Asfalto - El color de lo invisible

Enviado por Alexrock el Mié, 19/11/2014 - 20:38
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1. Secuencia Para Un Gran Momento
2. Es Hora De Vivir
3. Primero De Febrero
4. Fallo Del Sistema
5. La Danza De Los Sin Techo
6. Te Espero En Tierra
7. Hoy Te Quiero Escribir
8. Lleno De Rabia
9. Deslealtad
10. Lienzo Pintado De Amor
11. Nunca Dejes De Luchar

Cuando hablamos de leyendas en el mundo de la música tendemos a pensar en aquellos músicos que por ventas y éxito han copado titulares de prensa, aparecido en primeras páginas de revistas especializadas y llenado grandes recintos. Justo es reconocer el mérito a todos ellos.

Sin embargo, también hay un reducido grupo de músicos que nos hizo soñar al ritmo de un rock urbano y, a la par, progresivo que inundaba de matices y sensaciones, de sueños y magia los recovecos de nuestras habitaciones, con aquel sonido carrasposo de las cintas de cassete primero, vinilos cuando fuimos creciendo y ya nos gastábamos la paga en música en lugar de en partidas al come-cocos como la mayoría de los impúberes que, al tañido de las campanas salían de misa de doce los domingos para ir a la sala de juegos, "maquinitas" las llamábamos. Unos jugaban, otros pasábamos el resto de la mañana intentando que el tío que daba cambio pusiese la cinta de, entre otros, Asfalto, sin mucho éxito, todo hay que decirlo.

Y es que aquellos proyecto de monaguillos en pantalón corto no llegaban a entender como Julio Castejón y sus increíbles Asfalto, haciendo sonar las inevitables "Rocinante", "Días de escuela", "Capitán trueno" o "Mujer de Plástico" podían llenar mis horas de asueto cuando le cogía prestados aquellos maravillosos vinilos a mi progenitor, no entendían aquellos sueños, aquel hechizo y en lo musical se jactaban de ser súper seguidores de Los Limones u Hombres G, de modo que no cabía Asfalto en la sala de recreativos. No era yo mejor que ellos, aunque los grupos referidos en último término dejaron de ser importantes para ellos al poco tiempo. Castejón, sigue siendo importante porque... forma parte de esos mitos que nos hicieron soñar, de los que sin llenar estadios han sido imprescindibles para entender el rock en España.

No puede ser ejercicio baldío rememorar como en 1972 nace Asfalto en la Villa de Madrid, ni podemos olvidar que aquellos J.L. Jiménez, Julio Castejón, Enrique Cajide y Lele Laina ficharon en 1977 por Zafiro, para ser el grupo que estrenase la "filial" Chapa Discos de la mano del inefable Vicente Romero "Mariscal", discográfica que a la postre editaría su primer larga duración "Asfalto", un imprescindible de la música cantada en castellano, con aquellos grandes éxitos que sonaban continuamente en aquella habitación que hoy, cargada de recuerdos, no es más que una habitación donde se agolpan viejos muebles a la espera de ser pasto de alguna hoguera en San Juan, consecuencia de una nueva vida del que un día, hace tiempo, ordenaba en sus estanterías las cintas TDK por el orden alfabético de los grupos que contenían.

A pesar de lo grande de aquel debut, J.L. Jiménez y Lele Laina abandonaron la banda para crear otros grandes, Topo (los de "Mis amigos donde estarán", si... mas recuerdos amontonados), tomando las riendas definitivas del grupo el propio Castejón. A "Asfalto" le seguirían "Al otro lado" (recuerdo "El viejo" como si lo estuviese escuchando ahora mismo, con aquella entrada de Jorge García Banegas a los teclados como si de un Manzarek cualquiera se tratase) y "Ahora". Ya en 1981 grabaron "Déjalo así" y en 1983 "Más que una intención", cuyo tema homónimo reverdeció laureles para que los impúberes siguiésemos soñando con odas tan significativas como "La paz es verde". Luego verían la luz "Chronophobia" y "Corredor de fondo", ya en 1986.

