Aiumeen Basoa - Iraganeko Bide Malkartsutik
Es el País Vasco un lugar de bien comer y bien beber, con un clima neblinoso y una extraña fusión entre aguas embravecidas y ondulantes paisajes verdes que le concede el cierto aire mágico que posee todo el norte y del que han surgido miles de mitos y leyendas locales. Así, toda la cornisa cantábrica, incluso Galicia, son pasto estupendo de grupos de Pagan, que ofrecen letras inspiradas en mitos semidesconocidos para el oyente ajeno a estas tierras y fusiones de Metal y músicas tradicionales.
Todo ese "aire especial" que he sentido en mis visitas por el norte, lo recogieron estupendamente tres grupos: Adhur, Aiumeen Basoa e Iltbeltz. Compartiendo miembros entre ellos publicaron el split "Triarchy of Vasconia" en 2001, el cual siempre me pareció una estupenda muestra de lo que podía dar de sí el Pagan español, junto con gente más o menos de mi gusto como Cyhiriaeth, Runic, Crystalmoors o Numen.
Nueve años después, Aiumeen Basoa, los que quizá eran menos ortodoxos de los que componían el split, presenta este "Iraganeko Bide Malkartsutik" ("Por la sinuosa senda del pasado", según parece). Un disco de producción y sonido cristalino, una cohesión apreciable y una dirección bastante clara.
Alejandose de un concepto más espacial que el que se seguía en "Intro (Sorrera)", del split, el grupo se lanza en los felices brazos del Folk Metal con una ejecución de instrumentos impecable y gran presencia de pasajes enteramente melódicos protagonizados por éstos. Caña hay. Zarpazos, alguno más que impactante, de tendencia al Black melódico se abren paso en muchos puntos. Pero el grupo pone peso en la fusión de elementos folk y metal. Es un disco de Pagan/Folk que incorpora matices y elementos más o menos ajenos al estilo, principalmente toques progresivos, y que suena estupendamente.
Hay un concienzudo trabajo de registro vocal, y aunque las limpias no me convencen demasiado, el growl me gusta sobremanera, y es más que apropiado para el tono de los temas. El resto de instrumentos, perfectamente audibles en la mezcla, realizan todos una labor impecable. Quizá falte contundencia en algunos pasajes de caña, pero hay un equilibrio de fuerza entre las partes más melódicas y las más metaleras que beneficia al disco.
"Kantauriko Trabain Erruak", tras unos segundos de silencio, es una suerte de mapa de todo lo que puede ofrecer la banda. Consecutivamente nos veremos asaltados por melodías folk, Pagan de libro, pasajes prog o coros femeninos. La canción va enlazando entre sí y contiene ya algunos de los mejores momentos del disco, de belleza épica e intensa, con melodías de flautas y otros enseres dándose replica metalera. Una labor compositiva excelente.
Empieza fuerte "Gentil Odola", con un riff imponente y modos noruegos, aunque en mi opnión se desinfla un tanto desde la entrada de las voces limpias, con teclados un tanto casiotone. La parte central melódica es delicada y cristalina, y va trayendo una transición con coros limpios que a mí no me convencen demasiado pero desembocan en una parte Black melódica excelente.
"Aintzinako Guduen Oroimenak" es una regrabación de la ya aparecida en su split, de la que mejora mucho el sonido. Un tema más directo y rápido, con sitio para los coros limpios, que posee una parte final melódica de puro cuento. Preciosa.
La segunda mitad del disco nos sumergerá aun más en ese tapiz folk que tan bien saben tejer en el inicio de "Akelarrearen Sua". Uno de mis temas preferidos del disco. El brutal corte de Black con un riff brutal lanza la canción hacia desarrollos largos y un serpenteo entre instrumentos melódicos de una instrumentación simplemente soberbia. El grupo juega mucho en esta canción con melodías y costumbres propias (lanzan algún "irrintzi", un grito tradicional, o utilizan fragmentos de canciones populares) y algunas marcianadas, como algo de blues y una exhibición a lo rock progresivo setentero. Una canción que muta y se revuelve siempre.
