Accept - Russian Roulette

Enviado por stalker213 el Jue, 23/10/2008 - 20:26
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1. T.V. War
2. Monsterman
3. Russian Roulette
4. It's Hard to Find a Way
5. Aiming High
6. Heaven is Hell
7. Another Second to Be
8. Walking in the Shadow
9. Man Enough to Cry
10. Stand Tight

No preguntéis por qué, pero todavía a estas alturas leo, no sin esbozar una irónica media sonrisa, como mucha gente asevera categóricamente, como los días de gloria de los germanos ACCEPT, terminaron con el excelente 'Metal Heart' de 1985.

Pfff.... si se pensaban que iban a enterrar a ACCEPT así de un plumazo, lo llevan claro los muy payasos... Con un puto mamut sagrado como ACCEPT, no se juega y punto!!

Igual resulta, que un extraño cúmulo de macabras circunstancias les ha privado de toparse jamás con su 'Russian Roulette' del '86, desconociendo completamente de su existencia, o igual es que sencillamente están gilipollas de remate, quién sabe, pero innegablemente nos hallamos ante el excepcional trabajo de una banda en su punto álgido de madurez compositiva, que sin apenas dificultades, se equipara al material más selecto de la banda. Sin ningún rubor, afirmo que este 'Russian Roulette' es un trabajo sobresaliente, y por descontado material esencial de una banda, con una influencia en el género Metal, casi imposible de calibrar, dada su titánica relevancia.

En una época, en la que tanto JUDAS como MAIDEN bajan una marcha para adecuar su sonido a la recién estrenada segunda mitad de los ochenta, plagando sus nuevas obras de synths a punta pala (comercialismo al poder), ACCEPT se arrancan con ese megalodón metálico, bautizado como 'TV War', haciendo trizas a todos los incautos pececillos que se cruzan en su camino, y como no, sentando cátedra en el arte de cómo escribir y poner en práctica, el Speed Metal más genuino, brillante y glorioso.

Posiblemente, toda esa gente que ignora, o directamente echa por los suelos, a este soberbio trabajo, tiene toda la razón, siendo yo el que está equivocado, pero sinceramente... después de una vez, y otra, y otra, y otra... no puedo ver sino una apabullante galería de himnos en la que resulta imposible señalar a un tema como sobrante o de inferior categoría respecto el resto. Y por descontado, no estoy hablando de un disco plano en el que los cortes sean de gama media/alta y punto, si no un contundente concentrado de 'metal cuts' entre los que descuellan clásicos eternos como la afilada 'Aiming High' o la criminalmente infravalorada 'Man Enough to Cry'.

Resulta además, que en este 'discreto' álbum, lo del Sr. Hoffmann, se sale ya de madre, como siempre secundado, qué duda cabe, por ese escudero de lujo llamado Jörg Fischer. Todo esto, en un abierto clima de aspereza y roces entre los dos comandantes de la nave, que finalmente se saldaría con el salto de Udo del trampolín de cubierta a los tiburones, y en última instancia a un naufragio prácticamente total durante el curso de unos preciosos años echados a perder, en los que la nave flotó a la deriva con un capitán de segunda (David Reece) y el lanzamiento de un 'Eat the Heat' más insípido que otra cosa...

Desconozco cuál es vuestra opinión al respecto, pero bajo mi punto de vista, una banda que en plena crisis y al borde de la escisión se descuelga con un disco de este calibre no merece otro calificativo que el de coloso, estandarte o referente de un género musical, que contempla y reconoce a ACCEPT como uno de sus padres precursores al PUNTO que unos forjadores de himnos imperecederos.

Como decía antes, el disco está petado de joyas... como muestran la mordiente 'Monsterman' o la desafiante 'Russian Roulette', que paseándose en territorios limítrofes al exceso y el macarrismo, vuelven de nuevo a triunfar estruendósamente. Y es que quién sino, puede permitirse una portada de este palo, embutidos en esos uniformes de militares prusianos, jugándose los cromos de los phoskitos jugando a la ruleta rusa... Por Diosss, señores.... estos ACCEPT son unos jefazos, y punto pelota!

Incluso, los de Solingen se permiten la licencia de marcarse una pseudo-balada de esas con dos pares como 'It's Hard to Find a Way', totalmente calculada y estudiada para dar en la diana sin caer en ñoñeces o chorradas tópicas.

Imponente Dirkschneider, que avanzando como un rodillo demuestra como puede presumir de ser uno de los mejores frontmen de toda la historia de la movida Metal. Cuando uno canta con esa convicción, ese carácter y un par de cojones tan cuadrados, da lo mismo si uno sabe o no cantar... pero no es este el caso de Udo, que canta y además un rato bien.

Después de la estelar 'It's Hard to Find a Way' despega a lo grande una electrizante e imparable 'Aiming High', acreedora de una clase, un estilo y un porte, digno de los mayores Dioses del panteón del Metal.

Ojo, no tan solo a los solos más evidentes de Hoffmann, sino a esos sablazos semienterrados bajo los versos de cada estrofa, vomitados con furia salvaje por el pequeño Kaiser. La sección de riffs de la segunda mitad del tema es simplemente una de esas que erizan los pelos del cogote, por descontado, incluyendo los martillazos de la rítmica de Fischer, que avanza con la misma seguridad y contundencia de una apisonadora. Clásico indispensable.

