Alcatrazz feat. Steve Vai - Live Amagasaki 1984

Enviado por El Marqués el Sáb, 04/02/2012 - 14:30
93

Qué placer estrenarse en el nuevo Portal con esta joya. En el momento en que se registró, este bootleg era un disco de Alcatrazz, la banda de Graham Bonnet. Hoy día, aparece catalogado como un álbum de Alcatrazz feat. Steve Vai, y no hay más que ver la portada –espléndida-, para ver quién ha quedado como el mayor reclamo.

Si, amigos míos, estamos ante una grabación recogida en el Archaic Hall de Amagasaki, Hyogo, Japón, el 4 de octubre de 1984, durante el tramo final del “No Parole From Rock n´ Roll Tour”. Yngwie J. Malmsteen se había marchado, pero Bonnet se las arregló para continuar con otro héroe de la guitarra que daría mucho que hablar en las siguientes décadas, y que contaba en su currículum el haber trabajado junto a Frank Zappa.

“Live Amagasaki 84” cuenta, pues, con el atractivo de ofrecernos a un juvenil Steve Vai, calzándose sin ningún complejo las botas del sueco para interpretar las canciones del debut de Alcatrazz, y de todo un Ritchie Blackmore, pues se incluyen también un par de temas de “Down to Earth”, el inolvidable trabajo que Bonnet grabó con Rainbow. De su paso posterior por MSG no hay nada, siempre sospeché que el rudo vocalista del tupé acabó mejor con Blackmore que con Schenker, que ya es decir. Una pena, hubiera sido impresionante escuchar a Vai tocando las canciones de “Assault Attack”.

Pero lo que tenemos no es poco, una majestuosa ceremonia rockera en el Imperio del Sol Naciente, 90 minutos del mejor y mas salvaje Hard Rock, en un bootleg con sonido más que aceptable, y momentos para el recuerdo que se pueden contar por docenas. Además, Bonnet, Vai y sus acompañantes Jimmy Waldo, Jan Uvena y Gary Shea nos permiten escuchar las primeras versiones del repertorio que meses después integrará “Disturbing the Peace”, el segundo trabajo en estudio del quinteto.

Tras la intro sinfónica de rigor, entre los aplausos de los japoneses y el golpeo de un gong, el grupo comienza con la cadenciosa y coral “Breaking the Heart of the City”, una curiosa elección, pues se trata del tema menos directo del futuro álbum. El solo de guitarra es estratosférico, eso sí. Desde el principio se percibe a Steve Vai muy cómodo. Todavía no era el animal escénico que acaparó todo el protagonismo con su presencia y su sobrenatural talento en los shows de los Whitesnake de “Slip of the Tongue”, pero, ya en 1984, era capaz de hacer que el tiempo se detuviera cada vez que tocaba un solo.

Prueba de ello es la siguiente, la brutal “Jet to Jet”, una de las mejores de “No Parole…”, que el mismo Malmsteen seguiría interpretando años después en solitario. El aplicado alumno de Zappa y Joe Satriani reproduce con asombrosa fidelidad las escalas neoclásicas y la prodigiosa digitación del sueco, como también comprobaremos en las posteriores “Kree Nakoorie”, “Suffer Me” y “Too Young to Die, Too Drunk to Live”.

Vuelta a “Disturbing the Peace”, el frontman presenta “Skyfire” con un discurso en plan playboy que prueba que tenía gran sentido del humor y dotes de showman. La línea vocal es fabulosa, y en el solo podemos apreciar perfectamente la diferencia entre el estilo de Steve Vai y su antecesor.

Muchos años después ambos astros coincidirían en el proyecto G3 junto a Satriani, y Vai declaró admirado que jamás sería capaz de tocar como Malmsteen, que no había conocido a nadie con esa fuerza en los dedos. Malmsteen, por su parte, “agradeció” el cumplido haciendo lo posible por acaparar todos los flashes con sus arabescos y sus virguerías, como puede apreciarse en el Dvd de aquella unión.