El inicio de "Ekaitzaren Begitik" es en mi opinión uno de los puntos más flojitos (en cuanto a fuerza) del disco, y se resiente. El violín y el piano consiguen sostener el pasaje hasta que llegan los growls a hacerse con el tema. Cuando parece que se van a entregar al Doom aparece de la nada un riff en progresión que a mí no me pregunten por qué pero me suena a afterpunk, quizá por el sonido de la guitarra o porque no llego a más. Este inciso de caña a lo Into the Abyss me sorprendió bastante, y pese a que luego la canción se vuelve a entregar a pastos más melódicos finalmente aparece el anunciado fragmento a lo Doom, cerrando el tema de forma ceremonial con la más que acertada inclusión de violines y otras cuerdas.
Para cerrar el programa, una voz femenina cabalgará el riff descendente a los infiernos de la también remozada "Aiumeen Basoa - Arlekina", que, de nuevo más directa y agresiva que los nuevos temas, es una bofetada en la cara para acabar el disco. Excelentes las partes de Black melódico (y de puro heavy que se marcan luego) pero quizá le resta fuerza el protagonismo de los teclados en algunos momentos.
Sólo por la producción, la intención de transmitir un ambiente y el trabajo compositivo que objetivamente posee este disco, se podría decir que este disco es el mejor trabajo de Pagan/Folk que se ha sacado en Eghpaña y que yo haya oído, sin ser ninguna lumbrera en esto. Cuidadísimo sonido, sorpresas constantes en las composiciones y una flexibilidad de estilos más que apreciable empacan seis canciones largas y variadas en un disco cuyo marcado carácter folk se lleva estupendamente con su lado más black. Cuatro larguísimos cuernazos.





Comentarios
Sorprendente disco
Creo muchos sabreis que soy más bien clasicote, y eso de los gruñidos generalmente no van conmigo.
Pero este disco, en un estilo de música en el que no estoy realmente puesto, me ha encantado.
Nada más escuchar el comienzo del disco con esos suaves acordes ya incita a escuchar el tema, y te encuentras con una canción lleno de giros y sorpresas. Fantástica. Sin duda de lo mejor del disco, si no el mejor.
Akelarrearen Sua es sorprendente la parte final, en la que descolocó completamente, cuando parecía que estaba escuchando jazz.
Ekaitzaren begitik, es en mi opinión la mejor del disco. Podría considerarse como la balada de turno, pero es perfecto, cantada con gran sentimiento, y con ese sensacional final doom.
En cuanto a la última, creo que la cantante hace un sensacional trabajo (como en todo el disco), y la parte instrumental es de 10.
En resumen uno de los mejores discos que he escuchado últimamente, y posiblemente la que más me ha sorprendido.
Recomendable cien por cien.
Por cierto, como presta entender las voces guturales, quizá por eso en este caso me gusta como quedan
Jentil odola, está genial con esa letra llena de personajes mitológicos.
La remozada versión de Aintzinako Guduen Oroimena, también está genial con esa parte instrumental en el medio.
Se me olvidaba. Muy buena reseña Mefumo, que muchas veces no te lo decimos.
Escuchando
el enlace me parece bastante interesante, así que me estoy encargando el disco. Algo suavecitas las partes instrumentales de ese enlace, pero muy logradas y bellas. Con las voces limpias nunca tuve los inconvenientes que se tu tienes, por lo que no es un punto que me pueda molestar. Las porciones de growls es algo así como Lord of the Rings on Crack, jeje. Ya fuera de bromas me ha gustado lo que escuché, muy prometedor así que te lo haré saber cuando haya digerido el trabajo entero.
Buena reseña, como siempre.
voces limpias
Hay voces limpias que me encantan, como las de Enslaved e incluso algunos momentos de Emperor, pero en este trabajo, pese a que la chica canta de maravilla, me parecen algo blanditas en ocasiones, quizá también por los acompañamientos de teclado. Es mi único pero al disco, que por otra parte me encanta (lo estoy oyendo ahora mismo, de hecho).
Gracias por los comentarios.
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