Accept - Accept

Enviado por Gargamel el Sáb, 19/01/2008 - 00:33
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1. Lady Lou
2. Tired Of Me
3. Seawinds
4. Take Him In My Heart
5. Sounds Of War
6. Free Me Now
7. Glad To Be Alone
8. That's Rock'n'Roll
9. Helldriver
10. Street Fighter

Quién hubiera dicho tras este debut homónimo tan intranscendente que Accept iba a terminar convirtiéndose en una de las bandas más representativas del Heavy Metal europeo, y que se estaría codeando durante años con Judas Priest, Scorpions e Iron Maiden. Supongo que en parte debido a la poca repercusión que tuvo, muchos llegamos a este álbum tras habernos deleitado con la mayoría de sus trabajos posteriores, por lo que tampoco pudimos evitar las habituales y odiosas comparaciones. La verdad es que mostraba un estilo demasiado indefinido incluso para un debut, y junto a cierta endeblez y falta de liderazgo personificadas en una foto de contraportada con los miembros de la banda apretados como un banco de sardinas, como temerosos de aspirar a comerse el mundo. A lo largo del disco se escucha un Udo Dirkschneider intentando hacer pie entre tanta reverb, tímido y falto de personalidad, como una especie de superhéroe en ciernes que aún no domina bien sus poderes y teme ofender a la audiencia con su enervante timbre, y que en cuanto puede le cede el micro a un muy dispuesto Peter Baltes. En Take him in my heart, el único momento en que Udo fuerza un poco la garganta queda de manifiesto que aún le queda por pulir para lograr el tono chirriante de los álbumes posteriores que a un servidor le cautivó.

De entre todos los temas sólo puedo elevar mi pulgar por dos: Seawinds, un medio tiempo lánguido cantado por Peter Baltes que me recuerda a Lynyrd Skynyrd y a los Scorpions de Uli Roth, y Glad to be alone, con una muy buena melodía solista conductora al estilo 747 Strangers in the night de Saxon y que es casi el único momento en que se vislumbra parte del estilo hacia el que tenderá Accept en el futuro. El resto son temas flojos de corte aún indeciso entre Rock durillo y Heavy Metal, plagados de arreglos corales en mi opinión perfectamente prescindibles y que nada tienen que ver con los oooohs gloriosos de Metal Heart o Bound to Fail. En especial Sounds of war, cantada a pachas por Udo y Peter, me parece una calamidad cuyo estribillo da auténtica grima. Los últimos temas muestran más claramente aún influencias de bandas rockeras de la época: That’s Rock’n’Roll y Helldriver, muy en plan Motörhead, y Street Fighter, que recuerda a los primeros Kiss, con un riff bastante clavado al de Calling Dr Love.

En definitiva, Accept es un puñado de canciones apenas brillantes que reúnen influencias de aquí y de allá y que salvo un par de ellas razonablemente lustrosas sirve para poco más que constatar la enorme evolución que experimentó la banda hasta llegar a convertirse en uno de los referentes del Heavy Metal teutón de los años ochenta.