Cachondeo de nuevo del vocalista para anunciar que la banda tendrá nuevo álbum, en enero, febrero, marzo…y así menciona todos los meses del año hasta agosto. “Sons and Lovers” es otro tema nuevo bestial, donde ya no queda apenas nada del sonido Schenker/Malmsteen en las composiciones de Bonnet, quien sufre realmente para reproducirlo, no estamos hablando de una canción punk de 60 segundos.

Vuelta a los tiempos del autor de “Marching Out” y “Trilogy” con la gran “Hiroshima mon Amour”, para emprenderla después con la espídica “God Blessed Video”, que será el tema que abra “Disturbing…”, y de nuevo infinidad de detalles guitarreros que con el tiempo iremos redescubriendo en los surcos de discos como “Skyscrapper” de David Lee Roth, y el “Passion and Warfare” de Vai en solitario.

En la siguiente, Graham Bonnet va a conseguir que se nos haga un nudo en la garganta. “Will you be Home Tonight” puede pasar por una de las dos o tres mejores canciones que ha escrito este hombre, y se la dedica a su ídolo James Dean. Conviene recordar que, cuando Blackmore se lo llevó a Rainbow para sustituir a Dio, el rocker procedía de una escena muy alejada del Metal. Había liderado siempre combos con los que cantaba temas de intérpretes pioneros del más añejo rocanrol, tipos como Gene Vincent, Carl Perkins o Eddie Cochran –por cierto, amable lector metalero, dale si quieres al disco que van a sacar Testament, claro que sí, pero ve planteándote añadir en tu dieta musical nombres como los citados-, y plantó cara al Hombre de Negro cuando se negó a cambiar su imagen, y siguió actuando con su look rockabilly.

Es por esto que su forma de meterse en ese tema, con espectacular respaldo de los teclados de Jimmy Waldo, que crean una sensación real de estar recorriendo una larga autopista entre los Estados de la América rural, pone la carne de gallina.

“Requiem” es un solo de teclados muy a lo Don Airey/Jon Lord, en “Kree Nakoorie” Vai vuelve a deleitar reproduciendo con absoluta fidelidad a Malmsteen, ya lo hemos apuntado, y en su solo de guitarra –tres minutos, el neoyorquino siempre ha sabido evitar ser un plasta- reproduce ese dibujo de aire celta que en el nuevo disco titularán “Lighter Shade of Green”.

En el segundo Cd encontramos los dos recuerdos a Rainbow, las populares “Since you´ve been Gone” y “All Night Long”. Qué bien hubieran quedado otras más oscuras como la bluesy “Love´s no Friend”, “Making Love”, o “Lost in Hollywood”, pero es normal que repescara las dos más conocidas, ahí no arriesgó nada el bueno de Bonnet, que de nuevo hace reír presentando “Painted Lover”, al confesar que, de joven, era un muchacho recién llegado a Londres desde el Condado de Linconlshire en busca del amor, y que a veces “tuvo que pagar por amor”.

“Suffer Me” es la dramática balada que cerraba “No Parole from Rock & Roll”, con un Vai muy comedido de nuevo, y el vocalista saliéndose del mapa. Tal vez su mejor momento a nivel individual. También se lucirá en la nombrada “Too Young to Die…”, que presenta con leve amargura como “una canción sobre mi”, y donde se explaya en ese Hard Rock de elevada graduación, marca de la casa, que años después se llevará consigo cuando grabe con Chris Impellitteri. Nótese, una vez más, la nómina de guitarristas que han trabajado con este hombre.

Completan el set la frenética “Stripper”, “Night Games”, precedido de unos apuntes de “Kojo no Tsuki”, canción folk japonesa que también recreó Uli Jon Roth en el “Tokyo Tapes” de Scorpions, y la final y también citada “All Night Long”, donde el jefe presenta a la banda en un fabuloso ambiente de fin de fiesta.

Cuatro cuernos altos para este bootleg, cuyo sonido dista de ser perfecto, pero permite traer a la primera plana una época, y unos nombres, irrepetibles en la historia del Hard Rock.

Graham Bonnet: Voz
Steve Vai: Guitarra
Gary Shea: Bajo
Jan Uvena: Batería
Jimmy Waldo: Teclados

Sello
Taurus Records