Arrow - Master of Evil

Enviado por stalker213 el Vie, 07/11/2008 - 18:03
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1. Slave of Garon Castle
2. Heavy Metal Hero
3. Built to Destroy
4. You Don't See My Soul

Bueno, bueno, bueno...

De nuevo nos volvemos a apear en la Speed Metal Station, para acercarnos a otra de esas entrañables y polvorientas antiguallas que, sin saber exactamente por qué, le dibujan a uno una leve sonrisa en el rostro.

Sin más, aquí os presento a los alemanes Arrow (Dieburg, 1983) y su bombástica y algo panderetera propuesta, a camino entre el Heavy clásico de la primera mitad de los ochenta y el nervio y las malas pulgas del Speed Metal, que recién empezaba a emprender sus primeros pasos.

Auspiciados por el actual gigante SPV Records (entonces un pequeño sellito que apenas empezaba a gatear), los jovencitos Arrow seguían ganando terreno con su segundo Ep 'Master of Evil', tras un tímido primer intento bajo la insignificante banderola de la Fritz Records, y que también bautizaran con otro ridículo y embarazoso título; 'The Heavy Metal Mania'. Anda que no, vaya pájaros, estos Arrow...

Desde luego que los pollos no tenían nada que pelar, en comparación con la mayoría de bandas compañeras de generación como Grave Digger, Angel Dust, Darkness, Deathrow, Living Death o Rage (ya ni os cuento al lado de colosos como Scorpions, Accept, Running Wild o Helloween), pero desde luego, es innegable que lo que hacían estos alocados Speeders originarios de Hesse, es tremendamente divertido, efectivo y en definitiva resultón.

El plástico se arranca con la épica 'Slave of Garon Castle' y sus chanchulleros synths de mercadillo, que ambientan el tema con no demasiado éxito pero de un modo simpáticamente entrañable. Sí, esa es la palabra que definitivamente utilizaría. Tras la intro salchichera de marras, el combo Kern & Becker (el alma de la banda) empieza a, como dicen los ingleses, "set the tone", y tan pronto como cesan los ecos del dichoso casiotone, emergen las guitarritas acompañadas del resto de la banda, que las arropan con una solidez y eficiencia simplemente correcta. Eso sí, está clarísimo que la única y mayor baza de esta pequeña banda, son las manos de Uwe Becker y en menor medida, las de su colega René Kern, que le sigue con gran voluntad. Realmente, la sección de cuerdas intermedia que corona el corte, es generosa en cuanto a riffs de calidad media/alta, y sin duda ofrecerá buenos momentos a los amantes del género. Por cierto, los esfuerzos requeridos para no descojonarse de risa con alguno de los efectos especiales, son verdaderamente altos. Pero bueno... yo se lo perdono :)

El segundo de abordo es 'Heavy Metal Hero'. Y bien, si bien es cierto que el tema no promete horizontes nuevos o grandes dosis de originalidad, tampoco es menos cierto que la banda cumple suficientemente como para no recibir una colleja. De nuevo, Becker "saves the day" con sus resultones y controlados riffs, mostrando buen pulso a la hora de no rebasar la finísima línea, que de haber superado, lo hubiera hecho quedar en evidencia ante la manifiesta carencia de recursos. Por eso, aquí y ahora de nuevo vuelvo a incidir en lo importante que es, para los grupetes de este pelaje, la imperiosa necesidad de resguardarse bajo la cautela y la prudencia, limitándose a hacer únicamente aquello para lo que estén dotados. Es decir, aceptemos que Rudis Schenkers o Wolfs Hoffmanns, tan sólo se paren un par de generación en generación, y con mucha suerte. Por cierto, un breve apunte; Creo que este tema está dedicado al desaparecido Bon Scott (no es necesario presentarlo), pero tampoco me hagáis mucho caso, porque este es un dato que me patina vagamente por las cavernas de la mente...

'Built to Destroy' es un tema que por su título, evoca grandes cabalgadas y ritmos furiosos, y bueno... aunque eso es cierto, aquí la banda se equivoca de plano al iniciar el tema, plagiando con desfachatez la genial idea que los divinos Accept ya pusieran en práctica tres años antes con la descarrilante 'Fast As A Shark' de su académico 'Restless And Wild'. Total, que esos cánticos tiroleses, quedan muy pintorescos y tal, pero a ver, señores de Arrow, la broma hace gracia una vez y punto; No más. Tras los 'yodeleis' de la narices, la banda pone la directa y nos asalta (con lo poco que tiene, rollo yonki escuchimizado en la parada del bus) con un tímido intento de impersonar a los inimitables Judas y en particular, su taladrante 'Exciter'. Como podéis imaginar, el intento queda en anécdota, pero tampoco regateemos a estos ruidosos Arrow lo que les pertenece por derecho, y es que sus ganas y su ilusión, están testadas a prueba de bomba. Correcto tema con buenas guitarritas.

Y bien, encaramos la recta final de esta carrera de 400 metros, con la rimbombante 'You Don't See My Soul' y sus curiosos a la par que interesantes cambios de ritmo. La verdad, a estas alturas, ni Markus Schaus ni su corriente vocecilla nos han sorprendido todavía, y es que si no tienes recursos naturales, ni tampoco dos cojones cuadrados que poner encima de la mesa, te pasa lo que a este pollo, y es que simplemente pasa de puntillas, dejando todo el protagonismo al bueno de Uwe Becker, que por enésima vez vuelve a salvar la papeleta con una más que correcta performance. Vaya, que sin ser especialmente mala, esta es posiblemente la canción más justita del disco.

Sintetizando. Aquí no vamos a descubrir la panacea ni nada que se le asemeje, pero indiscutiblemente, este pequeño y humilde trabajo ensombrece a lo bestia a una gran cantidad de medianías y fantoches que hoy día pululan a lo largo y ancho del Planeta Metal, si es que todavía merece llevar ese nombre. En definitiva, un disquito insignificante, pero suficientemente gratificante. Al menos para mí.

Únicamente recomendable para acérrimos del Metal de los ochenta.

Valoración: 6.5

Markus Schaus: Voz
Uwe Becker: Guitarra
Rene Kern: Guitarra
Christoph Schinzel: Bajo
Gerd Hilgers: Percusiones

Sello
SPV