Charles Manson - Lie: The love and terror cult
Vaya por delante la enorme repugnancia e inquietud que, como a toda persona en su sano juicio, me produce un ser tan abominable y lunático como este tío, instigador de las horripilantes matanzas ejecutadas por los miembros de esa especie de secta conocida como La Familia en el verano de 1969, y mi desprecio hacia todo el que genera y/o consume su merchandising cuarenta años después.
Vaya a continuación, ahora, mi perplejidad tras escuchar los temas que componen este álbum, que fueron grabados un año antes de los crímenes mencionados. Su primera tirada “coincidió” con el juicio que finalmente lo sentenció a cadena perpetua. Efectivamente, Charles Manson cantaba, tocaba la guitarra y componía, y no lo hacía nada mal. De hecho, Look at your game girl, Home is where you are happy o Eyes of a dreamer parecen canciones “normales”, atribuibles a cualquier cantautor folk anónimo aunque no desprovisto de talento. Creo que la primera es especialmente bella, aunque no me atrevo a cantarla muy alto por lo que pueda pasar. También me llama la atención Big iron door, donde Manson retrata brevemente y en primera persona el ambiente carcelario en el que ya se había movido (antes de su ingreso definitivo en 1970) mientras aporrea con rabia su guitarra española. Pero el auténtico meollo, lo que puede hacernos pensar que efectivamente nos encontramos ante la música del diablo está en People say I’m no good y I once knew a man, ambas libres de compás y con una enervante percusión que no alcanzo a distinguir si obedece a algún extraño patrón o está tocada a boleo. Las dos me ponen los pelos de punta, y parecen herramientas estupendas para llevar feligreses a estados de trance. Cabe entonces preguntarse en qué medida la música aquí contenida pudo ayudar a manejar las voluntades de los de por sí predispuestos miembros de La Familia Manson, y más aún, en qué modo puede afectarle a uno hoy en día el prestarle atención.
Habiendo escuchado este disco con conocimiento de quién es su autor y de la truculenta historia que lo hizo famoso me queda la incógnita de cual habría sido mi reacción de haberlo hecho sin tener esa información de antemano. Lo que sí tengo claro es que no es música para aquellos sensibles a las vibraciones, entre los cuales creo haberme descubierto, por lo que trataré de dosificar su contenido en el futuro, en caso de que el magnetismo que por una u otra razón indudablemente posee vuelva a atraer mi atención.






Madre mía
No sabía yo de estas grabaciones. La verdad es que esas dos que dices sí que son como para entrar en trance y darte un paseo con la recortada.
Amigos, démonos maña en escribir diez críticas más para que el asesino en serie este deje de mirarnos así cuanto antes...
Esa mirada...
Es ciertamente insoportable, además desvía la atención de cualquier otra parte de la página, estoy por cambiarle la fecha para que aparezca más abajo. Has escuchado el escalofriante musitar de la segunda voz durante todo I knew once a man? Yo creo que crispa incluso más que la percusión psicópata que acompaña el tema. Qué desazón. No pienso escucharlo más.
¿Algo que añadir?