En este primer periodo diferentes cambios de alineación, Miguel Oñate, Richie Benítez , el gran Terry Barrios, músicos con una aurea mística que dejaban una impronta en la música de Asfalto que sin saber porqué te iba enganchando, convirtiendo sus canciones en la banda sonora de aquellos chavales que, como yo, amaban el rock.

Tras cuatro años de silencio, ya en 1990 "Sólo por dinero", última grabación de Terry Barrios, que fallecería dos años más tarde y "El planeta de los locos" en 1994 supusieron un parón casi definitivo en la carrera de la banda, aunque sus miembros continuaron ligados al mundo de la música de una u otra forma; mientras tanto y durante un buen puñado de años, de vez en cuando, todavía sonaba en el viejo tocadiscos de los ya no tan impúberes sus grandes éxitos.

Para sorpresa de no pocos, catorce años después, Castejón, bajo el nombre de Asfalto y una remozada alineación en la que no se incluía ninguno de sus miembros anteriores nos dejó "Utopía", con la extraña sensación de ser un disco en solitario del guitarra y cantante bajo el nombre mítico. Cerraban el circulo, "Al fin vivos" único disco en directo en la historia del grupo e "Inédito", en 2011.

Pues bien, Asfalto han vuelto y aún con el temor de encontrarme con tan solo un disco de Castejón rodeado de, sin duda, buenos músicos, comienzo a escuchar, sabiendo que no me voy a encontrar ningún himno como los de antaño... o sí.

"Secuencia para un gran momento" es Asfalto, es Castejón, es un tema que impregna de magia, es verdad, hemos evolucionado, tenemos músicas a mares... pero amigo, ¿sentimientos?, igual es la voz de Julio, pero me embarga una sensación de bienestar escuchando a este tío que no consigo con muchos otros, y no, no es La voz precisamente, pero me atrapa, el muy...

Pero claro, en definitiva Asfalto es Castejón, por eso "Es hora de vivir" ... ("días de mochila y viaje en tren..."), "Primero de febrero" (cuyo inicio en tonos más bajos quizá chirría un poco, pero pronto nos devuelve esa sensualidad propia de la banda, con unos solos de guitarra pausados pero pulcramente ejecutados) e incluso "Fallo del sistema", con cierto vacile, unos ritmos un tanto latinos que le dan un aire un poco más rockerete, dando un subidón al disco a mitad tema muy guapo, no pueden por más sonar a eso, a puro Asfalto, con ritmos cercanos en ocasiones a Supertramp, a Chicago, incluso al Santana menos latino.

"La danza de los sin techo" me transporta irremediablemente a "El viejo", evocadora de sentimientos sempiternos, historia de marginados, de gastados por la vida abocados a un final desdichado... pelos como escarpias de nuevo, para llegar a los ritmos más progresivos de "Te espero en tierra".

Acústicas para "Hoy te quiero escribir" que nos conduce hasta una grata sorpresa; "Lleno de rabia", en la que coge el micro Arturo García con su ruda voz y un buen trabajo de Gere a las cuatro cuerdas, lógicamente más apartado del sonido Asfalto, pero un tema intenso y lleno de calidad.

"Deslealtad" sinuosa e insinuante, a modo de medio tiempo, va trayendo al disco a su final, con una clase envidiable, a medio camino entre el art rock y el pop-rock más convincente. "Lienzo pintado de amor" con un ritmo sensual abrazado por la magnífica guitarra del propio Castejón, que suena un poco más actual.

Se despiden con "Nunca dejes de luchar" toda una declaración de intenciones, pero no solo eso, sino un dogma por parte de uno de los músicos que más bellas canciones y letras ha compuesto en este país. De una leyenda.

¿Sabéis una cosa?... me he vuelto a sentir bien escuchando a Asfalto. Es evidente que ninguna de estas canciones que conforman el álbum que tenemos entre manos va a ser un himno, es otra época otro tiempo. Hoy ya no existen himnos, no, ahora tenemos demasiado que escuchar... poco que sentir.

Julio Castejón: Voz y guitarra
Paul Castejón: guitarra
Gere: Bajo
Ignacio de Lucas: Teclados
Arturo García: Batería y voz en "Lleno de rabia"

Sello
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