Annihilator - Double Live Annihilation

Enviado por Hawkmoon el Lun, 14/03/2011 - 22:44
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Disc 1

1. Murder
2. Ultra-Motion
3. The Box
4. Denied
5. The Blackest Day
6. King Of The Kill
7. Torn
8. My Precious Lunatic Asylum

Disc 2

1. Set The World On Fire
2. I Am In Command
3. Refresh The Demon
4. Syn. Kill 1
5. Never, Neverland
6. Striker
7. Bliss (instrumental)
8. Phantasmagoria
9. Crystal Ann (instrumental)
10. Alison Hell
11. Shallow Grave

Annihilator vivieron una especie de segunda juventud con la entrada del nuevo milenio, y desde luego, gracias a la incomparable adquisición que significó Joe Comeau (ex-guitarra de Overkill) a la voz. Jeff Waters siempre ha sido un tipo con un ojo ideal para fichajes, pero la verdad, con el ex-amiguete de Bobby Ellsworth, Waters dió en el clavo. Totalmente. El mejor vocalista en la historia de Annihilator ya tenía, por fín, nombre y apellidos.

Dos discazos tremendos, como fueron "Carnival Diablos" (2001) y "Waking The Fury" (2002), donde Annihilator se reencontraron con audiencias mucho más notables que en los pasados, y terribles, años en los que la banda fue cruelmente ignorada (pese a la alta calidad de su premisa) eran la excusa ideal para soltar un directazo. Ya nos tocaba comprobar como se las gastaban nuestros Annihilator junto al nuevo miembro en la familia, Joe.

"In Command (Live 1989-1990)" nos mostró a unos Annihilator increíbles, dotados de mucha fuerza y empaque. Pero de eso, hacía ya muchos años. Ahora, en una era en la que el Thrash Metal volvía con más fuerza que nunca (eso sí, sin tantos discos magnos) Jeff Waters se iba a esmerar, para tener su propio "Live After Death", versión Annihilator.

Hay que saber aprovechar el momento, y desde luego, Annihilator vivían uno de sus mejores momentos, tanto a nivel fans, como crítica. Los que ya hemos visto, varias veces, a la banda, ya sabemos como batallan en un escenario, pero para el que no sepa, aún, cuál es el poder de Annihilator, sin duda, "Double Live Annihilation" es un ejemplo idóneo. ¿Tienes tu entrada? De puta madre. Bienvenido a uno de los mejores shows del mundo. Bienvenido al feudo de Annihilator: el directo. Lugar donde pocos, o casi nadie, les hace frente. A sudar la camiseta.

Una portada sencillota, pero con cierta gracia icónica (a los metaleros nos van más las calaveras que a un tonto un lápiz, no lo podemos evitar) nos recibe, muy "Heavy", con su sangre y todo. El título lo dice todo, vamos a vivir una doble aniquilación, dividída en dos discos (discazos, mejor dicho). ¿Preparado?

"Murder" (de su denostado, y genial, "Remains") que abre la cacería canadiense, se lanza a por todas, y desde el inicio del show, nos flipamos por lo bien que suena todo. Toda la banda suena mega-compacta, muy sólida, con mucha técnica y vacile. Muchos discos en directo, demasiados, no son capaces de ofrecer lo que nos ofrece "Double Live Annihilation": sonido de acero, una interpretación clavada y molona, y caña por un tubo, tan intensa, o más, que en los trabajos de estudio.

"Ultramotion" (con un trabajo de Randy Black impecable), "The Box" (de lo más machacona, ideal para el headbanding lentorro, para ir cogiendo fuerza), "Denied" (clavada a la del disco del 2001) y "The Blackest Day" (una de las mejores de todo el directo) nos asombran totalmente. Annihilator son unos astros en un estudio de grabación, pero joder, lo que hacen en vivo está a la altura totalmente. Comeau se sale, gracias a su vozarrón "Priest-Exodusiano-Overkillero", Waters manda, como el amo que es, con su guitarrón carmesí, y el resto no desentona. Curran Murphy (ex-Nevermore) se erige como un compañero de viaje ideal, para el señor Waters.