'Heaven Is Hell' nos vuelve a remitir a la cara más "younguesca" de la banda, pero siempre sin perder el carácter marcado e intransferible que poseen estos irrepetibles alemanes.

De hecho, si a uno lo cogen a pie cambiado, podría llegar a pensar que lo que suena es algún tema del gran 'For Those About to Rock', pero nada más lejos de la realidad. Esto es ACCEPT, mordiendo a lo bruto como de costumbre. Aquí, no se habla de tópicos como dragones, princesitas ni mierdas de esas, sino que lo que hace la banda es meter el dedo en la llaga, lanzando un mensaje comprometido que reza como el infierno no está en ningún otro sitio que no sea el mundo en el cual vivimos día a día. Soberbios coros de toda la banda, siempre sin caer en la pompa o el exceso, y nuevamente Wolf Hoffmann demostrando que es un jefazo de los gordos.

Y qué toca ahora? Pues un trallazo descarrilante llamado 'Another Second to Be', que aunque solo constara de sus primeros quince segundos ya valdría la pena, únicamente por ellos. Enorme Baltes al bajo durante esos primeros trepidantes compases!!

De nuevo, tenemos a toda la banda armada hasta los dientes con Hoffman al frente custodiado por la solidez de su mano derecha, Jörg Fischer, la voz inconmensurable de Udo, y la abrasiva y masiva sección rítmica formada por Baltes y Kaufmann; Casi nada. La sección que despega en (02:05) refleja por enésima vez la infinita capacidad de la banda para forjar ritmos y melodías que únicamente están al alcance de los mejores. Espectacular temazo este 'Another Second to Be'.

'Walking in the Shadow' constituye un nuevo paseo por los senderos del macarrismo, pero con una clase desparramente e impagable.

Es absurdo repetirlo una vez más, pero los coros se vuelven a salir...

Esos coros memorables como casi todo lo que escriben estos genios y las guitarritas de Herr Hoffmann, que vuelven a evocar los ecos de la batalla que nunca cesa... La batalla personal de un tipo que aunque jamás ha presumido de nada, lo encumbra como uno de los mayores genios de las seis cuerdas en toda la historia del Planeta Heavy Metal. Cierto que Murray, Smith, Tipton, Downing y Iommi son lo muy muy y lo más más, pero aquél que no conozca la obra y milagros del señor Wolf Hoffmann, no puede decir con la cabeza en alto que sabe lo qué es el Heavy Metal. Más claro: Si no habéis profundizado en la banda o sencillamente no los conocéis, no sé a qué mierdas esperáis???

Y para volver a probarlo, enfilamos la penúltima curva, y la vagoneta emprende un descenso a toda leche pendiente abajo con ese temazo lleno de pasión llamado 'Man Enough to Cry'.

Y digo lo del descenso, no por la velocidad del tema en cuestión, sino por el brutal desbordamiento de sentimiento y pasión que derrocha este temazo. Udo brilla como 100,000 soles juntos (Ese Painkiller que asoma la cabessita...) y los coros, sencillamente, es que te obligan a mover la cabeza aunque no lo quieras. Excelente medio tiempo conjugando una potencia, una clase y un sentido innato para la melodía, que quita el hipo... Personalmente, uno de mis temas favoritos de la banda.

Mención especial para el pedazo que solo que Don Wolf se marca a partir de (01:45) y que vuelve a dejar patente el talento insultante y abusivo de este pedazo de animal.

"Hola, Don Wolf,
Hola, Don Jörg"

Recordáis la cancioncilla de marras, no? Pues eso, este 'Man Enough to Cry' es un temazo para los restos y para que nunca jamás nadie olvide, que Accept son la única banda a rueda con los más grandes de los grandes. Pero bueno... qué se puede esperar, cuando tienes a uno de los guitarras más dotados jamás paridos y a uno de los mejores y más carismáticos frontmen del Heavy Metal??? Es lo normal!

'Stand Tight' es el corte final y el último garrotazo, que pone el broche de oro a este extraordinario 'Russian Roulette'.

De nuevo, tenemos a ACCEPT exhibiendo sus mejores galas y las armas que los convierten en una tropa de élite de clase mundial. 'Stand Tight' es otra prueba más del inagotable fondo del cajón de sastre de un genio como Hoffmann, que otra vez nos arranca una sonrisa de satisfacción y orgullo con esa exquisita sección que arranca en (02:57) y que nos teletransporta por segundos a la mítica 'Neon Nights' de su glorioso 'Restless And Wild'. Excelente número que sin duda resalta entre el homogéneo conjunto del disco.

Lo dicho. A menudo, la crítica y la opinión pública han infravalorado las capacidades de este 'Russian Roulette', pero eso a mí me importa cuatro pepinos... Aquí, lo que tenemos es un excelsa compilación de brillantes himnos de Heavy Metal a cargo de una banda, no me cansaré de repetirlo, irremplazable y capital en la historia del Heavy Metal, que cerraba así su primer periplo con Udo y por ende el fin de su etapa dorada y clásica.

Para mí está claro; Esta banda de HEAVY METAL es una de las cinco mejores de todos los tiempos. Innegociable.

Valoración: 8.8

Udo Dirkschneider: Voz
Jörg Fischer: Guitarra
Wolf Hoffmann: Guitarra
Peter Baltes: Bajo
Stefan Kaufmann: Percusiones

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