Bruce Dickinson - Tyranny of souls
"And so we lay, we lay in the same grave, our chemical wedding day"... Así terminaba el anterior disco de Bruce y 7 años separaban ambas presentaciones, 7 años muy intensos especialmente para el fan de Maiden: Bruce y Adrian volvían a la doncella, hacían tambalear los pilares del metal y las emociones de muchos, varios discos y las consiguientes giras nos hacían disfrutar como enanos. Años de disfrute, de ver sueños cumplidos (Dickinson y Harris en el mismo escenario de nuevo) y de crecimiento emocional para los músicos y también para mi como fan. Pero lo que nos ocupa aquí es la carrera en solitario de nuestro “espadachín” y más en concreto su último lanzamiento hasta la fecha.
Algo que siempre he admirado en la carrera en solitario de Bruce son los esfuerzos por demostrar que es algo más que una de las mejores gargantas del metal, cada uno de sus discos publicados es una pequeña joya donde se intentan poner de manifiesto facetas ocultas como vocalista de la inmortal dama de hierro ( también en lo relativo a las letras y a la labor compositiva), por lo que hay que prepararse para digerirlo: tomar conciencia de lo que vas a oír y relajarse hasta que las sucesivas escuchas van haciendo aflorar sensaciones tanto nuevas como ya conocidas: disfrute, en una palabra, pero un disfrute para el que hay que estar dispuesto. Para mi es como recibir un gran y duro hueso (“hueso metálico” en este caso), y hay que perder el día mordisqueándolo, oliéndolo… por hacer otro símil: es como prepararse para una maratón: desde varias horas y días antes su alimentación, descanso y entrenamiento van orientadas a ese momento y también unos días después para su recuperación y asimilación esfuerzo realizado.
Con este disco sucede algo parecido, necesitas tiempo para asimilarlo en parte porque notas que el trabajo es fenomenal en todos los aspectos, ya desde la portada y trabajo gráfico interno podemos adivinar una continuidad con “Chemical Wedding” vuelve a contar con el artista Hugh Gilmour, la portada está basada en una visión infernal de Hans Memling, pintor gótico del siglo XV muy poco conocido que retrataba brujas; discípulo de Roger van der Weyden (máximo exponente de la escuela flamenca en el periodo gotico). Las letras del álbum vuelven a terrenos oscuros, apocalípticos y filosóficos.
Con la única excepción de “Tatooed millionaire” los discos en solitario de Bruce en la década de los 90 me parecen obras maestras, desde “Balls to picasso” a “Chemical Wedding” Bruce nos muestra todo un abanico compositivo y vocal difícil de imitar, demostrando ser además de gran vocalista, gran compositor y un tio muy inteligente. Yo me preguntaba si el impresionante “Chemical” tendría continuidad no sólo en el trabajo gráfico sino en lo musical album (no en vano los 2 tocan el tema del oscurantismo y la alquimia), ¿cómo sonarían las guitarras si Roy Z lleva todo el peso?, ¿y la producción?, me preguntaba en definitiva si “Tyranny of souls” era un buen disco o no a la altura de “Chemical”, y con estos pensamientos y la actitud antes descrita pulsé el play en el Cd.
La intro “Mars Within” te deja clavado en tu silla : "...didn´t you come this way here before, a million years ago?..." pregunta de forma misteriosa Bruce para dejar paso a “Abduction” que es la patada en el culo que necesitas para “aterrizar” en el disco. Si señor Bruce ha vuelto!!!, no puedo evitar sonreír, una sonrisa cómplice se me ha escapado: le han bastado menos de 2 minutos (incluida la intro) para dejar las cosas claras, aquí esta su voz, en estado puro, (y muchos años que nos dure), Abduction es un tema melódico y a la vez contundente, duro, fuerte, con unas guitarras a cargo de Roy más contundentes si cabe que en “Chemical”.
“Soul intruder” comienza como un tema de trash de la vieja escuela de Metallica o Megadeth, o como un tema del Crucible/resurrection de halford, un riff y doble bombo machacante que tras un cambio dan paso a una parte más melódica no exenta de fuerza donde la voz de Bruce comienza a mostrar agudos, las guitarras de Roy son el pegamento que envuelve perfectamente a Dickinson y junto con la batería de Dave Moreno tejen un tema aplastante de temática paranormal.
“Kill devil hill” es un regalo divino!!! Realmente necesitaba que una canción me provocase esas sensaciones, que gran tema!! Es 100% heavy metal como hace mucho tiempo que no escuchaba, puede ser la síntesis entre los trabajos de la doncella y lo publicado por Dickinson en solitario (ahí es nada!!). Dedicado a los hermanos Wright, precursores de la aviación (gran pasión de Bruce que es segundo en la compañía Astraeus) con un riff de guitarra de la vieja escuela, duro, crujiente a la vez que melódico en ocasiones, como toca Roy!!! Aquí me gustaría romper una lanza por su trabajo: ha conseguido que gente como: Halford, Masterplan, Helloween, Rob rock o los mismísimos Judas Priest mejoren su sonido sin mención del excepcional trabajo realizado con Bruce, (la verdad es que no me importaría que Maiden cayera en sus manos.)
