenemos entre manos un bonito cierre que no hace sino dejar muy buen sabor de boca.

Worship or Die es todo lo que uno podría esperarse de Astral Doors a estas alturas si se ha seguido de cerca el rumbo que ha ido siguiendo su carrera. Los suecos siguen ahí, en su línea: cumpliendo de sobra, pero sin sobresalir ni destacar en demasía, cómodos en su zona de confort pero contentos de seguir sacando pecho de su distinguido sello personal.
Así las cosas, estamos ante un CD de notable, que no pasará a la historia, pero que da lo que promete y dura lo justo para no llegar a cansar ni languidecer su escucha. Sin llegar a marcar ningún hito, manejándose con sus buenos temas y la labor de todos sus músicos, la senda se recorre a gusto y se disfruta sin problemas.

¿Lo tuyo es el Power Metal reminiscente del Rock y Heavy clásico? Dale un tiento. ¿Eres, encima, seguidor de Astral Doors? Pues más todavía. En cualquier caso, la novena placa de Johansson y cía es apuesta segura, perfectamente merecedora de tres cuernos bien altos (7’5/10).

Johan Lindstedt / Batería
Joachim Nordlund / Guitarra
Jocke Roberg / Teclado
Nils Patrik Johansson / Voz
Ulf Lagerström / Bajo
Mats Gesar / Guitarra

Sello
Metalville