Nos hemos pegado un buen viaje por los nuevos tiempos del combo, (la era Corneau, vaya) y ahora, en honor a la parroquia más añeja, llega, y por sorpresa, "King of the Kill". ¿Qué decir del temazo? Si en disco ya es una bendición "Heavy-Speed", ahora no lo es menos. Velocidad, bailes entre bajo y batería de aplauso, un voz perfecta (mejorando, y bastante, la labor de Waters, además de añadirle un poso más agresivo e hirviente) y el público alucinado perdido. No es para menos. Clásico atemporal. Y tocado con un buen par.

"Torn" (muy bien llevada, aunque me quedo con la versión del disco de estudio) nos planta ante "My Precious Lunatic Asylum". Inicio de acero, con unas baterías letales, un bajo respondón y más vacile talentoso de Mr. Waters. Así como "Torn" vive mejor en el disco de estudio, éste último tema, en vivo, tiene una naturaleza voraz, impecable. A partir del minuto 3.22 es imposible no vibrar y llevar el puño bien alto. Menudo riff, menudos solos, menudos Annihilator. Puñetazo, con ventisca, de la que te deja K.O. Final del primer disco: cojonudo. Camiseta fuera. Luchemos por la primera fila. Quiero una púa del "Master" Waters. Y la quiero ya. Codazo, y ala, ya estamos. Disco 2...

Así como en la primera parte del show, Waters, la mar de orgulloso de su cachorro (Comeau) nos ha mostrado qué pedazo de material ha parido junto al voceras, ahora, el ex-Overkill se va a tener que enfrentar con el, tan, temido mundo de los clásicos del grupo. "Set The World on Fire", "I Am In Command", "Refresh The Demon", "Syn Kill 1" y "Never Neverland" nos van a caer, como losas metálicas de una tonelada, y en nada. Joe Comeau no es Randy Rampage, ni Coburn Pharr, ni Aaron Randall, ni Waters (cuando cantaba). Corneau se va armar de valor y nos va a demostrar que es el mejor de todos ellos. Tanto en técnica, como en el feeling que sabe transmitir. Corneau es el mejor vocalista (de momento) en la historia de Annihilator. De calle. Y "Double Live Annihilation" el mejor directo que podían editar. Pura lujuria metalera. Thrash, Heavy, Speed, Rock...de todo, y encima, de forma insana, riffera y directa. No se les puede pedir más a cinco mortales. Entrega y maestría.

"Striker" (híbrido "Annihilator-Priest"), "Bliss" y "Phantasmagoria" (intensísima, otro de los máximos puntales del directo) nos van llevando al fin de show, y la verdad, no podíamos haber llegado más exhaustos. Tampoco más contentos.

La bella melodía de "Crystal Ann" nos anuncia lo que ya sabemos: el máximo clásico del grupo, "Alison Hell" va a venir a por nosotros. Y así es. Maquinária riffera puesta al servicio de los mejores ejecutores posibles del tema. Randy Rampage siempre será la voz, por antonomasia, del himno Thrasher, pero Comeau, sin cambiar la onda ni la tesitura, le añade fuego al invento. "Alison Hell" nunca quemó tanto como aquí.

La fiesta se acaba, el carruaje está a punto de convertirse en una calabaza grotesca y Waters nos deja su zapato de cristal: "Shallow Grave" (el tributo de Annihilator a los magnos AC/DC). Increíble. Feeling, rock metalizado, mucho carisma, y un Comeau, forzado al límite, dándolo todo. Impagable.

4 cuernos (demencialmente altos) para el directazo de Annihilator. La prueba, palpable, de lo tremendo del reinado Corneau.

Directazo ideal, tanto para fans del grupo, como para los que no lo conocen. Como única tara, para mí, tiene el de un set-list mejorable y una entrega del público, a veces, bastante opacada por el sonidazo de Waters y sus chicos.

Joe Comeau: Voz
Jeff Waters: Guitarra
Curran Murphy: Guitarra
Russ Bergquist: Bajo
Randy Black: Batería

Sello
AFM Records