Mötley Crüe - Too fast for love
Antes de que les convencieran de que venderían más si volvían su música más accesible y menos impredecible, antes de sucumbir a la radiofórmula, ponerse a hacer videos a rebosar de tías buenas y convertir sus espectáculos en un circo en el que Tommy Lee daba vueltas metido entre rejas con su batería, y sobre todo antes de que cayeran bajo el látigo del domador Bob Rock, Mötley Crüe grabó este descarado y entretenido su primer álbum. En menos de un año fueron lanzadas dos versiones del mismo, por sendas discográficas, con distintas mezclas y ausencia de dos temas en la segunda ocasión, aquella con la que crecimos la mayoría, ya que la primera, la de Leathür Records, no ha tenido difusión mundial hasta hace relativamente poco.
Nos encontramos auténticas macarradas como Live Wire y la insigne Too Fast For Love; vaciladas como Come On And Dance, con su riff crujiente, ese ritmo marcado por un cencerro más gordo que el escroto del toro de Osborne y un curioso y siniestro interludio, la famosa Merry-Go-Round y estupendos temas más melódicos como Take Me To The Top, Starry Eyes y On With The Show, que es mi favorito, donde Mick Mars se luce con gusto y disimulo. Piece Of Your Action, con sus guitarras sucias y rastreras, es la única que suena un poco a cliché metalero.
Si bien Nikki Sixx es el alma y el creador de la mayoría de los temas, y Vince Neil y Tommy Lee son famosos incluso fuera del mundo del rock por sus devaneos con modelos y actrices de Hollywood, para mí la salsa de Motley Crue está en su guitarrista Mick Mars, quien arrastrando una espondilitis anquilosante desde la adolescencia hace gala de su estilazo con una discrección poco habitual en el gremio y alejada de su autocalificación como guitarrista rudo, agresivo y escandaloso. Cierto es que la falta de afinación de Neil durante prácticamente todo disco raya el límite de lo tolerable, pero de alguna forma contribuye a ese acabado desaliñado y canalla que lo hace tan atractivo.






No es impecable, es rudo y áspero... y ese es su encanto
Cuando tenía unos 11 años -tras la salida del Shout At The Devil- me volví un superfan de estos tipos. Tras atascarme de esa producción fui pronto a conseguir esta primera entrega.
En aquella época me gustó, y mucho, pero no tanto como el de la estrella negra (ese sí me prendía como ninguno en esos tiernos días). Ahora, con el paso del tiempo, resulta que este disco me gusta más que el segundo. Me encanta esa atmosfera de la producción ruda y austera que predomina en el album, medio punky.
Todos los temas me gustan, pero destacan el obligado "Live Wire" además de "Take Me To The Top" y "Piece Of Your Action", estos son el reflejo de la juventud y el hambre que tenían los angelinos por dejar huella y comerse el mundo a guitarrazos, me parece un álbum viceral en cierta forma, creado más a base de "ganas" que de técnica; y eso es precisamente lo que me gusta mucho de Too Fast For Love. Insisto -arriesgándome a sonar fuera de lugar- el sonido de este álbum se me hace hasta cierto punto medio Punk; y es que su producción fue más o menos como la de una banda de ese género, ellos lanzaron el álbum por su cuenta en 1981 antes de que Elektra los firmara y luego lo remezclara. Además secundo la reseña inicial, sólo Mick Mars y en parte Tommy Lee hacen un trabajo decoroso, Sixx y Neil apenas cumplen con su tarea, pero eso sí, en conjunto transmiten toda su energía de excelente manera.
Ojalá hubieran mantenido esta línea un poco más, por otro lado su pinta era menos glam y sí más ruda, era básicamente cuero y metal, al igual que su sonido. Ni asomos de aquellos atuendos ridículos que acompañaron el decepcionante Theatre Of Pain.
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