Agressor - Neverending Destiny

Enviado por stalker213 el Vie, 23/04/2010 - 01:28
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01/ Paralytic Disease
02/ The Unknown Spell
03/ Elemental Decay
04/ Voices From Below
05/ Bloodfeast*
06/ Neverending Destiny
07/ Prince of Fire
08/ Dark Power
09/ The Arrival
10/ Brainstorm
11/ Bloody Corpse

Hinchamos, con fuerzas renovadas, nuestro infame flotador con forma de pato y viramos el rumbo 180º para volver a cruzar a nado el Atlántico (la última reseña que colgué fue la de los norteamericanos ACCIDENTAL SUICIDE) hasta las plácidas y románticas aguas de la Costa Azul y para ser más exactos: La apacible villa de Antibes, eso sí, que nadie se confunda un pelo, porque aquí nadie va a beberse un Martini, sentarse al sol en una jodida terracita o mojarse los pies en la playa como hacen las abuelas…

Nooo! Aquí lo que toca hoy no son cosas bonitas, sinó hablar de los desquiciados maníacos AGRESSOR y del que fue su primer larga duración ‘Neverending Destiny’, tras ser editado por el mítico sello alemán Noise Records en el año de 1990. A caballo entre el Thrash y el Death, ‘Neverending Destiny’ es un trabajo por el que parece no pasan los años, pero resulta que lleva ya 20 a las espaldas; Pocas bromas.

Nombres como Colin-Tocquaine, Luret o Pinck, igual suenan poco a la gente hoy día (igual tampoco lo hicieron mucho en su época) del mismo modo en que quizás el nombre de AGRESSOR tampoco (casi una decena de bandas llegaron a llamarse así), pero yo os aseguro que una vez constatéis por cuenta propia lo monstruoso de este disco, alcanzaréis a comprender, ipso facto, la categoría y el innegable relieve del mismo.

La verdad, catalogar a este primer trabajo de los viciosos AGRESSOR como Death Metal en estado puro, faltaría a la verdad, dado que también incluye –y no pocas- influencias muy enraizadas en el Thrash de finales de los ’80 (diga usted SODOM y dará en el clavo!), pero nominalmente ‘Neverending Destiny’ podría adscribirse sin apenas dificultades entre los opuses clásicos del Death Europeo parido en el mágico y crucial año de 1990. Como os decía, los diez cortes que integran el conjunto (11 en la versión CD) forman una compacta pelota de cemento a la que es harto complicado sobrevivir, si ésta te impacta en la puta almendra, pero como vamos a ir todos con mucho cuidado, nadie tendrá que lamentar a posteriori las consecuencias de exponerse voluntariamente a semejante pepo de disco, que empieza con nada menos que con la descacharrante ‘Paralytic Disease’; Todo un monumento al salvajismo y además con aroma a queso francés! ¿Qué más se puede pedir?

La tónica general del trabajo salpica intensidad y violencia, a partes iguales, sin dar un solo break al oyente para el relax. No. Esta vez no hay medios tiempos que valgan. ‘Paralytic Disease’ lo había avisado y todo lo que nos queda hasta el final es una carrera desesperada contra el kilométrico puente que se desmorona bajo nuestros pies. Los trallazos se suceden uno tras otro y destacamos ‘Elemental Decay’ con sus destripantes cuerdas, unidas al demencial torrente de cachiporrazos por cortesía de Thierry Pinck. ‘Neverending Destiny’, el tema-título, nos deja más testimonios del brutalismo, poco menos que la inmisericorde ‘Voices From Below’ y sus supersónicos versos claramente evocadores de Angelripper y los suyos, aunque el contrapunto lo aporta ‘Bloodfeast’ (el tema que distingue a la versión CD) con ese cambio de registro de Alex Colin-Tocquaine cuando exhala a los cuatro vientos esos quejidos agudos de comadreja tullida.

Llegamos al ecuador del álbum y lo hacemos con la joya de la corona. ‘Prince of Fire’, con su break letal en (01:00) es como un millón de cuchillas hambrientas de sangre, cortando carne a su paso y si esto no es para poner los pelos de punta al más guapo, que bajé el Tato y lo vea. Brutal derroche de energía y entrega, además de calidad y savoir-faire. El resto de temas no le van a la zaga, pero definitivamente este ‘Prince of Fire’ es el corte que mejor representa las mejores virtudes de estos dementes franchutes. Riff tras riff, nuestros tímpanos piden clemencia, pero ya no hay vuelta atrás…

‘Dark Power’ levanta el vuelo y la sombra de los germanos DESTRUCTION se alza orgullosa y amenazante. La primera sección es Thrash crudo a bocajarro, pero tan pronto como termina el verso, el estribillo retoma la senda del Death rancio centro-europeo de los primeros noventa. Los tres temas restantes no esconden ninguna sorpresa: Más caña de la burra (el principio de ‘Bloody Corpse’ es para mojar el pañal), guitarrazos tortuosamente dislocantes (ojito al break en (00:41) de ‘Brainstorm’) y la sofocante sensación de que un quebrantahuesos de nueve toneladas te destroza los hombros con sus negras e inmensas garras.

La portada, por su parte, se adscribe al 100% al selecto ‘Club de las Naves’ (muy rico!) y aquí lo único que resta, es apostillar: Qué grande es el Death Metal y qué bien que suena cuando se mezcla con el Thrash con tanta clase! Una sentida reverencia para el truculento trío de Antibes y aquí paz y después gloria. Su ‘Towards Beyond’ de 1992 (con su curiosa portada a lo ‘Dragon’s Lair’) representó otro notable trabajo para el patrimonio Death francés, pero nada que ver con este descarrilante compendio de himnos esquizofrénicos llamado ‘Neverending Destiny’.

Fundamental trabajo, de los auténticos AGRESSOR, que por mi parte, se lleva un 8.5.

Alex Colin-Tocquaine: Voz y guitarras
Laurent Luret: Bajo
Thierry Pinck: Batería

Sello
Noise