El final de “Kill devil hill” es lento precisamente para enlazar con “Navigate the seas of the sun” una canción en la onda de “Change fo heart” o “Jerusalem”, profunda en la temática de las letras donde el maestro Bruce se luce una vez más en un tema pausado, la elegancia de música y letra conjugan perfectamente con su voz y tras las escuchas se aprecia un deje heavy filtrado con gran habilidad por el de Nottinghamshire.
“The River of no Return” es probablemente la canción que mas me recuerda al Chemical en todo el álbum y la sensación de que en cualquier momento puedes meter un estribillo Maiden no para de asaltarme por la cabeza a pesar de que es uno de los cortes más oscuros del disco, gran tema sin duda. “Power of the sun” cuenta con un gran trabajo vocal de Bruce junto con un riff crujiente y una base rítmica poderosa, además de ser una de las canciones más melódicas de este “Tyranny”, es la típica para corear en un concierto (que pena que no hiciese gira pero la doncella manda) y de las que se te quedan como favoritas a partir de la primera escucha.
“Devil on a hog” es la muestra de que Roy y Bruce pueden hacer un Hard rock de muchos quilates si se lo proponen, canción que podría haber formado parte perfectamente de “Accident of Birth” ya que va en la onda de “welcome to the pit”, algo parecido pero en otro disco sucede con “Believil” lo que ocurre es que ahora el álbum para encuadrarla sería “Chemical wedding” por su atmosfera misteriosa y a la vez contundente recuerda a “The Alchemist”, a veces incluso hasta a Black Sabbath. (los de ozzy del principio… no digo más)
El titulo homónimo no podría ser más apropiado para terminar el disco”Tyranny of souls” era un tema destinado a formar parte del disco nunca grabado entre Dickinson, Halford (Judas Priest y Halford) y Tate (Queensryche), algo así como un “tres tenores metálico” (ojala algún día sea real!!!). Si uno escucha con atención se pueden adivinar las partes de cada uno, en la voz de Bruce queda perfecto no obstante. Estamos ante un tema oscuro y denso de lo mejor del disco, con un final del que sólo Bruce y esa “sirena de ataque antiaéreo” que posee en el pecho pueden dar cuenta. Corte oscuro pero a la vez potente que hace que te estremezcas.
“Tyranny Of Souls” es un disco para escuchar muchas veces, prueba perfecta de que Bruce no necesita a Iron Maiden, este es su sexto disco en estudio en solitario y su carrera es coherente como pocas, me pregunto porque alabamos a Dickinson cantando “Hallowed be thy name” o “Run to the Hills” y todavía hay quien se rasga la vestiduras ante sus temas en solitario, este álbum es una buena oportunidad de cambiar la mentalidad y una puerta abierta a la escucha del resto de su discografía, recoge el testigo donde lo dejó en “Chemical Wedding” y da un paso más allá publicando un gran disco.
De obligada escucha si te gusta el metal estas ante una…Obra maestra!!!!











Los estribillos, único y gran "pero"
Excelente crítica Pablo. Veo que coincidimos en nuestra pasión por la línea que Bruce lleva manteniendo en sus últimos discos. Conste que si voy a ser crítico con este álbum es porque, desde mi punto de vista, su antecesor se encuentra dentro de los discos más completos que he escuchado nunca. Y no exagero, es de los 5 que me llevaría a la nave espacial. Es por ello que si tratamos de compararlo con Chemical Wedding, opino que este disco se queda como un buen trabajo, pero no tiene la personalidad, la atmósfera, la originalidad, ni la fuerza del disco del 98. Gran parte de esto, creo que lo tiene la vuelta de Dickinson al seno de Maiden. De algún modo se volvió a "contaminar".
Al grano: este "Tyranny", que lo devoré en cuanto salió, me parece demasiado manido. Digamos que es más "fácil" que su anterior, cénit de su obra en solitario. No digo con esto que no tenga composiciones de altísimo nivel (como "Soul Intruders" o "Tyranny of souls" ) pero en la mayoría de los cambios de ritmo hacia el estribillo no me convencen.
