Aosoth - IV: Arrow In Heart

Enviado por MetalPriest el Dom, 20/06/2021 - 19:59
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1. An Arrow in Heart
2. One with the Prince with a Thousand Enemies
3. Temple of Knowledge
4. Under the Nails and Fingertips
5. Broken Dialogue 1
6. Broken Dialogue 2
7. Ritual Marks of Penitence

En 2002, Magus Kaiser Munkir (MkM) quiso fundar un nuevo proyecto musical al cual daría forma con miembros de Antaeus y lo bautizaría como Aosoth. La idea supongo que sería la de crear un Black Metal algo menos directo y salvaje que el de discos como Cut Your Flesh and Worship Satan o De Principii Evangelikum. Lo que sucede, es que en un comienzo la cosa no parecía alejarse demasiado de lo que proponían con Antaeus. Sí es cierto que Aosoth (2008) y Ashes of Angels (2009) tenían algo más de elaboración y matices especiales… pero de primeras, no parecía que la cosa llegase a tomar una personalidad lo suficientemente distintiva y diferenciada de la banda mater. El intríngulis de la cuestión es que con el paso de los años, la cosa iría cambiando progresivamente y para mejor.

Podría decirse que el punto de inflexión más claro fue cuando Aosoth lanzaron en 2011 el III: Violence & Variations. Ahí ya se pudo percibir de verdad el rumbo que terminaría por definir a la banda de MkM y BST. En ese álbum se veía a unos Aosoth mucho más maduros, variados, sutiles y por momentos atmosféricos. Jamás fueron una agrupación “de pacotilla”, pero sí que es cierto que tuvieron un largo período de maduración en el cual no estaba clara la orientación que terminarían por tomar. Y en este sentido, influyó también el uso de baterías programadas (generalmente por BST). Curiosamente, esta “nueva etapa” a la que trato de referenciar (2011-2015), no dejaría de emplear dicho recurso, a excepción del posterior V: The Inside Scriptures (2017), el cual sería el primer lanzamiento de Aosoth en tener una batería real desde su Split con Antaeus de 2002.

Pues bien: ¿Qué es lo que tiene de especial Aosoth que merezca la atención del respetable? Ya se comentó que tiene un evidente tufo a Antaeus que se iría perdiendo progresivamente (a excepción de la cruel voz de MkM, elemento a destacar SIEMPRE), también se dijo que terminarían haciendo un Black Metal algo más controlado, dinámico y por momentos ambiental… cierto. Pero hay más: Llegados a este punto, Aosoth coquetearían con ciertos elementos disonantes, detalle que los llevaría a ser injustamente comparados con los también franceses Deathspell Omega. Y… si bien es cierto que se podría sacar algún paralelismo o similitud con Si Monvmentvm Reqvires, Circvmspice (2004), no deja de ser menos cierto que obras como III: Violence & Variations o IV: Arrow In Heart tienen su propio carisma y presencia. Son álbumes que desprenden una bruma peligrosa, en efecto… pero esos vapores permiten entrever todo lo que se ejecuta musicalmente, y me voy a alargar un poco más:

Vaya por delante que estamos hablando de una serie de álbumes que fueron lanzados por Agonia Records y que fueron pulidos y perfilados hasta la extenuación por MkM y BST. Y diría más: probablemente sean lo más interesante que ha lanzado Agonia en la última década. Eso hay que tenerlo en cuenta. Por otra parte, quiero añadir un detalle más que atañe a este Arrow In Heart directamente. El nombre de Aosoth es el de una deidad femenina del panteón de la Orden de los Nueve Ángulos, que representa la pasión y la destrucción con una flecha en su corazón, flecha que no puede sacarse porque eso significaría su propia muerte. Esta Orden de los Nueve Ángulos, es una de tantas sectas satánicas que se fueron haciendo famosas a lo largo del siglo XX, y lo que tiene de especial es que además de un satanismo ortodoxo, incluye también elementos religiosos neopaganos y herméticos. Bueno… también está muy relacionada con colectivos neonazis pero ese es un asunto que no viene al caso. Lo que sí es que conviene volver a esta diosa, porque se trata del centro de este álbum. El propio título lo dice, la propia portada (de Benjamin A. Vierling) lo indica… y ¡joder! ¡Es que se llaman Aosoth!

Lo que sucede con este cuarto capítulo, este Arrow In Heart, al igual que con el primero y segundo, es que MkM no se dignó a transcribir las letras en libreto o insert alguno, se limitó a narrarnos con su tremenda voz depredadora las canciones pero por alguna razón vio innecesario compartirlas con nosotros. Hay ciertos versos que se pueden entender con relativa facilidad pero por lo general uno no puede seguir la narración. Esto nos dice dos cosas: que MkM es un individuo extremadamente caprichoso y misterioso, y que la intención es de permitir que la música hable por sí misma. Y lo hace… vaya si lo hace.

Arrancando este capítulo IV de la saga de Aosoth, estaría el tema homónimo An Arrow in Heart, canción que directamente categorizaría como la mejor de todo el álbum. Así de claro y así de sencillo. Tanto sus malévolos riffs como la voz de MkM hechizan desde el primer momento, y a lo largo de sus más de diez minutos atrapa de manera decisiva. Personalmente me tira de un huevo que la batería sea programada siempre y cuando su artífice pueda propiciar momentos como el que tiene lugar casi llegados al minuto seis del tema. Si esta obertura no te dice nada, mejor será que cambies de asunto y te pongas con otras cosas, porque eso significaría que Aosoth no son para ti.

Como por supuesto no puedo pararme con todas las canciones que conforman este mastodonte de 57 minutos (72 en el caso del formato vinilo), me limitaré a hacer mención a un par de composiciones más, entre ellas Broken Dialogue (1 y 2), que en el álbum vienen escritas de manera incompleta. Estas dos piezas, a pesar de estar hechas para sonar de manera totalmente autónoma y autosuficiente, aportando un momento bastante mágico dentro del larga-duración, también lo están para ser solapadas de modo que ambas se complementen. He aquí la prueba: Broken Dialogue 1 & 2. Las voces y audios que se escuchan pertenecen a la película The Devils, de Ken Russell (1971), filme que en sus días se ganó el desprecio de buena parte de la audiencia y crítica especializada por lo macabra, blasfema y retorcida que era. También habría que hacer una mención especial para Ritual Marks of Penitence (que junto con la homónima, es la única pieza que MkM tolera a día de hoy). Y… si bien es cierto que la integridad de Arrow In Heart es una pasada de cabo a rabo, su inicio y desenlace son ya de puto órdago. Unas composiciones auténticamente sobrecogedoras. Y por cierto: tiene su propio videoclip con una versión bien condensada de la canción: Aquí está.

En la versión en vinilo, la Cara D tiene unos dieciséis minutos y medio de dark ambient mezclado con sutiles partes de Black Metal y algún audio agregado, pero… eso es algo que solo los que posean dicho formato podrán experimentar. Un apéndice final inquietante cuanto menos.

Mi calificación estaría entre el 8,5 y el 9 según el día. Como a mi criterio el 9 son cinco cuernos, voy a dejarlo así. Pero vamos: que quien quiera lo interprete como desee. Este álbum es una pasada que merece la pena ser escuchada si te interesa mínimamente el Black Metal en su faceta más malévola.

MkM: voz.
Bst: guitarras y batería programada.
Inrvi: bajo.

Sello
Agonia Records