Black Label Society - 1919 Eternal
LA OBRA. No la puedo definir de otra forma más que como la obra de Black Label. Éste fue mi primer contacto serio con la banda, y el mayor responsable de que a día de hoy sigan siendo mi banda favorita. No es sólo su pico compositivo más alto, en mi humilde opinión, sino que además inauguró una nueva era en el grupo. Para los que conozcan un poquillo detalladamente la carrera del monster Wylde, se habrán dado cuenta de que se constituye de tres etapas bastante diferenciadas. La primera, que habrá de ir desde el oscuro debut 'Sonic Brew' pasando por el incendiario 'Stronger Than Death' y culminando en el aplastante directo 'Alcohol Fueled Brewality'. Tras ésta primeriza etapa absolutamente burrota y extrema a su modo, nos metemos de lleno en la segunda, más heavymetalera americana, que comprende el aquí expuesto '1919 Eternal' y su siguiente 'Blessed Helride'. Y aquí nos paramos, que no es cuestión de hacer una biografía minuciosa, todo llegará. Lo que nos encontramos en éste trabajo no es ni más ni menos que toda una colección de himnos. No se puede empezar de mejor manera que con ese irreal 'Bleed For Me', que rebosa feeling por los cuatro costados, emociona y a la vez te permite hacer un headbanging como la copa de un pino, o un solo que si eres bueno con el Air Guitar ibas a ganar el certamen de tu ciudad fijo. 'Lords of Destruction' es fea, es sucia, es Zakk fuckin' Wylde chento per chento. En 'Demise of sanity' tenemos realizando una genial labor al bajo a Robert Trujillo (qué tiempos), así como en la siguiente 'Life, Birth, Blood, Doom' que tiene una rara sensación de balada pero que en realidad es un medio tiempo con distorsiones bajitas, que te hacen adormecerte incluso. Con 'Graveyard Disciples' y, sobre todo, con 'Battering Ram', se completa el cupo de tralla acerística. Otra cosa digna de comentar en esta bestia parda es su extraña capacidad para crear bellísimas e hipnóticas baladas, con un fuerte regusto clásico americano (No estamos hablando de ningún 'Still Loving You', ni nada parecido), que te traen a la mente el olor a campo, a carreteras desiertas llenas de cactus, al cañón del colorado. En este plástico ese lugar lo ocupan 'Bridge to Cross', y muy especialmente, la instrumental 'America the Beautiful', un sentido homenaje a su amado país (Como son éstos yankis). 'Speedball', por otra parte, son poco más de 50 segundos de homenaje flamenco, con guitarra española a toda pastilla, y es que éste hombre jamás ha ocultado su admiración por gente como Paco de Lucía, de quien dice es uno de los grandes y que ha infuenciado a generaciones de guitarristas, sean o no eléctricos.
Asimismo, se puede observar, tanto en la portada, en los títulos y letras de las canciones o en el sentido homenaje que Zakk dedica a su difunto padre, que era militar, en el libreto, que el disco gira entera y conceptualmente alrededor de la guerra, no de una, sino del concepto en general. Otro aspecto a destacar son los solos. Como en ésta misma página se decía lo del exceso pentatónico, etc (no sin razón), decir que aquí está magistral, a un nivel superior, le mete caña al Wah-Wah, al pedal de los efectos, al embrague, a lo que haga falta, no tiene que demostrar a nadie lo virtuoso que es y aún así lo hace.
Ei, haceos un favor y escuchadlo, ponedle atención y descubriréis de lo que hablo.






manos a LA OBRA
Pues habrá que ponerse manos a LA OBRA. Después de disfrutar de cálida guitarra de Zakk y la armónica de Ozzy en el comienzo de Black Rain, que también evocan los ambientes rurales americanos que describes, me apetece aún más.
Convencido
Me has convencido del todo. No he escuchado nunca a este tipo, así que más razón para metérmelo en vena a ver qué tal.
Este sí!
Sí señor, un pedazo de disco. Me ha costado acostumbrame a esa voz mitad Ozzy mitad Anselmo y como con las pilas gastadas, pero una vez superado empiezo a considerarlo como una especie de evolución de Black Sabbath para la que calificativos como digna u honrosa se quedan bastante cortos. Y es que temas como Berserkers o Life, Birth, Blood, Doom actualmente me tienen cogido por los cataplines, mientras que Lost Heaven y America the beautiful dan ese toque de variedad sin el cual probablemente me estaría perdiendo este disco porque ni me molestaría en acercarme a él.
Con todos mis respetos por fin, Sr. Wylde.
Me alegro, me alegro de veras
Joder, no sabes la alegría que me das. Por fin se reconoce su trabajo en solitario!! Jeje, es broma, pero me das un alegrón de la ostia, porque veo que hacer críticas sirve para algo, aparte de mi satisfacción personal. Pasando a otra cosa, me parece ésta la obra cumbre de Zakk en solitario, pero no deberíais perderos ninguno de los otros, me pondré manos a la obra para escribir las críticas de todos lo demás.
Bueno, es la primera vez que
Bueno, es la primera vez que me paso por esta web y ¿qué es de lo primero que veo? Una crítica que pone donde se merece a uno de mis admirados guitarristas desde hace tiempo.
El señor Zakk Wylde es todo un espectáculo con su pinta de rudo camionero americano y cuando pilla una guitarra sobre el escenario, patea culos como nadie.
Yo no sé si me quedaría con este, con el "The Blessed Hellride" o el "Mafia", pero es un disco enorme sin duda.
¿Algo que añadir?