Amon Amarth - Versus The World

Enviado por Hawkmoon el Vie, 20/05/2011 - 20:31
1877

1. Death In Fire
2. For The Stabwounds In Our Backs
3. Where The Silent Gods Stand Guard
4. Versus the World
5. Across The Rainbow Bridge
6. Down The Slopes Of Death
7. Thousand Years of Opression
8. Bloodshed
9. ... And Soon The World Will Cease To Be

Amon Amarth, los vikingos suecos del Death melódico, que ya contaban con una discografía potentorra, épica y, a ojos de mucho fandom, de lo más molona, lanzaban, en pleno 2002, su cuarta ofrenda: "Versus the World". Otro huracán nórdico.

Los hijos más molones de Odín, con el permiso de Manowar, Bathory, y las hordas noruegas, ya llevaban un buen tiempo siendo una de las bandas de moda, almenos en el reino del Death melódico (junto a In Flames, Dark Tranquillity, Arch Enemy o Children of Bodom). "Once Sent From the Golden Hall", "The Avenger" y "The Crusher" fueron discos que nos vendieron una "chicha" muy riffera, melódica, con sus solos a tutiplén y un sonidazo denso, monolítico y primario, y como buenos vikingos, fieles a sus ideales, creencias y costumbres, Amon Amarth no pensaban, para nada, en cambiar de dirección. Perseverancia vikinga. Guerreando sin parar. Ya habrá tiempo para descansar. En la tumba.

Una portada moloncilla, algo desfasada, por eso, con un sosías de Thor (o Conan) en plan vacilón, y contra el planeta enterito, ya nos deja ver que la chulería de los Amon, almenos de momento, sigue impertérrita. Siguen igual de vacilones. Nunca con miedo, como buenos vikingotes. Un sorbazo de hidromiel y, ala, a reventar cabezas. "Versus the World" se monta en el drakkar de la banda y viene, a toda velocidad, a por nosotros. Ya no podemos escapar. Simplemente, y por el bien de los tuyos, trata de resistir. Casi seguro que morirás al primer golpe, pero aguanta. Hazlo por la Tierra Media, por Asgard, por Mjolnir, o por la madre que parió a Loki, pero hazlo. Afronta el arrase vikingo. Levanta tu acero y grita. A dejarse llevar por la barbarie...

"Death in Fire", el primer hachazo, se erige veloz, y feroz, con mucha garra en la melodía guitarrera, con mucho peso y tonelaje, y un sonidazo perfecto de batería. La voz de Hegg, que, aún sin tener muchos matices, sabe atronar lo suyo, le pega como anillo al dedo al movimiento de cuerdas y bombos. A partir del minuto 2.50, si eres un auténtico hijo de Odín, lo quieras o no, te verás obligado a mover el cabezón hasta que se salgan los ojos de las órbitas. Sin duda, mi tema predilecto de los Amon Amarth. Soderberg y Mikkonen, los dos guitarras, son la luz del combo. Quizás, este par de vikingos no sean los más técnicos del panorama, ni tengan el carisma compositivo de la peña de Arch Enemy o los Tranquillity, pero saben quemar púa, y, mejor aún, saben emocionar y servir cañita épica bien maja. Cuando Cimmeria, el pueblo de Conan, fue arrasado, fijo que los cabrones de los invasores llevaban a los Amon, a toda leche, en sus walkman de piedra. Normal, entonces, que no dejasen títere con cabeza. Magna composición. Ojalá todo el disco estuviese a su altura, ufff.

"For the Stabwounds In Our Backs" (veloz y cojonuda), "Where The Silent Gods Stand Guard" (lentorra, y sin demasiado carisma) "Versus the World" (carne hímnica, y destinada a ser un hit en los directos), "Across The Rainbow Bridge" (más mediocridad, eso sí, bien intensa), "Down the Slopes of Death" (riffeo molón y batería atolondrante y martilleante), "Thousand Years of Opression" (que recuerda, y mucho, a los Arch Enemy de la señorita Gossow) y "Bloodshed" (que tampoco acaba de ser todo lo certera que de antemano parecía) anuncian lo que ya sospechábamos, y es que Amon, no mueven un pie en ninguna dirección. Desde que debutaron con aquella joyita que fue "Once Sent From the Golden Hall", todo lo que paren nuestros vikingos tienen un mismo sabor. Y, ojo, que el sabor es bueno, pero coñes, es como comer atún. El atún mola. Mucho. Pero, la hostia puta, si me tengo que comer siempre el atún cocinado de la misma manera, aunque esté delicioso, me voy a aburrir.

Cuatro discos iguales (clavaditos) es demasiado. Incluso para mí, irredento seguidor de Manowar, Venom, Motörhead o Grave Digger (bandas con un mismo sonido, año trás año).

"...And Soon The World Will Cease To Be", que nace con bastante garra, y con cierto latido a Bathory, se encarga de cerrar "Versus The World" con un sentimiento mágico y enérgico. Más leña riffera, más melodías para recordar. Cierre majo, sin duda.

3 cuernos (medio-altos) para "Versus the World", cuarta intentona (clónica) de querer superar a maestrazos como Bathory, Enslaved, Manowar, Arch Enemy o Dark Tranquillity. Y en eso se queda, en intentona. Seguid probando, muchachos. Admiro la perseverancia. Admiro la fé de Amon Amarth en su propio material.

Además, solamente por dejarse llevar por el enorme tema "Death In Fire", la cosa vale la pena.

Johan Hegg: Voz
Johan Soderberg: Guitarra
Olavi Mikkonen: Guitarra
Ted Lundstrom: Bajo
Fredrik Andersson: Batería

Sello
Metal Blade