Acid Death - Random's Manifest

Enviado por Fer el Vie, 28/08/2009 - 02:52
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Último disco de los griegos de Acid Death, luego del cual se separarían.
Tomaron el sonido conseguido en su trabajo anterior, Pieces of Mankind, y terminaron de pulir los bordes de su estilo dando como resultado un enorme disco de death metal progresivo. La técnica siempre la tuvieron, pero simplemente no tenía un lugar de privilegio en sus primeros lanzamientos, mientras que fue ganando terreno en sus dos obras finales. En el presente trabajo se consolida la inclusión del progresivo y teclados, demostrando nuevamente el talento compositivo y de ejecución, logrando canciones sumamente atractivas, lanzando todo lo que tienen en cada una, acercándose por momentos a lo que buscaron desde su anterior trabajo, la fusión de su sonido origen de death metal con Dream Theater.
Se terminan de afianzar (dentro del nuevo sonido que buscaron) la batería, de brillante desempeño, y las hermosas guitarras que recuerdan a cosas de Crimson, saltando sin problemas ni incomodidades sonoras del death y thrash, al heavy y al progresivo y hasta al jazz fusión. Muchos breaks y sin “peros”, al menos para mí, que consigo disfrutar con discos que no siguen una línea musical constante (siempre que crea que estén bien hechos los cambios de ritmo, claro está). Aquellos a los que les suena fuera de lugar que una canción de mucha caña, de un death puro, conviva con porciones puramente progresivas, pues entonces este disco no es la mejor elección.
De matices varios, que para mi, fue un gusto adquirido, así como el anterior ya que a la primera escucha se puede llegar a pensar: ¿hacían falta tantos cambios de ritmo en un disco?, para con las sucesivas encontrarnos con la respuesta: sí, hacía falta, ya que es parte de la esencia y estilo que ellos buscaron, y lo que generó tantas porciones de calidad, redondeando un gran trabajo, muy diferente a lo que se suele escuchar de death técnico, y hoy día un trabajo que me sigue sonando refrescante. Haber necesitado varias escuchas en días diversos para terminar de atajar todas las municiones que disparan me sucedió también con los ya nombrados King Crimson.

Como expresé en anterior reseña, fue una banda muy poco valorada que siempre luchó con presupuestos casi nulos y que tenía mucho más para ofrecer, pero al menos dejaron testimonio de sus dotes en su discografía, así como en sus nuevas agrupaciones.

La portada del disco, inmediatamente censurada en Grecia, no representa del todo su contenido. Uno pensaría encontrarse con un grindcore bien burro que salpique sangre por los audífonos, pero en su lugar encontramos un disco de una gran fineza y buen gusto, que de todas formas sigue teniendo sus momentos y canciones de tralla, con riffs gordos, manteniendo la identidad del death/thrash de sus inicios.

Las voces dominantes, son como en todas sus entregas, las agresivas, crudas, sin llegar al gutural clásico. La inclusión de porciones y coros de voces limpias, que siempre suenan como suplicas, le aporta un contraste interesante. En In Sorrow sorprenden ya que arrancan directamente con ellas, siendo en sí una gran pieza de buen death muy recomendada, que junto a Perfect enemy que da un comienzo de mucho empuje al disco, Psycho Love y Curse of Fleash, son de las más cercanas a sus primeros trabajos, aunque los riffs, escalas técnicas y cambios de ritmo no nos dejan olvidar el buen momento de la banda.

Psycho Love es de mis favoritas del disco, guitarra de constante evolución con un gran despliegue, suenan veloces y furiosos, incluyendo voces corales femeniles de fondo, relatando la historia de un limado que a pesar de amar mucho a su mujer, no puede controlar su hambre interior y termina por hacer una carnicería de ella.
Además les dejo este enlace de uno de nuestros hermanos metaleros que hay por el mundo tocándola, para aquellos que quieran sacar la partitura. Aclara que no es la mejor toma pero la subió porque en ella sale…su gato. Efectivamente se ve al pequeño animal peludo en su regazo y lo más curioso es que parece que lo duerme el sonido de la guitarra, para los que dicen que la música calma las fieras, acá tienen evidencia.

Dividida en tres partes tenemos al tema título Random’s Manifest, las que no se encuentran de manera consecutiva en el orden del disco, pero si musicalmente enlazadas. (Este es un audio de las 3 partes juntas, con los segundos de silencio del final de cada tema, así que paciencia).
Como no podía ser de otra forma para el que da nombre al disco, el progresivo se percibe desde la Part I, de inicio juguetón, seguido del ingreso al unísono de los instrumentos, para pasar al silencio y segundos luego volver a sonar, repitiendo la formula, agregándose una suave melodía para luego transformarse en una porción de death que se sostiene por un tiempo. En las tres partes en que se divide, los teclados tienen sus momentos, destacando las conversaciones que mantiene con la eléctrica en la Part II, donde también se encuentran detalles de voces limpias muy bien logradas.

En Sense of Annihilation se escucha cristalino el bajo, teniendo sus momentos de solo. Una composición extensa (la más larga del disco) donde dan rienda suelta a sus ideas. Muy buen tema con una melodía como anfitrión, que da su lugar a los comensales (riff técnicos, bajo y teclados), para volver a ser el centro de la escena.
Resume en 7 minutos gran parte de la propuesta de los griegos, teniendo momentos de death/thrash bien brutos y otros de una delicada melodía.

También hay porciones de jazz fusión, como las incluidas en el interesantísimo instrumental Misery Colored Yellow Black, una de las canciones donde mejor se percibe el virtuosismo.

Teach to Kill uno de los más oscuros de la placa, con un comienzo casi doom, sutilmente sale de ese lento embrujo, relatando la historia de bienvenida por parte del rector a un nuevo alumno de la escuela donde enseñan a asesinar y de la cual sólo se puede salir alcanzando la perfección impuesta por los catedráticos o asesinado por otro de los alumnos ó alumnas. Mucho más “sencillo” que la mayoría de las canciones, pero me gusta mucho.

De gran nivel W.A.R. (Wrong And Right) cierra el trabajo. A pesar de contar con ciertos riffs que en la vida escucharemos en una canción 100% death thrash, es junto a las ya destacadas previamente de lo más cercano a ello. Gran canción con unos minutos finales que parecen compuestos específicamente para ultimar el disco.

Llegando al final de este disco que me encanta y al que le pondré 8.5 puntos, casi 5 cuernazos, despidiéndome recomendando su escucha.

Savvas Betinis: Bajo y voces
Dennis Kostopoulos: Guitarra
Nick Andreadakis: Guitarra y teclados
Kostas Tsompanos: Batería

Sello
Black Lotus Recs