"Abduction" es pura caña, estoy de acuerdo. El sólo de Z me parece bárbaro, y el riff principal es pegadizo, pero hay un "tufo" a Brave New World en el estribillo. Con "Soul Intruders" me pasa algo parecido. Prometedor inicio, violento, oscuro, veloz, un punteo bestial, en la línea del Chemical, melódico y complejo... pero el bridge "Half-lives, he but never kill/Hope flies, we live as well", y el posterior verso que titula el tema... me aburre un pelín. En "Kill devil hill" es el teclado lo que me tirá patrás, a pesar del buen trabajo de Bruce, pero de nuevo al estribillo le falta una vuelta de tuerca... En "Navigate", destaco el sólo que me recuerda a aquel sensacional de "Omega" del Accident, demasiado breve frente al final, demasiado extenso y repetitivo. "The river of no return", de nuevo un "puedo de sobra pero no quiero", hasta el minuto 3, cuando llega la parte instrumental con una producción exquisita a lo largo del solo, lo demás... un poco como en "Navigate".
"The power of the sun" es mi tema preferido del disco junto al propio "Tyranny". Letal al arrancar y con un riff del estribillo clavado, que acompaña perfectamente a la voz. El solo se queda un pelín desnudo, poco arropado... pero se acepta. No puedo decir lo mismo de "Devil on a hog", es superior a mis fuerzas... jeje, discúlpame Pablo, pero es que me devuelve a ese aire poperillo del Tattoed, y no es a lo que me tenía acostumbrado Dickinson en la última década y media. Instrumentalmente es una canción más que aceptable, pero de nuevo el gran "pero". El mismo que en "I believe, you and me" de Believil. Lograda atmósfera, quizá en sintonía con Chemical, sobre todo por la parte instrumental/coral de 3:05 (muy cortita) como bien apuntas, pero la sensación que me da es de "simplona".
Con "Tyranny of souls" no tengo ese problema, me parece una canción trabajada, dinámica, que mezcla la elegancia y contundencia que fue seña de identidad del "Chemical". Aunque no recoge ese halo mítico de "Book of Thel" o "Trumpets of Jericho", logra sorprender con los giros, sobre todo en ese "Killin' my hater from beyond / Suffering the fate of no reason / Love is a relative stranger to my life", que es para mí de lo mejor del disco, así como la parte instrumental posterior... Al final, pues quízá le sobra una repetición al coro y le habría venido de lujo una vuelca de tuerca instrumental para que no quedara tan plano y repetitivo el estribillo... que es el saborcillo agridulce que se te queda al final.
Gracias por la crítica, todo lo que no he dicho de bueno, lo he obviado porque lo señalas tú y coincido en ello. Un cordial saludo!!
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Honesty born in me.
Heresy!!
Estribillos?
Es curioso lo que son los gustos... El estribillo de Soul Intruders es el que precisamente y decisivamente me convenció para comprarme esta gran obra original, gastando mi pasta con orgullo por un disco muy trabajado y heterogéneo.
El verso de Kill Devil Hill, tan pasional y poderoso, me estremece hasta el éxtasis, con ese torrente y sentimiento de Dickinson diciendo ese "... And take us!!", cuando le habla a los supuestos dueños del cielo, a esos ángeles, diciendo algo así como "no nos temáis, venimos en son de paz, tomádnos". Fantástica letra, aunque sí, un poco flojo el estribillo aquí.
En fin, destacando eso, el resto me encanta. Muy buen trabajo Pablo, has vuelto fuerte.
Saludos.
He is Cuericaeno, this is Cuericaeno...
Maidenizado?
Pues sí, Cueri, los gustos son como la variedad de Pantone ( 0_o defecto profesional). Estoy de acuerdo con que el resultado final es notable, y también heterogéneo, como bien comentas, pero es quizá esa variedad la que me deja insatisfecho... siempre comparándolo con el anterior, que aún siendo variadito en cuanto a la potencia de las canciones, intercalando acústicas y temazos con gran carga instrumental y melodías oscuras, es un album compacto e intenso.
¿No os parece que este disco tiene mucho de la onda que emana del "Brave New World" y "Dance of death"? No sé, igual soy yo, pero por momentos me parece muy evidente el contagio de ese aire que predomina en los discos de Maiden del siglo XXI.
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Honesty born in me.
Heresy!!
Mi "¿Sabíais que...?":
Hay un detalle muy importante en este álbum que no sé si sabíais. Leí en una entrevista que le hicieron a Dickinson, cuando presentaba este disco, en la que nuestro barítono espadachín decía que lo grabó durante una rehabilitación tras sufrir una caída durante la gira con Maiden, en la que se lastimó el pecho. Este álbum lo grabó Dickinson a base de cantar durante un minuto y luego tumbarse en dolores sobre una cama preparada tras él, pero si escuchamos el resultado vemos que aún así emana una potencia y un control en su voz inverosímiles.
Ese detalle es el que definitivamente me convenció de que Dickinson es de otro planeta... ¡qué tío!. Acuérdense, entre otras cosas, de ese final de Soul Intruders, en el que alarga ese "throne..." hasta donde a él le sale de ahí... en fin... un monstruo.
Saludos.
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